ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Los candidatos Iván Duque (izquierda) y Gustavo Petro. Foto: AFP

Varias son las etiquetas que han calificado al proceso electoral colombiano, que tras la primera vuelta con cinco candidatos el pasado 17 de mayo, dejó a dos aspirantes para que el venidero domingo desde las urnas salga el próximo presidente del país. Iván Duque, lanzado desde la organización Centro Democrático, del derechista expresidente Álvaro Uribe, y Gustavo Petro, de Colombia Humana, son las opciones de los votantes.

Primeras elecciones en las que vota la FARC, hoy Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común; la primera, o casi la primera en la que se enfrentan una propuesta de derecha y una de izquierda; cualquiera sea el resultado es un rompimiento con la línea del Gobierno saliente, y se ponen en juego los Acuerdos de Paz entre el Gobierno y las FARC, que logrados en La Habana, son algunos de los rótulos que se han grabado en los análisis de politólogos y medios de prensa, al abordar las elecciones en Colombia.

Al margen de esos sellos, la primera vuelta no dio espacio a las sorpresas y ante la segunda del próximo domingo debe recordarse de cara a cualquier pronóstico que Colombia es uno de los países más conservadores del continente, lo cual no alimenta de optimismo las opciones progresistas.

Sobre esta postura, Jerónimo Ríos, doctor en Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid y Profesor Asociado de la Facultad de Administración, Finanzas y Ciencias Económicas de la Universidad EAN (Colombia), afirma que pese a existir «ingentes niveles de exclusión social, desplazamiento forzado, corrupción institucional o concentración de la propiedad de la tierra, el hecho de que el progresismo se haya simplificado maniqueamente en términos de categorías demonizadas como “guerrilla” o “castrochavismo” permite comprender que la cultura política parroquial predominante en la Colombia rural considere que la suerte del país pasa por la opción conservadora».

Siguiendo el mismo razonamiento, algunos conocedores de los laberintos políticos colombianos afirman que si Sergio Fajardo, de Alianza Verde, y no Petro, hubiera pasado a la jornada del domingo 17 de junio, la correlación de fuerza sería más pareja, pues opinan –entre ellos el propio Ríos–, que el voto de Petro se trasladaría más fácilmente hacia Fajardo, que el de Fajardo a Petro. De hecho, cabe esperar que el voto de Fajardo viaje parcialmente hacia Petro, pero que también exista un incremento sustancial de la papeleta en blanco y hasta que algunos apoyen a Duque.

POR LA RUTA DE ESE VOTO SUELTO

Y así ha sucedido, pues Telesur, si bien daba cuenta ayer de que parte de la bancada de Alianza Verde ha manifestado su respaldo al candidato de Colombia Humana, también dio a conocer que otro sector de la misma alineación anunció públicamente que secundará la propuesta de Centro Democrático.

Lo anterior sucede cuando el ya excandidato Humberto de la Calle decidió no cimentar a ninguno de los dos contendientes. «Si no pude convencer de votar por mí, suena extraño que logre persuadir a los ciudadanos a votar por otro», le dijo a la televisora.  De la Calle es una expresión de ese arraigado conservadurismo. Fue el de menos porcentaje el 27 de mayo, cuando prácticamente nadie (solo 2 % en el conteo) le reconoció la conducción, por la parte del Gobierno, de los Diálogos de Paz en La Habana, que llevaron a este proceso a las FARC.

Matemática simple, Duque obtuvo el 39 % por el 25 de Petro en la ronda inicial, por lo cual pese a que Alianza Verde llamó a su militancia a no apoyar a la iniciativa uribista, la disidencia, por muy pequeña que sea, es un factor importante al considerar el 23,73 % obtenido por Fajardo en mayo pasado.
Ojo, tampoco puede desconocerse que las tres mayores organizaciones obreras del país, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC) y la Confederación General de Trabajadores (CGT) celebraron los beneficios del programa de Petro y han convocado a las bases obreras a ser testigos electorales en la segunda vuelta.

LA PAZ, EJE CENTRAL

Consideraciones a un lado y aparatándonos aún más de los pronósticos, los cuales en Colombia tampoco suelen apegarse a lo que se considera posible, hay que detenerse en las inclinaciones de la dos opciones para ver el eje del futuro.

Petro plantea una estructura tributaria más progresiva para apuntalar la inversión pública en salud y educación, con base en un modelo que supere el desarrollismo económico del país. Duque propone revisar en profundidad los aspectos del Acuerdo de Paz con las FARC en torno a temas como la participación política, el narcotráfico y la justicia transicional. Todo esto a pesar de que incluso, el año pasado, la misma Corte Constitucional blindó el Acuerdo por un periodo de 12 años.

Ante ese panorama, las bases de las FARC han expresado ya, en la región de Meta, que «no está en discusión si vamos a rearmarnos, porque no estamos pensando en eso. Si Duque gana toca seguir trabajando por la paz. La idea de rearmarnos no se nos cruza por la cabeza», dijo Aldinever Morantes, jefe del Espacio de Capacitación de Mesetas, en Meta.

Esa postura, además de ser consecuente con el Acuerdo alcanzado en La Habana, indudablemente pasa también por el espíritu de la proclama acordada en el 2014, también en la capital cubana, durante la II Cumbre de la Celac, donde los Jefes de Estado declararon a América Latina y el Caribe como zona de paz.

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hugo dijo:

1

14 de junio de 2018

22:54:47


Duque es favorito para ganar en segunda instancia.

bruno Respondió:


15 de junio de 2018

12:13:09

Ambos candidatos tienen puntos flacos. Pero Dios quiera que no sea ganador el Petro; esa es la cara visible de una narcoguerrilla que tiene casi tantas víctimas como el holocausto Nazi; menudo ejemplo sería para dirigir a un pueblo.

Miguel Angel dijo:

2

15 de junio de 2018

11:16:01


Yo realmente no creo en favoritismos, es una forma de inclinar la balanza a favor del "favorito", la experiencia es fehaciente en ese sentido. La jugada, a mi juicio está bastante apretada, sin embargo el carácter muy conservador del sector agrícola es un factor muy importante a tener en cuenta a favor de Duque. Las urnas dirán la última palabra, nada está decidido.

Sergio Marín dijo:

3

15 de junio de 2018

12:03:18


En Colombia gobierna desde 1930 el más ferreo bipartidismo liberal-conservador, o es uno o es el otro. Lo nuevo en la situación política es la derrota en primera vuelta de estos dos partidos, independiente del desenlace el próximo domingo, lo claro es que paulatinamente las fuerzas políticas y sociales se están alinderando ahora en convergencias de centro-izquierda por un lado y la derecha más retardataria. Eso es muy importante y clarifica el escenario hacia el futuro.

Faustino dijo:

4

15 de junio de 2018

18:20:24


El peor apoyo que tiene Petro es el de Timochenko, eso le resta bastante para las elecciones.