Las situaciones extremas desatan también los mejores valores humanos. En medio de la COVID-19, algunos apostaron por el egoísmo, mientras que otros pueblos merecen el mayor de los aplausos por su solidaridad, más allá de sus propias fronteras.
Brasil resulta el tercer país con mayor número de casos positivos al nuevo coronavirus en el mundo. Estos meses han evidenciado la inefectiva respuesta del Gobierno derechista de Jair Bolsonaro para enfrentar la epidemia.
Hoy, el estado de Amazonas, especialmente su ciudad capital, Manaos, constituye el epicentro de una crisis sanitaria. Las dramáticas imágenes de hospitales colapsados y el reciente hallazgo de una nueva cepa de la COVID-19 circulando por esa región, con una mayor velocidad de transmisión del virus, provocaron la falta de cilindros de oxígeno en las abarrotadas instituciones de salud, al extremo de tener que elegir qué pacientes lo recibirán para sobrevivir.
En medio de la dramática situación, Venezuela tiende su mano al pueblo brasileño. «Por instrucciones del Presidente Nicolás Maduro, conversamos con el gobernador del estado Amazonas, Brasil, Wilson Lima, para poner inmediatamente a su disposición el oxígeno necesario para atender la contingencia sanitaria en Manaos. ¡Solidaridad latinoamericana ante todo!», informó en Twitter el canciller venezolano, Jorge Arreaza.
Increíblemente, el estado que acoge al «pulmón del planeta», no tiene oxígeno para respirar. Hacia allá va el «aliento solidario » de Venezuela.















COMENTAR
Ada dijo:
1
16 de enero de 2021
07:40:52
Ada dijo:
2
16 de enero de 2021
07:42:45
carmen dijo:
3
16 de enero de 2021
16:21:46
William dijo:
4
16 de enero de 2021
19:13:42
Yami dijo:
5
17 de enero de 2021
08:32:24
Responder comentario