
Es Cuba «una nación solidaria, que comparte lo que tiene y hasta lo que le falta con otros pueblos más necesitados, la que envía médicos a donde otros envían bombas». Digna, justa, rebelde, se alza como ejemplo ante el mundo y así se le reconoce.
Con esa certeza, numerosas voces se alzaron desde distintas latitudes, para saludar el aniversario 67 del triunfo de la Revolución Cubana, gesto que agradeció el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, «en nombre de nuestro pueblo y Gobierno».
Sobre las «muestras de solidaridad, cariño y reconocimiento recibidas desde todos los rincones del planeta», el mandatario aseguró en su cuenta en x que, «cada mensaje, cada abrazo a la distancia, llega en un momento de recrudecida hostilidad imperialista y de un férreo bloqueo económico que intenta, en vano, doblegarnos por escasez y hambre».
En ese sentido, aseveró que, aunque las carencias y dificultades se han exacerbado, «si algo hemos aprendido de nuestra hermosa historia es que con unidad y objetivos claros, se vencen todos los imposibles (…) somos un pueblo que ha enfrentado los intentos de asfixia con más ciencia, más salud, más educación y más arte, y que a cada obstáculo le ha buscado salida», insistió.
Díaz-Canel significó, además, que el apoyo recibido a nivel internacional «es la prueba de que no estamos solos, de que la justeza de nuestra causa es visible y compartida». En ese sentido, reafirmó la inquebrantable voluntad de la Isla de proseguir la lucha con la dignidad como bandera.
«Nuestra gratitud es, sobre todo, un compromiso renovado con los principios de justicia, independencia y humanismo que nos legó Fidel y que seguiremos defendiendo en el año de su centenario», sostuvo.















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