ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Si —como decía Borges— el microscopio y el telescopio son extensiones de la vista; el teléfono, de la voz; el arado y la espada, extensiones del brazo; y el libro, de la memoria y la imaginación, ¿qué es Internet?

Cuando el escritor argentino pronunció esas palabras en la Universidad de Belgrano, en 1978, hacía menos de 10 años que se había establecido la primera conexión de computadoras y faltaba un buen trecho para que la World Wide Web (WWW), uno de los servicios de mayor éxito de Internet, hiciera su aparición en la década del noventa.

En ese entonces no existían titulares sobre diputados, congresistas, artistas… que utili­zaran las redes sociales para mover la opinión pública, no se hablaba de ciberguerras ni de ciberseguridad, de “nativos digitales”, de selfies o velfies, de Wifi o de gobierno electró­nico.

Treinta años después, en la llamada “era digital”, donde se ha cuestionado incluso la “supervivencia” del libro impreso, vale preguntarse si todas las extensiones sobre las que hablaba Borges no han sido integradas en esa mega extensión de su vista, voz, imaginación, memoria, y hasta de sus necesidades que es Internet.

Datos de la Unión Internacional de Te­le­co­municaciones sobre la Sociedad de la Infor­mación refieren que en el 2014 el número de usuarios de la red de redes se había duplicado en cinco años hasta alcanzar los tres mil mi­llones, dos tercios de los cuales vivían en países desarrollados.

Cuba, por su parte, cuenta con aproximadamente tres millones de usuarios con acceso a las redes, incluyendo plataformas institucionales, correos electrónicos e Internet. La cifra, aunque escasa, comparada con la cantidad de habitantes, no debe desestimarse o dejar de lado los debates que hoy se dirimen en tor­no a los usos de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TICs), la “alfabetización” de la sociedad en cuanto a la informatización, y la política a implementar para ello.

Tal vez por una rara tendencia a simplificar contenidos, o por una bizarra tradición maniqueísta, muchas veces se homologa el proceso de informatización de la sociedad con el acceso a la WWW; y a su vez este último se entiende en términos de si es “bueno” o “malo” navegar en Internet: ¿Es cierto todo lo que se lee, ve y escucha en Internet? ¿Es siempre diferente? ¿Es más valioso? ¿Puede cambiar comportamientos? ¿Puede generar el caos?

De continuar, las interrogantes llenarían la página, pues sería seguirle la pista al nacimiento primero de la gallina o el huevo: ¿es el hombre quien influye sobre Internet o este sobre el hombre? ¿Es Internet quien reproduce el orden social o se crea mediante su uso?

Lo cierto es que detrás de cada una de esas acciones incide el factor humano. Inde­pen­dientemente de la masa de contenidos que se aloja en la red de redes, algunos útiles, otros me­nos; muchos inciertos, carentes de argumentos, incluso dañinos… la persona de­be discernir la posición que asumirá al respecto.

Hace unos meses, cuando Granma preguntó a la profesora de la Universidad de La Habana, Milena Recio, sobre el uso de las TICs, esta contestó que no se puede calificar a priori un uso como “bueno”, sino cuando se ve en el contexto de los sujetos.

“Algunas actividades en las redes suelen valorarse prejuiciosamente como frívolas o viciadas —dijo entonces—, sobre todo actividades claramente lúdicas como “conversar” en un chat, compartir ficheros, escuchar mú­sica, jugar en redes... Sin embargo, todas ellas pueden ser muy virtuosas en el sentido de que agreguen valor a la actividad y la eficiencia de los sujetos.

“Porque además, actividades mejor valo­radas como investigar, estudiar, informarse, también pueden estar atravesadas de componen­tes lúdicos y ser por ello mucho más efec­tivas”.

La sociedad cubana no está ajena a alguna de estas dinámicas. Cada vez más el trabajo de profesionales o no, requiere de Internet y de las nuevas tecnologías; los medios de co­municación impresos se apoyan en homólogos digitales; las redes sociales se han convertido en una extensión de la “vida real” y los modos de relacionarse con las TICs se me­ta­morfosean constantemente.

En febrero pasado, durante el I Taller Na­cional de Informatización y Ciber­seguridad, quedaron enunciadas las bases para el perfeccionamiento de la informatización segura del país y sus prioridades nacionales, así como la voluntad de crear una infraestructura de In­ternet de acuerdo con nuestras posibilidades, en función del desarrollo del país.

Algunas de estas cuestiones quedaron al descubierto, junto a otras como la protección de los sistemas tecnológicos, el desarrollo de soluciones informáticas propias que garanticen una gestión de la seguridad, así como actualizar la legislación penal y administrativa que cubre el espectro de delitos en la información y las telecomunicaciones.

Y es que a la par de estas medidas urge un uso (bien) intencionado de los recursos informáticos de los que se dispone. No en balde algunos especialistas se refieren a la educación en las TICs como una nueva “campaña de alfabetización”.

Como refirió el primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, “el derecho a Internet se acompaña, por tanto, de los deberes del ciudadano y de las organizaciones e instituciones para con la sociedad. (…) el derecho de todos a Internet supone deberes en relación con su uso adecuado y conforme a la ley, y supone también la responsabilidad de velar por la defensa del país y su integralidad”.

Internet es una herramienta, una op­­ción, una posibilidad que paulatinamente irá extendiéndose y cuyo uso dependerá de la preparación de sus usuarios y sus principios. Es en ese sentido que debe trabajarse: si­guiendo los valores de la Revo­lución, sin tem­er a los desa­fíos ni a los contenidos.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

Maykel dijo:

6

15 de mayo de 2015

11:22:08


Muy buen artículo Onaisys. Por supuesto que navegar en Internet es muy bueno (siempre que se utilice adecuadamente), el fuego también es muy bueno (Siempre que se utilice adecuadamente). Con Internet investigamos, nos comunicamos, estudiamos y nos informamos y con el fuego se cocinan los alimentos y se funden los metales, por solo citar algunas bondades de ambos. No se le puede temer al Internet, hay que luchar porque todas las personas del mundo lo tengan y a su vez educar en valores y en conocimientos a nuestros hijos y a la sociedad para el uso adecuado de esta maravillosa herramienta de las TIC que es muy pero muy necesaria en la vida del ser humano en estos momentos. Saludos

jose cuervo dijo:

7

15 de mayo de 2015

11:27:04


JOAN perfecto, la internet es la vida y la utilizas en base a tus necesidades, eres tu mismo caminando como en tu día a día y existe de todo, para mi es excelente para aprender técnicas nuevas de lo que hago, para seleccionar información y estar al día en el mundo, por supuesto información seria y con referencia que uno pueda constatar, conclusión los cubanos necesitan de la Internet. Joan escribi algo para complementar pero la escéncia la dijo usted en su comentario.

alien.perez@hidro.cu dijo:

8

15 de mayo de 2015

13:59:29


Todos queremos internet, pero porque no organizamos nuestra intranet primero, que tenemos años de investigaciones realizadas, libros, tesis, artículos científicos que no podemos acceder pues no existen los espacios para acceder, las redes están desorganizadas por completo, la mayoría son privadas de los organismos que para mantenerla sin internet, solo conectados us equipos entre si hay que pagar sumas grandiosas a ETECSA para cumplir eso. Todo va parejo, si aumenta Internet, tiene que aumentar el PIB y el aporte que todos hacemos al país. Internet no puede ser para jugar ni ver videos, pues asi la economía no resiste. Tiene que traducirse en I+D, producción científica real, en conocimiento nuevo para negocios, no en tener perfiles en Facebook o twiterpara saber que dicen otros. Colegas no sean ciegos. Por ejemplo si la Internet cuesta 200 CUC mensuales, y usted la utiliza para dar publicidad a su negocio (restaurante), conocer precios y estándares mundiales de la cocina para mejorar sus platos y atraer turistas, buscar proveedores nacionales de productos. Entonces vale la pena pagar Internet, pues le reporta ganacias, pero si paga 200 CUC y el hijo del dueño del restaurante lo coge para jugar o chatear, créanme que el restaurante va a la quiebra, pues es un gasto que le provoca a su empresa sin reportar ganancias. Asi es el Internet para Cuba, si aumenta el ancho de banda, y la cobertura nacional y no reporta beneficio económico, es por gusto y el pais se hunde en gastos innecesarios. Esto es pensado económicamente. Lo demás son cosas triviales.

Antonio Diaz Medina dijo:

9

15 de mayo de 2015

15:08:38


Este análisis aplica también para el momento en que los seres humanos comenzamos a articular lenguaje y comunicarnos a través de el, cuando los papiros, libros, prensa escrita, cuando el telégrafo, teléfono, teletipos, radio, televisión, telefonía celular, correo electronico, www. Llevamos algunos milenios en algunos casos, siglos en otros, años en los más jóvenes medios para comunicarnos. Como estamos en el siglo XXI, pues la nueva forma es más rica, incluye prácticamente todos los sentidos humanos, menos el olfato y el tacto, a los cuales llegaremos al parecer no en mucho tiempo. Como siempre, unos utilizan mejor que otros estos medios, algunos incluso para hacer el mal, pero no dejaremos de hablar, leer o surfear por Internet.

rsalas dijo:

10

15 de mayo de 2015

19:06:27


Quien habló del” arquetipo humano” y por que le llamaron algunos: … soñador inveterado? Sabemos que es el neuroectodermo en los embriones y como la intrincada red neural surgió de este en la ontogenia y se transformó progresivamente en el camino de millones de años de la evolución filogenética. Todo esto permitió que en organismos pluricelulares la célula más lejana en relación con el cerebro (centro neural) e incluso con función diferente reciba la ola de placer o estrés generado en su interacción con el medio interno o externo. Pues quiero decirle que estamos viviendo -con el internet, la era del neuroectodermo del planeta y el desarrollo para ese arquetipo humano, incluso o sin poder demostrar ahora mismo la veracidad de esta afirmación. Ruego que la permitan sin tapujos ni rodeos, para que ese ser que llega a la vida después de un proceso tan complejo tenga la oportunidad de expresar toda la potencialidad que le es inherente. Hoy se induce a la marginalidad al privar de información, al no permitir compartirla, generarla. El ser social muere socialmente al excluirlo de esa red neural. Sin miedos por favor. Ah!, es un reto, en estos años de bloqueo nos segregaron y estamos asomados al mundo con asombro y cautela.