ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Hillary Clinton, al contrario de Donald Trump, ha logrado mantener unidos a favor de su candidatura a todas las tendencias de la coalición de fuerzas demócratas; ahí puede estar su ventaja. Foto: AP

A pocos días de la votación del 8 de no­viembre,  hay consenso en los medios políticos y de difusión de Estados Unidos de que Hillary Clinton será la elegida como Presidenta. Así lo indica no solamente la abrumadora mayoría de las encuestas que sitúan a la candidata demócrata con amplia ventaja en los votos electorales asignados por estados y en la votación en el ámbito nacional, sino también el análisis de las informaciones disponibles sobre las votaciones adelantadas.

Por otra parte, la valoración hecha por la organización Real Clear Politics, que goza de prestigio nacional en ese terreno y monitorea las encuestas en el ámbito doméstico, sobre las hechas entre el 13 y el 24 de octubre por 11 de las principales entidades que cubren el territorio nacional, arrojan que todas, menos una (que apunta un empate entre ambos candidatos) dan ventaja a Clinton de entre 1 % y 12 % y el promedio de ellas, calculado por Real Clear Politics, coloca a la candidata de­mócrata con el 48,3 % de preferencia mientras Trump solo llega al 43,2 %. (Hay que apuntar que una ventaja de un 5 % o más a estas alturas del proceso, es considerada por lo general como indicio de una aplastante victoria).

Además, Real Clear Politics estimaba que Clinton contaba ya con 272 votos electorales (dos más de los 270 necesarios), en cuanto Trump solo llegaba a 126, con  otros 140 aún sin definir correspondientes a ocho estados más un distrito congresional de Maine.

Otra ventaja de Hillary Clinton es la disponibilidad de dinero, que le ha permitido reforzar la actividad de su campaña electoral en todos los estados en disputa, que incluye, en la valoración de Clear Real Politics, a tres que por décadas han sido considerados co­mo sólidamente republicanos: Arizona, Texas y Georgia, los cuales posiblemente voten ma­yo­ritariamente a favor de Trump, pero muestra la fortaleza que predomina en los círculos demócratas, al incursionar en estos finales de campaña en territorios tradicionales republicanos.

Las causas de la posición en que se en­cuentra Clinton en esta contienda pueden en­contrarse en haber logrado mantener unidos  a favor de su candidatura a todas las tendencias de la coalición de fuerzas demócratas; en contar con  amplios recursos financieros para su equipo de campaña y para las organizaciones de influencia política (los llamados PACs y SuperPacs); por contar con una superior organización de la campaña electoral, con un trabajo más estable y sostenido, una estrategia mejor concebida, instrumentos de procesamiento de información más eficientes y eficaces y un trabajo sistemático exitoso en la base.

La campaña de Clinton fue integradora con relación a la composición demográfica del país; blancos, afrodescendientes, hispanos, latinos, asiáticos; a la coalición entre sus tendencias po­líticas: liberales, conservadoras, progresistas; y a que evadió exitosamente los principales obstáculos en su camino, como lo fueron las investigaciones sobre el uso de su correo electrónico personal para trámites oficiales, las acusaciones republicanas sobre su actuación en el caso del ataque a las instalaciones consulares de Estados Unidos en Benghazi y las críticas por sus vínculos con las principales casas financieras estadounidenses y las conexiones internacionales de la Fundación Clinton, entre otras.

Por el contrario, a estas alturas de la contienda  y cuando todas las fuerzas y medios han sido desplegados y utilizados, la candidatura de Trump no ha logrado recuperarse de la estruendosa caída que está sufriendo después de la Convención Nacional Repu­blicana a finales de julio pasado. (En realidad, si tomamos como base los promedios de preferencia que realiza Real Clear Politics, desde el 1ro. de julio del 2015, Trump solo ha superado a Clinton en dos momentos, y por una mínima diferencia: 0,2 % el 24 de mayo y 0,9 % el 28 de julio, ambos en el 2016). Trump ha sido el reverso de Clinton en estas elecciones: su campaña tuvo como punto central el enfrentamiento al aparato republicano y la confrontación brutal con sus principales líderes, lo que profundizó la división en un partido que ya venía padeciendo de profundas disensiones en sus filas como lo demostró la presencia de 17 aspirantes a la nominación presidencial durante la etapa de elecciones primarias.

Trump ha realizado una errática, mal concebida, controvertida e inestable campaña electoral, tanto en cuanto a sus posiciones políticas, como en la organización y funcionamiento del equipo de campaña, en el trabajo de captación de votantes en la base y en la actividad de recaudación de fondos. Añádase a ello su falta de habilidad, experiencia y sensibilidad como ente político y las fisuras de su personalidad egocéntrica, taimada, grosera y prepotente que le valió la animadversión de latinos, negros, musulmanes, árabes, mujeres y hasta de grupos religiosos como los mormones. Su mensaje electoral ha sido xenófobo, misógino, racista, ultranacionalista, bordeando en el fascismo y el nazismo.

El equipo de campaña electoral de Trump acabó en manos de elementos vinculados con la llamada «derecha alternativa» (altright, en inglés). El 17 de agosto último, Stephen Bannon fue designado como jefe ejecutivo de la campaña electoral de Trump. Bannon era hasta ese momento y desde marzo del 2012 presidente ejecutivo de Breitbart News Network,  fundada en el 2007 y calificada por este como «la plataforma de toda la derecha alternativa». La «derecha alternativa» no es realmente una organización sino un conjunto de grupos o tendencias contrarios a la derecha tradicional de Estados Unidos. Este movimiento es considerado como una expresión del nacionalismo blanco en Esta­dos Uni­dos, de posiciones antinmigrantes, antisemita, antimusulmanes y actitudes si­mi­la­res que la conectan plenamente con las posiciones mantenidas por Trump.

Bannon mantiene estrechos vínculos con la familia Mercer, encabezada por Robert Mercer, científico en computación y ejecutivo principal del fondo buitre Renaissance Technologies. Rebekah, hija de Robert, es directora de la Mercer Familily Foundation, que se estima había contribuido con unos 13 millones de dólares a la campaña de Trump, después de haber apoyado a la de Ted Cruz. Junto con la designación de Bannon, también Kellyanne Conway, ligada a Re­bekah y a Bannon fue elevada del cargo de asesora principal al de administradora de la campaña. Adicional­men­te, la firma de mineración y análisis de datos Cambridge Analytica, en la cual la familia Mer­cer tiene inversiones, fue contratada por la campaña de Trump.

En la práctica, la campaña de Trump terminó en manos de elementos de la «derecha-alternativa». No hay que hacer muchos análisis y valoraciones para comprender que la estrepitosa caída que experimentó Trump en las últimas semanas, especialmente debido al rechazo de numerosas personalidades re­pu­blicanas y de destacados órganos de prensa que tradicionalmente apoyan a los candidatos presidenciales republicanos, está directamente vinculada al control que ejerce la familia Mercer, considerada enemiga del liderazgo tradicional republicano y ello está te­niendo un importante peso en este final de campaña.

Aun cuando Clinton gane la presidencia por amplio margen de votos electorales y populares no es de esperar que haya igual resultado en las elecciones en el Senado y la Cámara de Representantes. Han aumentado un poco las posibilidades de que el Partido Demócrata logre alcanzar la mayoría en el Senado y quizá disminuir en algo el número de representantes republicanos pero es altamente improbable que el Partido Repu­blicano pierda la mayoría en la Cámara.

La razón es que las elecciones para senadores y representantes tienen lugar en el ámbito estatal donde es menor la desunión interna y donde los grupos financieros prorrepublicanos están poniendo gran empeño y di­nero para lograr la elección de sus correligionarios. Además, el control de los republicanos en los poderes locales es muy firme e históricamente los demócratas no gozan en ellos del favor mayoritario de la población.

Ahora solo falta esperar a la votación del 8 de noviembre. Ya las fuerzas bipartidistas están emplazadas y desplegadas buscando ganar la mayor cuota de poder posible.

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Nicolas Diaz dijo:

1

31 de octubre de 2016

08:30:29


En Estados Unidos se necesita un Partido Comunista , fuerte y vigoroso como el Partido Comunista de Cuba y un dirigente preclaro e invencible como el compañero Fidel... Esperemos que con la apertura de Obama el pueblo norteamericano aprenda de Cuba lo que es unanimidad en conceptos politicos.

Fernando Respondió:


2 de noviembre de 2016

15:45:33

En EU existe un Partido Comunista, pero ni pensar que pueda gobernar, eso ahora mismo es una gran utopía.

leandro dijo:

2

31 de octubre de 2016

09:52:56


Son muy amplios los conocimientos del Cro. Parodi sobre la sociedad estadounidense y muy sòlidos los argumentos que dan a la Clinton como ganadora de las elecciones. Me gustaría que así fuera. Es el mal menor para nuestro país. Pero veo que Trump maneja sentimientos que son propios de los "americanos"; prepotencia, racismo, nacionalismo y otras "cualidades" de los "americanos" y cualquier cosa pudiera pasar en estas elecciones. Incluso, he llegado a pensar que puede arrasar en las mismas.

jesus dijo:

3

31 de octubre de 2016

14:23:06


dios libre al mundo y a cuba si esta mujer sale presidenta de los usa,muchos la van a conocer si es que se proclama presidenta,sabran de su voracidad imperial,su racismo al mismo nivel de trump y de su odio profundo por cuba,vivir para ver..

Elízabeth Leyva Ambrosio Respondió:


1 de noviembre de 2016

14:39:38

Seamos claros en una sola cosa, ahora mismo lo mejor que pudiera pasar es que ella saliese presidenta. Querrá decir, que se cuide estados unidos si sale Trump de presidente...

Carmen Rosa dijo:

4

31 de octubre de 2016

14:59:08


Señor Nicolas Diaz .... Ud debe ser guionista del Programa "Vivir del Cuento" ó "A otro con ese Cuento" ambos de la Televisión Cubana

Miguel Angel Respondió:


1 de noviembre de 2016

17:34:35

Ud no respeta a nadie, su filosofía persiste, defender lo malo, lo feo y lo negativo, cualquier causa injusta e idefendible. Es una enfermedad es incurable Sra, asista al médico, claro, si puede.

Jose M Rodriguez.C dijo:

5

31 de octubre de 2016

22:01:51


Estoy de acuerdo con mi compatriota Carmen Rosa Soy Residente Permanente de Estados Unidos desde 2007 y Esposa Brasilena Catia Coelho Dos Santos desde 2008 no votamos tenemos que hacer el examen para la ciudadania en english lo mas probable es que Hillary Clinton gane la presidencia el 8 noviembre ayer en CNN en Espanol transmitieron el Documental la Batalla por la Casa Blanca sobre la Campana Presidencial de 1824 al 1828 deberian transmitirlo en Cuba.Saludos Emigrado Cubano Jose miguel Rodriguez.C Pompano Beach Broward Florida Estados Unidos.

leosvanis gomez alonso Respondió:


2 de noviembre de 2016

09:49:44

lo que importa en estos momentos es q el q salga tenga una mentalidad abierta para la negociacion entre los paises