ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

«A pululu» continúan. No se trata de las mujeres que mantienen alterado a Ruperto, el personaje del humorista Omar Franco. Hablo de los revendedores. Sus embates son de tan cotidiano comportamiento que parecen inmunes a todos los recursos empleados para combatirlos. Nos siguen «ofertando» artículos industriales, alimentos, medios de aseo personal. A juzgar por los hechos, tienen de todo.

Aclaro que me refiero a personas sin patente de trabajador por cuenta propia, quienes obtienen ingresos y no pagan impuestos. O sea, englobo a individuos que actúan ilícitamente. Aunque reconozco que muchos trabajadores no estatales, escudados en la no existencia de mercados mayoristas, también comercian con productos ofertados en las cadenas de tiendas a disposición de la población.

Ingenuo es quien crea que los revendedores aludidos constituyen un grupo que improvisa según las oportunidades que les ofrecen los centros comerciales. No son pocos, opino, los que han acumulado ciertas cantidades de dinero. Así poseen capacidad para reproducir su capital y mantener el ciclo con que nos agobian.

Esa solvencia armada sobre la base de la multiplicación despiadada de precios es corrosiva. Su aptitud para la pillería se revela, además, en las ansias de acaparamiento, figura ilícita que también les acompaña. Está comprobado que en su arsenal disponen de espacios, digamos las llamadas casas almacenes, de las cuales sacan los productos cuando pueden obtener las mayores tajadas.

Estimo que una parte considerable de los revendedores visibles en lugares públicos es asalariada de los que han acumulado dinero. En su accionar demuestran dinamismo e irreverencia. Miembros de la Dirección Integral de Supervisión (dis) de la provincia de Holguín cuentan que al actuar contra ellos, se niegan a mostrar el carné de identidad y agreden de palabras. En algunas ocasiones son más belicosos, dicen.

Tal vez sea por la benevolencia de los recursos legales vigentes para combatirlos. Los inspectores de la dis consultados tienen a la mano el Decreto Ley 315, del cual pueden aplicar el Artículo 5. La multa mayor es de 1 500 pesos. Ante la reincidencia, se duplica la cuantía a pagar y hay confiscación de la mercancía. Pero este tampoco es un freno efectivo, según evidencias.

Pongo sobre el tapete apenas dos interrogantes de las muchas que podemos hacernos: ¿por qué casi siempre los revendedores son los primeros en enterarse de las rebajas de precios de mercancías o de la salida de productos deficitarios en las tiendas? ¿Por qué operan en las mismas entradas de estas y no pocas veces en su interior?
Por supuesto, la mirada debe apuntar a los establecimientos comerciales. Allí tienen «aliados». Con ellos organizan y ejecutan operaciones de diversa envergadura. Algunas son difíciles de probar por su sutileza. Cuando salen a la luz se confirma que la mayoría está vinculada con el poco control administrativo y la descomposición moral de los trabajadores de esos centros.  

Otras transcurren a la vista, bajo la anuencia de dependientes y directivos de tiendas, quienes al ser cuestionados por satisfacer los abultados pedidos de algunas personas, responden que ofertan productos para los cuales no hay límites en cuanto a las cantidades a vender.   

Dañinos por su persistencia y naturaleza (también son corruptores porque estimulan a ganar dinero fácil y evadir la actividad creadora en la producción de bienes materiales y en la prestación de servicio), igual que quienes los apoyan, deben ser combatidos sin tregua, bajo el principio de la integralidad de los responsables de enfrentarlos y el empleo de todas las herramientas legales a mano. Y si las vigentes no bastan, otras deben ser creadas.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

Rolando Torres Pérez. dijo:

1

3 de agosto de 2017

23:24:04


Muy bueno y actual este artículo. Es cierto que hay necesidades no satisfechas, pero esas personas hacen mucho daño, además de hacer mucho dinero sin trabajar. La conexión con los administradores de las tiendas debe ser vigilada y sancionada con rigor. Gracias.

Jose Respondió:


8 de agosto de 2017

10:49:13

En todos los países de América (México, Guatemala, Honduras, Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú, Brasil, Bolivia, Chile, Argentina, Paraguay, Uruguay) donde hay pobreza, las personas se buscan la vida como pueden, con el método "acoso" por vender ¿Dónde esta el problema? El libre comercio, la oferta y la demanda existe, favorecen resultados económicos de cualquier país. Lo importante seria que el cliente tenga claro, donde elegir comprar con seguridad y garantía.

balbina perez rodríguez Respondió:


15 de agosto de 2017

09:39:37

No puedes considerar a cuba con esos paises por el momento son economías distintas, no nos interesa que las personas se busquen la via, si que los productos que el estado destina en las tiendas de divisas sean adquiridas por estas personas que no son tan pobrecitos, como los de los paises a que haces referencia, compran a los dependientes de las tiendas, inspectores, etc al final el producto destinado al pueblo de menos ingresos no llega a ellos, estas personas las venden a un precio muy superior y con las ganancias pagan los impuestos, el estado no se ha dado cuenta de ello o n o quieren darse cuenta, de lo que esta sucediendo, que al pueblo no llega nada de lo que se destina para su consumo, se necesita una circular regulando el precio en los distintos lugars donde esto se comercializa al igual que se hizo con los cigarros.

ANGEL dijo:

2

4 de agosto de 2017

07:59:51


DE LA INDIA SE DICE QUE DISCRIMINABAN (DESCONOZCO SI SE MANTIENE TODAVIA EN LA ACTUALIDAD) A UN GRUPO POBLACIONAL DENOMINADO: LOS PARIAS Y EN REALIDAD ESTAS PERSONAS ADEMAS DE SER ¨PARIAS SOCIALES,¨ PARASITOS Y DELINCUENTES EN UNA BUENA MEDIDA, REALMENTE CUMPLEN UNA FUNCION ANTISOCIAL ADEMAS DE INFLUENCIAR DE FORMA NEGATIVA EN SUS PROPIOS HIJOS Y EN OTRAS PERSONAS CERCANAS A ELLOS. POR ELLO, CONSIDERO, QUE MIENTRAS NO SE PUBLIQUEN LOS NOMBRES Y APELLIDOS DE PERSONAS QUE SE DEDICAN A ESTAS PRACTICAS Y SE TOMEN MEDIDAS MAS RADICALES QUE UNA MULTA, ESTO SEGUIRA OCURRIENDO.

Rubert Dominguez dijo:

3

4 de agosto de 2017

08:19:01


Mientras exista la escasez, habra revendedores, habrán administrativos y subordinados corruptos, que sin escrúpulos y muy normalmente desvían cualquier producto Hasta aspirinas, no tienen límites es una lucha de león pa' mono, de jugar al gato y al ratón, además corrompen a los que están designados a combatirlos, además el poder adquisitivo de la población de algunos es mas alto que el cubano de a pie, esto también contribuye a este fenómeno de economía informal, el que mas sufre es la mayoría que vive de un sueldo. Usted puso el dedo en la llaga, es un canser que hay que combatir.¿ Como? de verdad que no se. Mientras existan las condiciones actuales dudo que se elimine este cáncer.

Pedro Cabrera dijo:

4

4 de agosto de 2017

08:27:47


La clave está en que detrás de estos revendedores están los poderosos adinerados, que reparten dinero a sus contactos en la red de tiendas y, también hay que reconocerlo aunque nos duela, entre los inspectores y otras autoridades. Por eso no se acaban, porque han infectado una buena parte de la sociedad.

balbina perez rodríguez Respondió:


8 de agosto de 2017

16:03:37

Hasta cuando el pueblo de bajos ingresos podrá soportar tanto desastre, porque no se regulan sobre todo .los líquidos que tan necesarios son para cuando hay enfermos y muchas personas no lo pueden comprar, porque no se hace una circular donde se regule que no se vendan a un precio mayor que el que vende el estado como se hizo con los cigarro, no se dan cuenta que el impuesto sale del mismo estado.

Juan dijo:

5

4 de agosto de 2017

10:04:37


Bravo! centremonos en el antepenultimo parrafo ahi esta el 90 % de este problema