ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Juvenal Balán

Este sábado no solo en América Latina, sino en muchas partes del mundo, el amanecer se vistió de indignación: la agresión contra la República Bolivariana de Venezuela no deja impasible a los justos. No se trata de otra cosa que un acto fascista, que busca saquear los recursos naturales.

Por ello, el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, junto al pueblo habanero, denunciaron, desde la Tribuna Antimperialista, la agresión a Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente Cilia Flores.

En el acto, Gerardo Hernández Nordelo, coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), advirtió que «con la patria no se juega. Con la Revolución no se juega. Con la unidad cubana no se juega», tras señalar que ciertos personajes amenazan con que «Venezuela primero y Cuba después».

Enfatizó en el costo de la independencia y criticó las acciones unilaterales: «La humanidad tiene que alzar su voz y decirle al imperio que estamos en pleno siglo XXI, y que el mundo no se gobierna como un pueblo del lejano oeste, a pistolazos».

Denunció el ataque como un acto arbitrario que ha cobrado vidas inocentes: «Las bombas que cayeron en diferentes ciudades de Venezuela al estallar no preguntaron quién era chavista y quién no. Nos llegan reportes de que han costado vidas de personas inocentes.

«Esto es lo que le puede ocurrir a cualquier pueblo que se descuide. Es lo que le puede ocurrir a cualquier pueblo que no mantenga su unidad. Ese es el precio que hay que pagar», alertó.

 

CUBA Y VENEZUELA: UNA SOLA BANDERA

Abel Prieto Jiménez, presidente de la Casa de las Américas, exigió una denuncia universal: «No puede haber una persona digna en este mundo que no denuncie este infame acto», y llamó a «tocar todas las puertas para que circule la verdad sobre este plan siniestro para apoderarse de las riquezas de Venezuela».

Definió el conflicto como la pugna entre «las fuerzas del odio, de la guerra, de la muerte y las fuerzas de la soberanía, de la dignidad, de la vida».

Citando a Fidel Castro respecto a Vietnam –«Estamos dispuestos a dar hasta nuestra propia sangre»–, Abel afirmó que hoy ese sentimiento se aplica a Venezuela. Reiteró la unidad histórica entre ambas naciones con la consigna «Cuba y Venezuela una sola bandera», proclamada recientemente en un evento en Caracas.

En nombre de «la Revolución Socialista que acumula tanta historia de resistencia y de victorias», exigió «que liberen al presidente Maduro y que se retiren las fuerzas militares imperialistas del Caribe».

 

UN ASALTO A LA PAZ REGIONAL

Fernando González Llort, presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (icap), calificó como «cobarde y vil ataque» la agresión militar estadounidense contra Venezuela ocurrida «en la madrugada de hoy».

Advirtió que la agresión «trasciende las fronteras venezolanas» y constituye «un ataque directo a los pilares de la convivencia y el derecho internacional». Asimismo, la definió como «un asalto aborrecible a la aspiración de construir una zona de paz».

Respaldó la exigencia de «prueba de vida del presidente Nicolás Maduro» y convocó «a la movilización mundial por la paz». Finalizó señalando que «Venezuela hoy es la causa de la humanidad», y que apoyarla es «defender nuestro derecho a la paz».

 

LA COMUNIDAD CIENTÍFICA CUBANA TAMBIÉN DENUNCIA LA AGRESIÓN A VENEZUELA

La destacada científica cubana y Heroína del Trabajo de la República, Belinda Sánchez Ramírez expresó: «Los científicos cubanos que nos esforzamos por producir medicamentos para salvar vidas, no podemos dejar de sentir más que el repudio y el horror ante estos especialistas que producen muerte y dolor».

Advirtió que «la agresión fue hoy con Venezuela, pero puede ser mañana con Cuba, con Nicaragua, con México», contra cualquier país con riquezas naturales o independencia.

La científica alertó que «el imperialismo fascista no respeta el derecho internacional. No respeta ni reconoce la soberanía de los pueblos, ni la vida ni conoce el concepto de dignidad».

Ante esto, reafirmó que «Cuba continuará defendiendo la paz y la soberanía de los pueblos», apostando por «la vida, la solidaridad, el amor, la verdad y siempre por la unidad».

 

COLABORADORA MÉDICA CUBANA DENUNCIA ATAQUE Y EXIGE RESPUESTA INTERNACIONAL

La cooperante médica cubana Agnerys Cruz Rodríguez, quien laboró por diez años en Venezuela, intervino en la tribuna antimperialista para exigir una respuesta urgente de la comunidad internacional ante el «criminal ataque de Estados Unidos a Venezuela».

Con conocimiento de la realidad venezolana, cuestionó: «¿Dónde está la Organización de Naciones Unidas? ¿Dónde están los que se definen como defensores de la paz?». Denunció que «un Estado no puede adjudicarse el derecho de ser juez del mundo», y que «los mecanismos internacionales deben tomar partido en el asunto».

 

LOS JÓVENES TAMBIÉN ALZAN SU VOZ

Adriana Amore Moreno, secretaria general de la Unión de Jóvenes Comunistas en el Instituto Superior de Relaciones Internacionales, denunció que la agresión contra Venezuela «no es un incidente aislado, es la manifestación más brutal de una estrategia imperial que lleva décadas ejecutándose».

Describió una «secuencia conocida»: «Primero las sanciones económicas, luego la guerra mediática para deslegitimar, el bloqueo financiero para estrangular y, finalmente, cuando el pueblo se niega a rendirse, la agresión directa». Afirmó que todo «se ha construido sobre la base de la mentira y de la manipulación».

La dirigente juvenil cuestionó el motivo real: «La aniquilación de las ideas, la destrucción de los principios y de la unidad latinoamericana que tanto temen, porque saben que los pueblos unidos son indoblegables».

Reiteró la solidaridad inquebrantable: «Venezuela no está sola, porque su causa es nuestra causa. La soberanía venezolana es indivisible de nuestra lucha».

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