ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Mucho agradezco a la filosofía el poder comprender el mundo circundante. A veces pasamos por alto que las cosas más simples suelen tener una explicación lógica, más allá de las apariencias. Mucho he pensado en estos días en una de esas leyes que mis inolvidables profesores describían como pilar supremo de la dialéctica materialista: la ley de la unidad y lucha de contrarios.

Sin embargo, no es mi objetivo ofrecer una clase de filosofía, para lo cual no estoy ni medianamente capacitada, sino llamar la atención sobre lo que, desde mi punto de vista, se ha convertido en una contradicción propia de nuestros tiempos, «valer por lo que tenemos o valer por lo que somos», de forma simplificada «valor» contra «valor».

No necesariamente esta relación debería funcionar así, pues las posesiones materiales no tienen por qué representar un desprendimiento de la esencia del ser humano, pero sería ingenuo taparnos los ojos y fingir que no vemos el proceso de desvalorización que avanza, como consecuencia añadida de un interés creciente por «tener más».

Este es un fenómeno global que, durante mucho tiempo vimos a millones de años luz de nuestra Isla, asociado a las grandes sociedades de consumo del sistema capitalista pero, cuidado, aunque nos duela reconocerlo, ya no nos es ajeno.

Sin ser privativa de la juventud, es este segmento poblacional el que ofrece los más claros y alarmantes ejemplos de la problemática, pues incluso ciertos estatus grupales se derivan de ella. Si alguien tiene dudas, que pregunte lo que se necesita para ser de la «farándula» o tener el cartelito de «VIP». Es muy sencillo, quienes quieran incluirse en esas categorías, como requisito indispensable necesitan llevar la última moda, los celulares más actualizados en tecnología y el dinero suficiente para entrar a los lugares más caros. Cuando ese se convierte en el objetivo cimero de un ser humano, poco le importa ya aquello intangible, lo que depende del alma.

No son criticables las aspiraciones materiales. Es injusto juzgar a alguien por lo que posea, y tampoco puede convertirse en un cliché que todo el que sea privilegiado en este sentido carece de sensibilidad, valores humanos o dignidad. Lo que sí resulta triste es que, sin que medie el más mínimo sacrificio, algunos decidan exprimir a sus padres, o elegir vías más fáciles, para alcanzar una varilla demasiado alta en comparación con sus posibilidades adquisitivas.

El mercantilismo y la materialización del ser humano son características propias del mundo moderno, sustentadas muchas veces por un interés marcado de enajenar a las personas, inmiscuirlas en una vorágine consumista para que dejen de prestar atención al mundo que les rodea, y actúen como robots pensando solo en adquirir algo nuevo.

Si bien es cierto que nuestro sistema no tiene en su esencia nada que se acerque a tales objetivos, debemos entender también que Cuba no está en una urna de cristal, y estarlo sería asfixiarnos como nación. Todo país necesita del intercambio, de relaciones que abarcan los ámbitos más disímiles para lograr un pleno desarrollo.

Negar esas posibilidades es aferrarse a un pensamiento retrógrado. Lo que no puede faltarnos nunca es la visión crítica y aguda para entender a tiempo que junto a las influencias positivas vienen otras que no nos favorecen en absoluto. El concepto de persona exitosa que prima en el contexto moderno es aquel donde no pueden faltar el automóvil del año, la cuenta exagerada en el banco y toda una serie de excentricidades que van desde amoldar el físico al gusto personal, hasta comprar un pasaje para viajar a la luna.

Aquí, lógicamente, es innegable la influencia de la industria cultural, pues desde el cine, la televisión, los espectáculos, los reality show, o el constante bombardeo de publicidad, se entroniza esta ideología. Promocionar una marca de automóvil, de dispositivo digital o de ropa, son prácticas habituales para desviar hacia el consumo la atención de las masas.

En este proceso los seres humanos son entendidos como anónimos pues prevalece la idea de que siempre necesitan más. Es por ello que se programa incluso la obsolescencia de las cosas mucho antes del momento en que realmente se hacen inservibles. Se impone el deseo de desechar todo el tiempo lo viejo para adquirir algo más moderno y mejor.  

Pero lo que en raras ocasiones se difunde es que ese status quo constituye la prueba más certera del pensamiento maquiavélico: el fin justifica los medios. En otras palabras, hacer lo que sea necesario para llegar hasta allí, aun cuando eso implique ignorar contradicciones éticas y morales. Eso lo sabemos, pero no se lo explicamos a nuestros niños, adolescentes y jóvenes, cuya vulnerabilidad en este sentido es cada vez mayor.

Muchas veces, aun con buenas intenciones, ese «interés» se fomenta desde edades muy tempranas. Con el afán de garantizar buenos resultados en los estudios, comportamientos adecuados o respeto, se utilizan «incentivos» que a la larga se convierten en imprescindibles y sí, promueven cambios de conducta, pero no de conciencia.

Quien haya visitado un circo, un acuario o cualquier otro espacio donde se ofrecen shows con animales, sabrá que estos desarrollan los más impresionantes trucos porque saben que, después de la ejecución viene el premio. Pero si al entrenador se le acabara el alimento en pleno espectáculo, veríamos muchos actos convertirse en desastres. Tomando como base este ejemplo, no es difícil imaginar lo que sucede cuando mamá y papá ya no tienen «premios» para ofrecer.

Otros caminos que también conducen a esta problemática tienen relación con ser aceptados en un grupo, o con llamar la atención de alguien que se fija primero en los accesorios y luego en la persona que los porta. Al final el resultado es el mismo, un ser muy cargado por fuera, pero completamente vacío por dentro.

Esta reflexión no se trata de conformismo, de dejar de luchar por lo que queremos, o de negar nuestras necesidades materiales por temor a que los demás piensen que carecemos de valores humanos. Se trata más bien de entender que nuestra vida se compone de infinidad de elementos, dentro de los cuales son nuestros sentimientos, actitudes y principios los que verdaderamente nos definen.

Creo que hay que batallar muy duro si queremos impedir que un valor anule al otro.

Ese es, quizá, uno de los más grandes retos de la sociedad cubana para preservar el futuro. En lo que respecta a cada quien, de forma individual, tal vez valga la pena mirarnos al espejo y preguntarnos ¿cuál es el legado que queremos dejar?, pero, antes de responder a la pregunta, pensemos que todo lo material se destruye y solo perdura aquello que, casi siempre, es invisible a los ojos.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

fernando dijo:

1

21 de marzo de 2017

23:05:44


Aprendimos de Marx que el sentido de tenencia es la enajenación de todos los demás sentidos humanos. En la contradicción del valor humano y el valor de la tenencia material parece ser que el rescate de la ética perdida es la solución al conflicto que enfrentamos, como dijera Saramago. La Educación y no cualquier Educación, muchas veces reducida o confundida con información tenemos el vehículo de restablecimiento de los valores éticos perdido.El problema aparece otra vez en Marx, cuando dice "que el educador necesita a su vez ser educado". Fidel, con su expresión el "motor pequeño" para echar a andar el grande, o sea a las masas a partir de un grupo pequeño de jóvenes dió el ejemplo de qué hacer. Sugiero que revisemos el rumbo pues parece que en algún momento lo perdimos y hay que rescatarlo y restablecerlo.

jorge dijo:

2

22 de marzo de 2017

07:34:49


Su articulo vuelve a poner a discucion un tema transcendental para el futuro del socialismo. Muy preocupante es que no aparece una respuesta coordinada, integrada, inteligente que se contraponga a ese ataque ideologico, dirigido sobre todo a la juventud, de las potencias dominantes. Estamos perdiendo la batalla ideologica, esa a la que Fidel le concedia tanta importancia.

Revenge dijo:

3

22 de marzo de 2017

10:16:32


Yo realmente no entiendo su comentario, aplicado a nuestro entorno. Cual es la proporcion de jovenes cubanos que tienen joyas de diamantes, carros del año, ropa de temporada de alta costura? Porque eso es lo que yo considero superfluo. Yo no considero correcto darle ningun tipo de estimulo a un hijo si no se lo merece por su comportamiento y esfuerzo academico. Ah, a la escuela lo tengo que mandar con un buen par de zapatos, con una buena mochila; que no se rompan a las dos puestas, y estas cosas son generalmente 'de marca'... Quise que tenga su movil, para que no haya excusas para no comunicar una demora en llegar a la casa... Igual, se lo compre bueno para que le dure. Es a esto a lo que Ud se refiere? Porque estas son necesidades en este siglo XXI. (Que quiere Ud? Que lo obligue a vivir con la ropa que yo me ponia en los años '80?. Para demostrar que?) Yo no se si lo que yo le compro a mi hijo es lo que esta 'a la ultima'; yo lo que se es que el se relaciona normalmente con todo tipo de muchachos, es invitado a fiestas, a paseos, ha tenido hasta sus jevitas... Si hay una farandula o un grupito vip adonde se pertenece a fuer de especular; me consta que a mi hijo no le interesa pertenecer a ella, porque para eso lo hemos educado. Ahi esta la diferencia! Y eso no tiene nada que ver con cuanto me da el deseo a mi de pagar por sus cosas. Una cosa es darle lo mejor a nuestros hijos; eso lo quieren todos los padres que sean medianamente buenos! Otra cosa es que enseñarle al muchacho que es mejor que otro porque su muda de ropa que tiene puesta costo el doble... A mi hijo le he enseñado a respetar el esfuerzo mio y de su mama y el sabe que lo que recibe de nosotros en cada momento es lo maximo que le podemos dar. Hay jovenes abusadores porque hay padres que no los han sabido educar bien. Si es esa su idea estamos de acuerdo...

Samuel Respondió:


22 de marzo de 2017

19:38:04

No se alarme, USTED ENTENDIÓ PERFECTAMENTE EL ARTÍCULO, lo de los caros es un ejemplo, si usted ha educado a su hijo a tratar con todas las personas de cualquier esfera social, si le ha enseñado a compartir, a no vanagloriarse exageradamente de sus cosas materiales, a no exigir a sus padres mas de lo que pueden, a estudiar o trabajar para su futuro, a valorar el esfuerzo de los demás y el suyo propio, DÉSE GOLPES EN EL PECHO, puede usted, si tiene la posibilidad de comprarle algunas cosas buenas, que le duren y satisfagan en alguna medida sus expectativas juveniles, su hijo (si no exagera) será un hombre de bien, a pesar de algunos "objetos de marca".

leidys Respondió:


23 de marzo de 2017

09:15:06

Evidentemente usted no entendió mi comentario, como explica al inicio, tal vez deba leerlo con un poco más de atención para que se percate de que no estoy atacando el hecho de que los padres doten a sus hijos de todo lo material que consideren necesario, tampoco estoy diciendo que no es necesaria la tecnología, solo estoy llamando a la reflexión porque quizás, no sea el caso de su hijo, pero existen otros jóvenes para lo que, esas posesiones materiales son el único objetivo de su vida y para conseguirlo acuden a vías que no son correctas y que los deforman. no sienta usted este artículo como un ataque, proporcione a su hijo todo lo que pueda, eso está bien, pero sin perder nunca de vista la sensibilidad y los valores humanos, a eso me refería. Gracias por su comentario.

el socialism real dijo:

4

22 de marzo de 2017

11:57:46


Excelente, aparece este artículo en la versión impresa?

Lujan dijo:

5

22 de marzo de 2017

12:41:20


Las principales victimas de ese valor contra valor son los profesionales, en especial los maestros. Hoy ser dependiente, cocinero o barman es más deseado por los jóvenes que cualquier carrera pedagógica, si no tienes un trabajo con un buen salario, no eres nadie, eso está pasando en todas partes y de forma acelerada. Es duro estudiar tanto tiempo y sacrificarse mucho y al final ser tratados como seres indiferentes o meros pobretones del momento. El reclamo de los profesionales es que el salario este a la altura de los estudios alcanzados, hasta para conseguir pareja se te pregunta primero la ocupación que el nombre, hasta en las relaciones familiares esto pasa. Duro, muy duro la situación de los que trabajan por un salario y son honestos y más si son profesionales, aunque claro los médicos y abogados escapan por un estrecho margen o por salario o por las misiones, pero ser maestro no lo quieren por no tener buena remuneración. Sin embargo, en el mercado laboral mundial los profesionales cubanos gozan de gran aceptación y prestigio pero no todos podemos viajar por no poder pagar los elevados pasajes aéreos. Al final la mayoría hemos abandonado nuestras profesiones originales para buscar una inferior donde poder resolver el día a día, ya sea de dependiente en un mercado particular o una paladar. Es preocupante ante el envejecimiento poblacional que ocupaciones tan medulares para la nación como los profesionales de la educación tengan que abandonar sus profesiones para buscar mejorías en otros sectores de la economía.

Alejandro dijo:

6

22 de marzo de 2017

15:39:27


Porqué poner un jazmín en un jarrón de China. Poner el jazmín en un vaso de agua clara.

ELP dijo:

7

23 de marzo de 2017

10:10:29


Buen trabajo Leidys, es cierto, lamentablemente se ha entronizado una cultura donde tener es lo máximo y lo que da prestigio y reconocimiento social, yo diría que el problema abarca a toda la sociedad, no solo a los jóvenes, hace años en la TV se ponía un posto donde un joven iba de más a menos en resultados docentes a pesar de siempre estar colmado de obsequios por parte de los padres, recuerdo que al final la sentencia decía "no eduques a tus hijos en el amor hacia las cosas materiales" no sé por qué la TV no retoma cosas como estas que aunque no resuelven el problema contribuyen modestamente con un granito de arena, porque al final es fundamentalmente la educación de la familia la que determina cómo será una persona

ELP Respondió:


27 de marzo de 2017

14:17:59

fe de erratas, donde dice posto, quise decir post

ELP dijo:

8

23 de marzo de 2017

10:22:50


El problema de los nuevos acaudalados en Cuba pasa además porque muchos de ellos se vuelven prepotentes en su comportamiento como si el dinero les diera prioridad para todo, hace unos días en la barbería un individuo que evidentemente era tal pretendía que el barbero lo priorizara por encima de los demás y para ello estaba dispuesto a pagar más de lo que costaba el servicio, todo esto en voz alta, gesticulando y refiriéndose al resto de los que estabamos disciplinadamente en la cola como "estos" "ninguno de estos te va a pagar como yo" por suerte primó la ética del barbero, que se negó a favorecerlo y el individuo se fue, no sin antes refunfuñar y amenazarlo con dejar de ser su cliente, hechos como estos son comunes, no aislados, me preocupa que en nuestra sociedad gradualmente se imponga el valor del dinero por encima de los valores humanos, que nos parezcamos cada vez más a lo que tanto criticamos con justa razón

Roberto dijo:

9

23 de marzo de 2017

11:55:21


El escrito es didactico, de eso no hay duda alguna, pero nada más. Digo nada más porque no tiene que ver nada de lo se escribe ahi con el pueblo nuestro, con la mayoritariamente gente de a pie. Y puntualizo, en Cuba, por solo señalar un aspecto, quién puede aspirar hoy en nuestro pais a tener el carro del ultimo año(no voy a citar lo del viaje a la Luna porque me parecería burlesco hacerlo). Y pregunto, es malo a tener aspiraciones, no de ir a la luna, pero si de un buen carro, por que no, porque un cientifico, un maestro, un medico, un artista, un trabajador no puede aspirar a tener un carro, eso es consumismo?, ya esa frase de CONSUMISMO me suena retrogada. El cubano siempre ha sido un hombre u mujer muy laborioso, emprendedor, pero sobre todo, humano, de buenos sentimientos, afable, entonces que queremos que seamos Robots, !no!. No es malo esforzarse, trabajar duro con el sano proposito de lograr cosas en la vida, eso es una actitud totalmente legitima. Ahora bien, no que no es correcto, es robar, traficar, ser malvado, no trabajar. Contra esos es que debiera ir dirigido el escrito no a la gente Buena y laboriosa. Si los vagos, ladrones y otros se leen el escrito estoy seguro que esgrimiran una ancha y ruidosa carcajada porque no les importa. Dejemos tranquilo a la gente Buena, trabajadora, y dirijamos la Mirada a los ladrones, traficantes, vagos, etc, etc.

ELP Respondió:


27 de marzo de 2017

14:16:29

Amigo Roberto, por supuesto, todo mejoramiento en la calidad de vida de una persona que parta del esfuerzo y del trabajo, no solo es válido. sino deseable, demostrado está que el igualitarismo es el principal elemento que frena la productividad, ahora, se trata de que no sea el poder económico el que decida la posición y el prestigio social de una persona, como lamentablemente viene sucediendo desde hace un tiempo, sobre todo en los servicios, y lo más negativo es que muchas veces son individuos que roban, trafican y son malvados como ud los califica, no es raro por tanto que en esos sitios caros e inaccesibles al trabajador honrado, se den broncas, fajotinas y hasta hechos de sangre, me consta por que sé de historias que han tenido finales lamentables en discotecas y cabarets que cobran en CUC

Ángel Parra dijo:

10

23 de marzo de 2017

12:17:19


Señora Leidys con el respeto que se merece ud. Y su esposo quiero decirle,que ud. Es tan bella como lo que escribe. Su artículo hace un gran llamado en especial a nuestros jóvenes,en el sentido de que se debe aspirar a vivir mejor, cómo debe ser la meta de todo ser humano en cualquier tipo de sociedad,pero siempre hay que tener presente que el ser humano vale por lo que Es, no por lo que Tiene como nos lo quieren presentar muchas veces los medios de comunicación. A la juventud le llenan los ojos con cierta propaganda y quieren ser como lo que ven y Costa de ningún sacrificio de valor,buscan la vía fácil y muchas veces caen en el descrédito moral y aún peor en la carcel. Se olvidan del servir, por el servirse. Yo siempre he pensado que la apertura en la relaciones con Estados Unidos tiene muchas cosas buenas, pero que en el orden de la influencia cultural llevará un gran veneno a toda la población,un ejemplo es la juventud dominicana,ya la juventud sólo quiere imitar en todos los aspectos el modelo norteamericano,ya nuestra herencia cultural está a punto de desaparecer,el movimiento cultural es hoy día pro-norteamericano. Hay que seguir apostando que se puede progresar y vivir bien siendo socialista. Contraponer los valores socialistas a los valores del capitalismo, que ellos si dicen: "tanto vale, tanto tiene" . Gracias.

Miguel Angel Respondió:


28 de marzo de 2017

08:29:08

Porque es bella físicamente y sobre todo, por dentro, en su espiritualidad y profesionalismo. Gracias.

Jose dijo:

11

23 de marzo de 2017

17:40:26


"El sabio tiene dudas, el fuerte tiene debilidades, el valiente tiene miedos, el rico tiene miserias, el pobre tiene riquezas incalculables, el miedoso puede superar sus temores, el débil puede encontrar en lo más profundo de sí mismo una fuerza secreta, y el que duda tiene en su alma la simiente de la sabiduría. En el fondo, todos somos un poco "humanos", de carne u hueso. Y todos acabamos sorprendiéndonos a nosotros mismos. ¡Qué poco nos conocemos!" La educación comienza en el hogar, para recoger inteligencia emocional, hay que sembrar valores, así la ignorancia no matara pueblos.

Miguel Angel dijo:

12

24 de marzo de 2017

04:22:13


Entiendo perfectamente la intención de la reflexión realizada por la periodista Leidys María Labrador Herrera, pero además muy oportuna, pues infelizmente es un problema q se expande y florece como el marabú. Estamos sujetos a mucha influencia externa, donde lo q predomina es lo material, soy por lo q tengo. Como se explica, tenemos la obligación de monitorear el asunto e incrementar el trabajo ideológico, patriótico, elevar la conciencia social e individual para q nuestro socialismo prospere y la persona se sienta realizada material y espiritualmente. Gracias.

pequeño príncipe dijo:

13

24 de marzo de 2017

14:00:56


Su trabajo Leidys es excelente y analiza un problema ya existente desde hace varios años en el país. Es menester que se superen los desequilibrios grandes entre costo de la vida y salario en el empleo estatal para que los profesionales, una gran masa de la población (más de un millón según el censo del 2012) recuperen el necesario prestigio social de su trabajo. Uno de los grandes valores que tenemos como pueblo es el alto nivel instructivo que poseemos, algo que debe preservarse de cara al futuro.

Ileana dijo:

14

30 de marzo de 2017

13:29:46


Una Importante Definición Del "Éxito". Esta definición la tomé del libro "Toma un café contigo mismo" de Walter Dresel, y de verdad, creí conveniente compartirla . Espero les guste y "Les Llegue" ********************** El éxito no siempre tiene que ver con lo que mucha gente ordinariamente se imagina. No se debe a los títulos que tienes, sean de nobleza o académicos, ni a la sangre heredada, o a la escuela donde estudiaste. No se debe a las dimensiones de tu casa, o cuántos autos caben en tu garaje, o sin son de último modelo. No se trata si eres jefe o subordinado, o si escalaste la siguiente posición en tu organización, o estás en la ignorada base de la misma. No se trata de si eres miembro prominente de clubes sociales o si sales en la páginas de los periódicos. No tiene que ver con el poder que ejerces, o si eres un buen administrador, si hablas bonito, si las luces te siguen cuando lo haces, o si eres religioso o no. No es la tecnología que empleas, por brillante y avanzada que esta sea. No se debe a la ropa que usas, o si gozas de un tiempo compartido, si vas con regularidad a la frontera, o si después de tu nombre pones las siglas deslumbrantes que definen te “estatus” para el espejo social. No se trata de si eres emprendedor, hablas varios idiomas, si eres atractivo, joven o viejo… El éxito... Se debe a cuánta gente te sonría, y a cuánta gente amas y cuántos te admiran tu sinceridad y la sencillez de tu espíritu. Se trata de si te recuerdan cuando te vas. Se refiere a cuánta gente ayudas, a cuánta gente evitas dañar y si guardas o no rencor en tu corazón. Se trata de si en tus triunfos incluiste siempre tus sueños. De si no fincaste tu éxito en la desdicha ajena y de si tus logros no hieren a tus semejantes. Es acerca de la inclusión de los otros, no de tu control sobre los demás; de tu apertura hacia todos los demás, y no de la simulación para con ellos. Es de si usaste tu cabeza tanto como tu corazón, si fuiste egoísta o generoso, si amaste la naturaleza y a los niños y te ocupaste de los ancianos. Es acerca de tu bondad, tu deseo de servir, tu escuchar y tu valor sobre la conducta ajena. No es acerca de cuantos te siguen, sino de cuántos realmente te aman. No es acerca de transmitir todo, sino de cuántos te creen, de si eres feliz o finges estarlo. Se trata del equilibrio, de la justicia, del bien ser que conduce al bien tener y bien estar. Se trata de tu conciencia tranquila, tu dignidad invicta y tu deseo de ser más, no de tener más.

Alberto Núñez Betancourt dijo:

15

3 de abril de 2017

01:13:16


Te felicito, muchacha por tus profundos comentarios. Me gustaría conocerte un buen día.

pablos dijo:

16

4 de abril de 2017

16:37:21


nos criamos con la idea de que si estudiabamos mucho accederiamos a carreras univ. que nos harian ciudadanos destacados ,que tendriamos un trabajo con un salario con el cual sostener una familia ,que tendriamos la oportunidad de trabajar en una micro para obtener una casa y no nos preocupabamos por la ropa porque todos vestiamos IGUAL ni por la comida porque todos comiamos lo mismo nuestros hijos se enfrentan a una realidad donde ya nada de esto funciona ,ni el trabajo ,ni la carrera ni siquiera los conocimientos adquiridos ,tener dinero significa primeramente comer no se puede decir vivir de un salario sino morir de un salario como convencer sin argumentos reales ,fisicos,las resoluciones salariales son un fracaso ,los impuestos se pagan cuando menos dinero tenemos.y la ropa es impagable.LOS que mantenemos principios morales estamos enfermos,disgustados y somos mas, como convencer a los jovenes y a otros que tenemos la razon y que nuestros valores son los VERDADEROS.Tenemos en contra la realidad del dia a dia d ,de la oferta y la demanda y de un salario de horror....

Carlos Lemus dijo:

17

6 de mayo de 2017

10:07:30


Excelente columna Esto nos atañe también a nosotros Te mando un abrazo cálido desde Cartagena de indias

José garcía dijo:

18

19 de junio de 2021

10:26:07


«Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero», dijo Voltaire. "La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas" (Karl Marx) Quien tiene mucho adentro, necesita poco afuera. Quien lleva mucho afuera, tiene poco adentro, y quiere disimular lo poco. José Martí Gracias por su artículo.