ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Uno de cada cuatro prisioneros del planeta es estadounidense. Foto: La Prensa

Estoy por conocer alguna convocatoria de un organismo internacional, de la sociedad civil o una ONG, a un foro donde se debata y adopten resoluciones que quizá la ONU pueda aplicar, sobre el tema de lo que ha ocurrido o pueda estar ocurriendo en las cárceles en y de Estados Unidos.

Incluso, no habría que gastar mucho dinero, pudieran testificar cualquiera de los soldados que torturaron e hicieron atrocidades contra los detenidos en la prisión iraquí de Abu Ghraib o en la que aún existe en el territorio ocupado en Guantánamo.

¿O es que esas verdades no valen a la hora de analizar el tema de los derechos humanos en el mundo? ¿O hay dos tipos de derechos humanos, los que miden los gobiernos de Washington y el que aplican para el resto del mundo?

Hago la sugerencia luego de leer cientos de cables, artículos, entrevistas y otros materiales relacionados con la historia más reciente y la actualidad
–léase bien, actualidad– en las cárceles bajo el control, estatal o privado, de EE. UU.

Según el informe anual que difundió Human Rights Watch en el 2017, hay 2,3 millones de detenidos en territorio estadounidense. De esa cifra, 211 000 en cárceles federales y el resto en prisiones estaduales. Pero si se ampliara el universo a quienes están en libertad condicional o bajo alguna restricción de movimientos, habría 5 millones de personas más en cuarentena.

Esto quiere decir que los reos en ese país constituyen el 25 % de los presos del mundo cuando la población de EE. UU. apenas alcanza al 5 %.

Una cifra más significativa que curiosa, ya que muestra que uno de cada cuatro prisioneros del planeta es estadounidense, y el 60 % de ellos –según fuentes norteamericanas– está sometido a verdaderos trabajos forzados por el propio sistema penitenciario.

El Departamento de Justicia reconoce que el 44 % de los adolescentes recluidos en cárceles norteamericanas han sido víctimas del uso de la fuerza por parte de los guardias.

Es muy actual el dato de que al sur del país hay una prisión de máxima seguridad denominada Angola –la más grande– construida sobre 73 km2 en una explantación de esclavos, donde las condiciones actuales de vida de los reos incluyen trabajos forzados.

La población penal en ese país se cuadriplicó en los últimos 40 años. El peso mayor de este crecimiento inusitado cayó sobre los pobres y las minorías, sobre todo en la población negra. El 12,6 % de los estadounidenses son negros y de esa raza son el
39 % de los reclusos. Son tasas incluso peores que en los años de segregación racial.

Aunque en el 2005 se suspendieron las ejecuciones de menores de edad, con anterioridad, cuando la pena de muerte fue instaurada a nivel federal a inicios del siglo pasado, se calcula que fueron ejecutados 365 menores, 22 de ellos fueron ultimados después de 1985.

Además, hay niños de 13 años que han sido juzgados como adultos y sentenciados a morir en la cárcel sin que haya habido consideración hacia sus edades o la circunstancia del delito que cometieron.

Actualmente hay cerca de 3 000 menores de edad condenados a cadena perpetua sin posibilidad alguna de lograr la libertad condicional. Otros
10 000 menores se encuentran confinados en prisiones para adultos.

Un tema que no ha quedado al margen del contexto de las cárceles y el confinamiento de los ciudadanos, es el relacionado con dinero y ganancias. Al respecto, se reflejan datos del número de personas que cumplen su condena en una cárcel privada contratada por el gobierno federal, cifra que aumentó un 945 % entre 1999 y el 2014 –de 3 828 personas a 40 017– un negocio que mueve 2 900 millones de dólares al año.

Actualmente existen cien prisiones privadas y las dos corporaciones que se destacan en este grupo son Corporations of America (posee 66 cárceles, con 91 000 prisioneros, ganancias anuales de 1 700 millones de dólares) y Geo (65 prisiones, 65 700 detenidos y 1 600 millones de ganancia). Estos dos grupos aumentaron un 46 % sus ganancias desde el 2007, y como cualquier otro negocio, necesitan clientes que las pueblen, que no son más que reos.

En la actualidad, las cárceles privadas son ya la tercera «empresa empleadora»  de EE. UU. (solo General Motors y Walmart emplean más gente).

LAS PESADILLAS DE ABU GHRAIB Y GUANTÁNAMO

Descritos algunos aspectos relacionados con las cárceles en Estados Unidos, veamos dos ejemplos de prisiones estadounidenses en el exterior y que han simbolizado el horror y el desprecio que aplican los gobiernos de ese país por los seres humanos.

La historia recuerda la forma en que cientos de ciudadanos de cualquier parte del mundo eran presos clandestinamente y trasladados a la cárcel en que convirtieron y aún tienen en la ilegal base de Guantánamo, en Cuba.

Allí se pusieron en práctica todo tipo de torturas. Comenzó a recibir reos en enero del 2002 y por sus celdas han pasado 783 prisioneros hasta el 2016, cifra que se fue reduciendo hasta los 91 prisioneros en el presente.

En el caso de la cárcel de Abu Ghraib, en Irak, desde  principios del 2003 se emplearon las más variadas y escandalosas formas de torturas, por parte de los militares y los agentes de la CIA de EE. UU., en lo que se ha considerado como uno de los capítulos más oscuros en la historia de esa nación.

Imágenes tomadas por los propios militares cuando torturaban a reos indefensos salieron a la luz en el 2004, cuando el mundo se puso en shock al ver fotos y videos  donde se mostraba a prisioneros desnudos apilados formando una pirámide; que simulaban actos sexuales entre ellos mismos y en otras posturas  humillantes.

Estas verdades, muy resumidas, muestran al imperio cuyos gobiernos siempre han irrespetado los derechos humanos y que, en el tema de las cárceles y lo que ha ocurrido y ocurre en sus celdas, se constata la más completa violación de los mismos.

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Ada dijo:

1

17 de octubre de 2018

10:38:14


Y después dicen que nosotros violamos los derechos humanos, nuestros presos hasta pueden estudiar si lo desean.

Miguel Angel dijo:

2

17 de octubre de 2018

11:28:20


Resulta impresionante lo descrito en el artículo periodístico, quizás hubiera sido útil publicara algunas de las fuentes empleadas por el autor, para que los incrédulos tuvieran la oportunidad de confirmar la información. Repugnan los hechos. Que durante los siglos XX y XXI se hayan cometido y persistan tales barbaries, violadoras de los derechos más elementales de personas, incluyendo niños, es inaudito. Pero más bochornoso aún es que estos mismos inescrupulosos criminales pretendan erigirse como los "salvadores", los "elegidos" para imponer paradigmas en los ddhh en el planeta, tomándose la atribución de juzgar al resto de las naciones y crear listas de "países profanadores de los ddhh", donde usa no aparece (moral en paños menores). https://www.elmundo.es/internacional/; http://www.teinteresa.es/mundo/Cristian_Fernandez-cadena_perpetua; https://magnet.xataka.com/; https://cnnespanol.cnn.com/; https://www.es.amnesty.org/; https://actualidad.rt.com.

Alexis Maestre Saborit dijo:

3

17 de octubre de 2018

14:26:58


Hay que decir que hay muchos abusos contra adolescents sobre todo,los guardias se prestan para que los adultos abusen de los menores,y no hay ninguna Justicia,yo vivo aqui en Estados Unidos y soy Activista contra todos esos abusos,aqui no hay abogados que defiendan a nadie si no tienes mucho dinero,es una complete Opresion para in pobre estar preso aqui en el supuesto paraiso yanquis,y la comida es horrible tambien.