ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Granma

Una realidad sin precedentes: Estados Unidos tiene abiertos frentes de guerra –con tropas militares implicadas– desde hace más de una década en Afganistán e Irak, en Libia y Siria. Participa, además, con grandes financiamientos y las armas más sofisticadas, en los bombardeos contra la empobrecida Yemen.

Además de las guerras, amenaza, impone sanciones económicas y financieras, realiza provocaciones con ejercicios militares, y da apoyo logístico a militares de algún país para usarlo como punta de lanza contra un estado vecino cuyo gobierno no se avenga a los dictados de Washington.

El escenario se complica por día. Un ejemplo de ello es la abrupta ruptura, por Donald Trump, del Acuerdo Nuclear con la República Islámica de Irán, uno de los logros más significativos de la diplomacia internacional en la última década y que el magnate presidente tiró al cesto de la basura. Pero no satisfecho con la salida de ese Acuerdo, ha emprendido contra la nación persa el más feroz bloqueo económico, financiero y comercial y amenaza con impedir que Irán pueda exportar su petróleo a naciones foráneas.

No sé si a Trump lo han advertido de que este «jueguito» puede llevar al mundo a una tercera y quizá última Guerra Mundial. La zona del Oriente Medio es muy volátil por todas las guerras desarrolladas por Washington contra sus países y, en el caso de Irán, se trata de una potencia regional con poder de respuesta, con  fortaleza en su pueblo y autoridades religiosas, políticas y gubernamentales, que no ceden ante amenazas y provocaciones.

El Gobierno iraní ha advertido que de impedirse la salida de su petróleo, optaría por cerrar el Estrecho de Ormuz, por donde transitan más de 17 millones de barriles de petróleo cada día, que equivalen al 38 % de todo el hidrocarburo transportado por mar en el mundo. De llegarse a cerrar, el colapso energético desestabilizaría al mundo, pues se estima que podrían subir los precios del barril de petróleo entre los 150 y los 200 dólares, pero su impacto no quedaría allí.

Al respecto, el Gobierno persa, advirtió: «Señor Trump, somos el pueblo digno que ha garantizado la seguridad del canal de salida de la región a lo largo de la historia. No juegues con la cola del león; lo lamentarás».
A la región han viajado representantes de Trump y la advertencia a los países que importan petróleo iraní ha sido la de: «O trabajas con Irán o trabajas con nosotros», en desafiante amenaza para quienes comercien con Teherán.

China, uno de los países que importa petróleo iraní, se ha opuesto a la política de Trump y ha dicho que el Gobierno estadounidense pretende endurecer su hegemonía sobre el sistema internacional.

En tanto, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Mohammad Javad Zarif, asegura que las apuestas de Trump son el resultado de la desesperación que tiene su administración. «Creemos que Irán continuará vendiendo petróleo y el petróleo continuará pasando por el Estrecho de Ormuz», enfatizó.

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emilio Fernández lobeiras dijo:

1

30 de abril de 2019

08:58:20


Hay errores de apreciación y de análisis por parte de los estrategas del Pentágono y pongo un sólo ejemplo: Vietnam. Todo el poderío del Imperio de la época contra un pueblo en desventaja tecnológica...lo demás la historia nos lo ha enseñado: la sabiduría popular los derrotó bochornosamente...es el ejemplo bíblico de la Honda de David contra el gigante Goliat...que tensen la cuerda, si, que ya se romperá y serán atrapados por ella.

anabel dijo:

2

30 de abril de 2019

09:30:19


Este señor Trump, hasta cuando va hacer su real deseo, no se cansan de vivir de las guerras de alentar la vilencia, no se cansan de ver a los paises más debilitados morir de hambre, ver a los niños desnutridos y después se proclaman los defensores de los derechos humanos.

JULIA dijo:

3

30 de abril de 2019

12:02:47


Parece que este no sabe que cuando algo se tensa mucho termina por reventarse y seguro que se dará un buen golpe el mismo, como le ha venido pasando.

Andrachi dijo:

4

30 de abril de 2019

13:00:11


Hasta que les explote la bomba en las manos. Ya falta poco.

wendy dijo:

5

30 de abril de 2019

13:25:15


Estados Unidos tiene abiertos todos estos frentes, porque la guerra es una industria y eso todo el mundo lo sabe, por lo que el poderoso aparato militar industrial estadounidense, necesita vender su producción, es decir armas, hay demasiado dinero en juego, y grande recursos naturales por el mundo que deben ser saqueados, veamos los nombres de los beneficiados con la industria de la guerra y al bolsillo de quien va el dinero de los contribuyentes americanos. Blackwater, Dyncorp, Halliburton, Carlyle, fueron, entre otras, en su momento, las primeras beneficiadas, todas son empresas privadas, contratadas por el gobierno norteamericano y pagadas con el dinero de los contribuyentes. Pero si se investiga a fondo las anteriores gastan casi calderilla y de hecho han ganado millones comparadas con las que aparecen a continuación y que son las grandes empresas donde se ganan millones de millones con la guerra. Lockheed Martin (Estados Unidos), incursiona en los sectores de la aeronáutica, misiles, helicópteros, sistemas de radares, tecnología espacial. Es un gigante de la industria aeroespacial y militar. Es el mayor contratista militar de Estados Unidos, especialmente del Departamento de Defensa, incluyendo el ejército, la marina, las fuerzas aéreas y operaciones especiales. La compañía es conocida por su sistema de defensa antimisiles THAAD. También por el desarrollo del C-130 Hércules, F-22 Raptor y el F-35 Lightning II. Este último es un caza de quinta generación con capacidad furtiva (indetectable por radares enemigos. Hasta Trump dijo que el programa de desarrollo del F-35 estaba "fuera de control", porque llevaba 15 años en construcción y es el más costoso del Pentágono (unos US$400.000 millones). Nada de ese dinero se invirtió para salvar este planeta, para la educación de los norteamericanos, o para investigaciones contra el cáncer. Boeing (Estados Unidos) Vende aviones de guerra tripulados y no tripulados, sistemas satelitales, tecnología espacial, misiles y sistemas de defensa, inteligencia y seguridad. Entre sus productos está el cohete Space Launch System (SLS). Entre sus aviones de guerra están los F/A-18 Super Hornet, EA-18G Growler, F-15 Eagle, H-47 Chinook, AH-64 Apache y V-22. BAE Systems (Reino Unido) Es una empresa británica, contratista militar y constructora aeronáutica comercial. En Estados Unidos tiene la subsidiaria BAE Systems Inc. Entre sus productos más conocidos están el Eurofighter Typhoon, F-35, F-35B, Hawk, Harrier, Tornado GR4 , Taranis. BAE fabrica carros de combate, vehículos blindados, submarinos, destructores antiaéreos y otros sistemas avanzados de armamento. Raytheon (Estados Unidos), vende tecnología para aplicaciones militares aeronáuticas, navales y de tierra. Desarrolla sistemas de comando, control, comunicaciones, inteligencia y servicios de soporte. Es uno de los contratistas de defensa militares más grandes de los Estados Unidos. Más del 90% de las ganancias de Raytheon provienen de contratos de defensa. Es uno de los mayores productores de misiles guiados del mundo. Vende sistemas de radares de aeronaves, sistemas de miras y blancos, sistemas de comunicación y manejo de batallas y componentes de satélites. También fabrica radares y sensores para aplicaciones militares aeronáuticas, navales y de tierra. Northrop Grumman (Estados Unidos), Northrop Grumman Corporation es un conglomerado de empresas aeroespaciales estadounidenses y de defensa, es un proveedor de tecnologías de información de los mayores contratistas militares del mundo. Es uno de los mayores contratistas de defensa militar de Estados Unidos, conocido por la construcción de buques de guerra. Actualmente tiene tres divisiones de negocios: sistemas aeroespaciales, sistemas de misiones y servicios de tecnología bajo el agua, en el espacio y en el ciberespacio. ¿Y todavía nos vamos a creer que los norteamericanos eligen a sus presidentes? Estas compañías financian las campañas presidenciales, tienen contratos millonarios con el departamento de defensa y ahí va a parar el dinero de los contribuyentes norteamericanos. Estos datos no los invente, yo soy una cubana de a pie que lee y se informa, pueden consultarse en internet, para eso los cubanos tenemos internet para aprender a pensar, quien financia las guerras y ¿por qué se hacen? No es por la democracia, no es por la libertad, no es lucha contra el terrorismo es puro negocio.