ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

No recuerdo un día sin alguna sonrisa en Cuba. Era un niño en los años 90 cuando apenas había unas horas de electricidad y faltaba la comida y la ropa y mucho más. En las noches de apagón me entretenía con historias de la familia de mi mamá o sus versiones libres de los cuentos clásicos. Y, si el calor era insoportable, salía a jugar a los escondidos y cazar cocuyos.

Hoy trato de ubicar cuándo llegó Fidel a esta historia, pero no lo logro. Está ahí desde que tengo memoria: en la Plaza en hombros de mi papá, en el televisor de la sala cuando se colaba en el horario de las aventuras, en la escuela y en el barrio.

Pero lo que recuerdo mejor de aquella época son los cuentos. Aquel en que Fidel, Yeltsin y Clinton llegan al cielo... o cuando Pepito le salva la vida y le concede un deseo. Uno aprendía  a identificar cuando se hablaba de él, ya fuera con una seña en la barbilla o con uno de sus mil apodos.

Luego terminé fajado más de una vez. En la Nicaragua de Arnoldo Alemán me preguntaban si era cubano de Miami o de Fidel y no siempre les gustaba la respuesta. A los 10 años ya era radical. La cosa empezó cuando vi niños mendigando a la orilla de la carretera y escuché a unos doctores hablando de seguro o pago en efectivo antes de coserme la cabeza. Ese día, el carro había dado dos vueltas antes de parar al borde de una ladera del volcán Masaya, a más de 900 metros de altura. La pareja de panameños que nos auxilió decidió llevarme primero y dejar a mis padres. Nunca me había sentido tan solo y tan pobre.
A Alemán lo conocí en una feria ganadera, me tocó la cabeza y me sampó un beso, con ese gesto que hacen algunos políticos cuando se unen los niños y las cámaras. «Con las ganas que tengo de que Fidel me dé un beso, mira quién me tocó», cuenta mi mamá que le dije bajito cuando se fue el presidente.

El primer discurso de Fidel que puedo citar a conciencia es el del 11 de septiembre del 2001. Tenía 12 años y estaba en la barbería cuando entró alguien con la noticia: «Los iraquíes atacaron Estados Unidos». Ahora que lo pienso, eso no le habría venido nada mal a Bush, pero la situación era más complicada. Corrí a la casa y la televisión cubana estaba transmitiendo las imágenes de CNN, en directo en el momento en que se desplomaban la primera y minutos después la segunda torre del World Trade Center.

Esa tarde-noche fue a inaugurar la escuela Salvador Allende, que queda cerca de mi barrio, y dijo algo que nunca más olvidé: el terrorismo no se puede combatir con más terrorismo. Claro, nadie podría decir que se acerca a alguna de sus frases más geniales, pero es el primero de muchos análisis que comencé a guardar por cuenta propia. Y a anotarlos en una larga lista de pronósticos en los que el tiempo terminó dándole la razón.

Yo llegué tarde a Fidel. Comencé la universidad en el 2006, el año que tuvo que abandonar su puesto por razones de salud. No dejé de leer ninguna de sus reflexiones y empecé a coleccionar sus libros, incluso aquellos que recogían discursos sueltos de distintas épocas. Así he conversado largas horas con el estadista, con el político, el estratega y con el ser humano que está detrás de todo eso.

Llegué tarde también a Granma, donde los viejos periodistas cuentan que Fidel se sentaba a tomar alguna de las decisiones más importantes del país y escribía los editoriales de su puño y letra.

Lo vi de lejos en la escalinata de la Universidad de La Habana y en el 7mo. Congreso del Partido, cuando fue dolorosamente certero al pronosticar que esa sería la última vez que hablaría ante ellos.

Si la vida me deja ser viejo, podré decir algún día que vengo de la época de Fidel Castro y discutí muchas veces con él, aunque solo tenga mis libros para probarlo.

Cuba amaneció este 26 de noviembre sin él por primera vez en 90 años. Fue una mañana gris. La gente caminaba despacio y en silencio. No hablaban entre ellos. Puede que necesiten tiempo, quizá años, para terminar de leer la noticia de su muerte, de la que todo el mundo habla y ellos prefieren callar, al menos por ahora.

El sol salió luego en La Habana y se puso, pero la ciudad marchaba tres velocidades por debajo de lo habitual. Los mismos rostros que se han burlado del bloqueo, de las necesidades de cada día y de la misma vida, se quedaron paralizados desde que en la medianoche Raúl diera el anuncio a Cuba y al mundo.

No digo que en Cuba unos pocos no sufran esta pérdida; al igual que en Miami, donde otros salieron a celebrar la muerte de un hombre que intentaron asesinar centenares de veces y que sobrevivió a 11 administraciones norteamericanas para morir a los 90 años, junto a su familia y su pueblo. Pero esa alegría será siempre una mueca y nunca una sonrisa.

La muerte de Fidel es la conmoción nacional más grande de mi generación, la que no estuvo en las trincheras, en la invasión por Playa Girón ni en la Crisis de los Misiles; la que no pudo llorar cuando Fidel leía la carta de despedida del Che, ni cuando el tributo a los asesinados en el acto terrorista perpetrado en Barbados.

Pero tengo el presentimiento de que la sonrisa regresará a Cuba. No hoy ni mañana, pero regresará. Y no es que la ausencia del Comandante en Jefe la vaya a llenar alguien, sino que un nuevo Fidel irá tomando forma en cada uno de nosotros y nos acompañará cada vez que se piense en Cuba, que es la mejor manera de pensar en él. En ese momento, se habrá cumplido el pronóstico que siempre temieron sus adversarios: el guerrillero de la Sierra será inmortal.

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Laura dijo:

21

29 de noviembre de 2016

15:31:56


Muy sentidas tus palabras, me hiciste recordar mi niñez y todos mis recuerdos del Comandante, gracias.

javier dijo:

22

29 de noviembre de 2016

22:38:56


Mi admiración eterna al comandante y un abrazo para el pueblo Cubano.

Miguel Fernández dijo:

23

29 de noviembre de 2016

22:39:58


la sonrisa jamás faltará en Cuba, mientras esté vida la memoria de Fidel

Maritza dijo:

24

30 de noviembre de 2016

11:12:14


Gracias Sergio Alejandro por tu bello escrito, como tu muchos quisieron estar junto al Comandante, yo tuve la dicha de darle la mano cuando niña pues yo viví detras de una de las casas de visitas de mi provincia donde el siempre llegaba y mi padre fue trabajador de esa casa de visita y creeme que aun hoy conservo y puedo sentir aquel momento tan emocionante, sus manos finas y calidas siempre estaran en mi recuerdo de aquella infancia que el nos hizo que fueramos tan felices a los que nacimos despues de su triunfo, que es el triunfo que nos lleno y nos llenara de gloria a todos los cubanos nacidos y por nacer. Gracias por tí, gracias por tus ideas, hasta la Victoria siempre.

María Ivonne Uruguay dijo:

25

30 de noviembre de 2016

16:03:57


Creo que todo lo dicho por Compañero Gomez es la expresión de la generación posterior a la mía sus conceptos expresados son los mismos que llevaron a creer en "para Fidel todo era posible " triunfan los que luchan El comandante ha sido y será el hombre más brillante y humano del siglo veinte que cumplió con sus sueños y los nuestros una América Latina de los latinoamericanos.Hasta la victoria siempre Comandante¡

belkis dijo:

26

1 de diciembre de 2016

12:15:36


hermoso y sentido artículo

Ananays dijo:

27

1 de diciembre de 2016

14:30:23


Sergio Alejandro muy linda tu cronica, yo tampoco tuve experiencia cercana a nuestro Comandante, pero de ver todos los discursos que dirigia al pueblo me emocionaba mucho y crónicas o libros que lei me hizo reflexionar de como conducirme en la vida personal y social ,el era un maestro sin dejar nunca de mencionar de los valores que todos los cubanos debemos de tener, gracias Fidel, que más puedo decir no hay palabras para definir a ese hombre como un verdadero padre para todos los cubanos. Gracias por existir Fidel gracias, por la educación que nos distes, tus virtudes, tu generosidad, en fin todo, gracias a esta revolución que forjo con los demás héroes de nuestra patria hoy soy una profesional graduada en la Licenciatura de Derecho, y desde mi puesto de trabajo realizar mi trabajo con responsabilidad y perseverencia en la tarea que me asignan. Sergito te llamo asi cariñosamente ,todos los cubanos en los años 90 pasamos esta situación y ahi estaba Fidel junto con su pueblo para no dejarnos claudicar , fueron discursos de fuerza , de resistencia, de futuro, de amor , de tenacidad, de altruismo , la frase dice HASTA SIEMPRE COMANDANTE, pero el siempre va a estar en nuestro corazones , en nuestras mentes , en como batallar con las ideas que nos dejo, de como seguir trabajando y forjarnos mejor futuro para las demás generaciones para el mundo y luchar contra toda fuerza exterior y en eso estamos preparados .PATRIA O MUERTE VENCEREMOS.UNIDAD PARA TODOS LOS CUBANOS Y LATINOAMERICANOS

Odalis Martínez Bueno dijo:

28

1 de diciembre de 2016

15:16:16


Mi jovén amigo, si me permites llamarte así, yo soy de las cubanas que se niegan a saberlo muerto, mi Fidel está ahí, eternamente jóven, eternamente vivo y me convenzo cada vez más cuando veo a jóvenes como tú. Cierto, en algún momento de mi juventud también me dije: LLegué tarde al clandestinaje, al Moncada, al Granma, a la Sierra, al 1ro de enero, después aprendí que todos hacemos historia, sobre todo si nuestra vida intenta ser como la de nuestro Comandante, pués bien, a tu generación le llegó el momento de hacer la suya, junto con la mía y la de mis padres que si vivieron la de Fidel, posiblemente la de ustedes ahora sea la más cruenta, pués se moverá en el campo de las ideas, de los principios y de valores para que nuestro COMANDANTE INMORTAL siga viviendo en Cuba y en el mundo. Ahora ustedes son, no los pinos nuevos, sino LOS CEDROS NUEVOS

mario scalisi dijo:

29

1 de diciembre de 2016

17:57:55


Impecable...

Ismel Pérez Peña dijo:

30

1 de diciembre de 2016

18:14:52


Sergio, soy de los que no dudan de la realidad de tu mensaje, admiro tu ejercicio magistral y agrego:Fidel, tu gloria contenida en un grano de maíz, germinó multiplicada y crece indetenidamente por todo el universo, para cosecharla en la eternidad.

Katia dijo:

31

2 de diciembre de 2016

09:32:41


Fidel como hombre de talla mundial pues claro que se multiplicara. Bello articulo.Afectos sergio Alejandro.

Edis Martinez dijo:

32

2 de diciembre de 2016

09:52:27


Con profundo dolor recibí la noticia de la muerte del Comandante en Jefe Fidel Castro. En ese primer momento me estremecí no lo creía era imposible creerlo estaba tan acostumbrada a su firmeza, a su justicia, a su visión hacia el futuro. A los que crecimos con él, fuimos adonde había que ir, le debemos mucho, le debemos la dignidad, la vida. Siempre le acompañe desde mi infancia a los 9 años pude estudiar en la escuela para campesinos Ana Betancourt gracias a su creación fue él quien me coloco la pañoleta de pioneros que en aquel momento era blanca y azul, en la plaza de la Revolución por el me hice maestra, el me dio la oportunidad de licenciarme y luego realizar mi maestría de la educación. Toda la vida soñé con darte otro abrazo pero guardo en mi corazón la vez que me cargaste, me abrazaste y me diste un beso como lo hace un padre querido, un beso que aun siento en mi mejilla de educadora jubilada y reincorporada para seguir tú obra, la de todos. Cuba entera te llora, yo prefiero pensar que sigues un largo viaje, serás eternamente el líder de la Revolución Cubana, el guía que nos lleva a ser cada día mas eficientes, el padre que siempre recordaremos. Para mí en Cuba Cristo es Fidel pues por el soy maestra, que a los niños hizo pioneros que lleno el país de escuelas y el pueblo aprendió a leer Edis Martínez Bello, jubilada y reincorporada como maestra de 1er grado en la escuela primaria José Ángel Morales Pompa en Baire, Contramaestre, Santiago de Cuba.

Yalili dijo:

33

2 de diciembre de 2016

10:52:53


Sergio lindo artículo, ayer en la TV recomendaban leerte, y me ha encantado, a jóvenes como tú, que no llegaron a conocerlo en todo su esplendor, se les agradece estas muestras de agradecimientos y fidelidad, poniendo bien alto que el futuro aún con diferencias generacionales estará en manos de un pueblo antimperialista.

elena dijo:

34

3 de diciembre de 2016

09:16:27


Desde muy pequeña mi madre nos contó que su mamá, hija de un Congo esclavo Liberto,de Melena del Sur,había tenido un sueño donde veia unos hombres saliendo del agua con pelos largos,barbas y unos con muchos collares y de ellos uno era el hombre que cambiaria a cuba y revolucionaría al mundo,años despúes cuando triunfa la Revolución mi abuela siempre decia que el hombre de su sueño era FIDEL, que lo conocío en casa de Iginio un carbonero amigo común en el mismo pueblo,mi abuela fallecío hace 49 años teniendo más de 70 amando y bendiciendo al "Barbudo de su sueño".Siendo casi una niña un día de paseo al Coppelia, conocí a una señora llamada Berta Alemán,muy católica y me decia que para ella su dios lo representaba como "FIDEL". En estos días de tantos recuerdos también quise compartir los mios y en este espacio expresar cuan agradecida me he sentido siempre , de haber nacido en esta bella tierra también un 13 de Agosto y aunque ni remotamente seria como él al menos tener su mismo Orozcopo,siempre digo que gracias a él en esta tierra yo soy millonaria por ser Negra,Pobre y Mujer y haber tenido la oportunidad de ir a la Universidad,tener un trabajo decoroso, sin tener que venderme y en lo general haber enseñado a todo el pueblo a leer,escribir,cultivarse para ser cada día más independiente,tengo el privilegio de ser Melenera,pueblo Libre Analfabetismo en Cuba,también gracias a NUESTRO "FIDEL",son interminables todos los agradecimientos que le debemos.Con todo amor le pido a DIOS QUE SIEMPRE LO TENGA EN LA GLORIA YQUE DESCANSE EN PAZ COMO EL SE MERECE,mi pésame para toda su FAMILIA Y TODO EL QUE LO HA QUERIDO Y RESPETADO.

Julio dijo:

35

3 de diciembre de 2016

14:30:44


Multipliquémoslo. Fidel, Ahora, vienen a mi mente muchas cosas que dijiste y no las entendí, en su momento, de esa manera. Hace treinta años, inmerso en una de tus profundas rectificaciones manifestaste que sería antidialéctico y antimarxista creer que ya todo estaba dicho y todos los problemas estaban resueltos desde el siglo XIX en los libros de Marx y Engels y más delante de Lenin. Trascendías aquel marxismo que se reflejaba en los manuales, que, cargados de optimismo aseveraban que al comunismo se llegaba construyendo una poderosa base técnico material. Fuiste profeta cuando indicaste que había que hacer trabajo de conciencia y dejaste claro que los factores económicos serían medios, instrumentos auxiliares del trabajo político y revolucionario que necesitaba una verdadera revolución que requiere la construcción del socialismo. Y, la caprichosa práctica te dio la razón demostrando que las nuevas relaciones de producción no brotarán del capitalismo, hay que construirlas. . Después fui comprendiendo por qué reiterabas tanto que el socialismo tenía que ser fruto del desarrollo de la conciencia y de la educación del hombre. He leído el discurso que pronunciaste el 8 de enero del 1959 cuando entraste a La Habana y me he detenido en dos citas conmovedoras. Le pediste ayuda a tu pueblo para desarmar a los ambiciosos y para condenar de inmediato a los que ya sabias que empezarían a asomar las orejas. Lo elegiste como la mejor fuerza para defender tu obra que por ser humana no siempre fue perfecta, pero, no te faltó la sabia reflexión para desafiar los escollos que tus enemigos te ponían en el camino para desarticular la unidad de la nación, como única alternativa posible para lograr su objetivo. Un gigante, de la talla del Che, te otorgó la merecida condición de maestro por tu particular modo de integración con tu pueblo solo posible, según él, viéndote actuar. Pienso en un antes y un después de tu partida física. Me comprometo a cultivar tus valiosas ideas desde mi radio de acción, Ellas necesitan convertirse en conducta de tu pueblo, pero, antes hay que empoderarlas con la flexibilidad necesaria. Ahora más que nunca hay que desarmar a los ambiciosos, a los que intenten sacar las orejas persuadiéndolos con las armas que nos dejaste Me gustaría verte activo desde tu magisterio político sometiendo a un profundo análisis tus estratégicas ideas. Hay una generación que ha derramado lágrimas por tu partida física que necesita los consejos que diste a los que nos formamos viéndote donde el pueblo te necesitaba. El espontáneo, “Yo soy Fidel” no debe ser una consigna que en su reiteración pierda lo esencial, el mensaje espiritual de sus letras. Hay que convertirlo en una actitud hacia ti. Debe estar implícito en lo que cada integrante de tu pueblo haga. El portador debe verlo como un paradigma en el que se recree. Esa sería la mejor manera de identificarse con el concepto de Revolución. En ese concepto dejaste tu legado blindado contra el dogmatismo. Él es un monumento a la nueva ética que nos legaste como única alternativa para transitar al socialismo. Por último, me voy a referir a la segunda idea que ya conocía de tu discurso del 8 de enero. “Sé, además, que nunca más en nuestras vidas volveremos a presenciar una muchedumbre semejante, excepto en otra ocasión —en que estoy seguro de que se van a volver a reunir las muchedumbres—, y es el día en que muramos, porque nosotros, cuando nos tengan que llevar a la tumba, ese día, se volverá a reunir tanta gente como hoy, porque nosotros ¡jamás defraudaremos a nuestro pueblo” La modestia se apoderó de ti. Se multiplicó lo que proyectaste. Te inmortalizó tu pueblo ante el mundo.

patricia johansen dijo:

36

3 de diciembre de 2016

15:11:38


AMO a CUBA. Soy de Argentina, pero mi ideal es vivir en Cuba. Porque admiro a los cubanos, porque los respeto. Porque sé que no caerán bajo el poder de los dictadores que, alguna vez, hizo de este hermoso País un GARITO y un PROSTÍBULO!!

Maria Fernandez Fdez dijo:

37

3 de diciembre de 2016

16:13:15


Muy bonita la anectota Sergio Alejandro, tambien lo conoci de cerca en el año 1977, cuando estudiaba en la Isla de la Juveentud cuando vino a Cuba el entonces Presidente de la URSS, el siempre tomara forma entre nosotros de una manera u otra.SIEMPRE ESTA Y ESTARA PRESENTE, GLORIA ETERNA ES UN IDOLO DE LA REVOLUCION.

Viviana Mejia dijo:

38

5 de diciembre de 2016

15:45:08


Sergito bellísimo tu artículo. Aquí en Colombia, en medio del dolor más grande, hemos rendido tributo a nuestro querido Comandante. Confiamos en el pueblo cubano y nos anima verlo gritar: "Yo soy Fidel". ¡Fidel vive!

David Grullon dijo:

39

5 de diciembre de 2016

16:39:01


Para mi Fidel fue lo mas grande del siglo,un ejemplo a seguir para todos los que quieren ser como el.

María Antonia Torres Cabrera dijo:

40

5 de diciembre de 2016

20:10:37


Coincido plenamente Sergio Alegandro, me sumo a su comentario EL GUERRILLERO DE LA SIERRA SERÁ INMORTAL