ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

El viernes 16 de junio, último día laborable de una semana cargada de denuncias contra el Presidente de Estados Unidos, según expresión de medios internacionales, incluyendo de ese país, el mandatario acudió  a su cuenta en Twitter, su red social favorita, y calificó de «falsa» la versión del diario Washington Post que divulga que el fiscal especial Robert Mueller lo investiga por posible obstrucción a la justicia. Esto, según dichos medios,  sucedió horas después  que dos fiscales y cerca de 200 legisladores acusaran al mandatario de haber recibido dádivas de otros países de forma ilegal a través de sus empresas. Se dice también que como era previsible, el controvertido  multimillonario,  empresario devenido Presidente de la primera potencia mundial,  explotó  y  volvió a decir que está siendo objeto de «la mayor caza de brujas de la historia política de su país». Esto lo leí el viernes 16 de junio, en distintos medios en Internet.

El mismo viernes 16 de junio, algo después de las 13 horas, vi y escuché por televisión al mandatario estadounidense en su intervención en Miami, y entonces, no hace falta que nadie me lo cuente, le vi cometer abierta y flagrantemente un hecho ilícito, en este caso un hecho ilícito  internacional.

No es difícil jurídicamente identificarlo así, aún para los que no son conocedores de la materia. Veamos:

Como se sabe las «Relaciones diplomáticas» se refieren a las actividades que entablan los Estados para desarrollar  relaciones mutuas beneficiosas y de cooperación. Las relaciones diplomáticas incluyen la adopción de acuerdos y el desarrollo de tareas que formalizan e instrumentan alianzas políticas, económicas, científicas, de salud, culturales, deportivas, de seguridad de los mares y navegación, y militares.

 Teniendo en cuenta los propósitos y principios de la Carta de las  Naciones Unidas, instrumento básico y esencial de la Comunidad Jurídica Internacional, relativos a la igualdad soberana de los Estados, al mantenimiento de la paz y de la seguridad internacional,  y al fomento de las relaciones de amistad entre las naciones, es que fue suscrita el 18 de abril de 1961, la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, al amparo de la cual se han establecido desde entonces las relaciones entre los Estados soberanos, incluyendo las de Cuba y Estados Unidos.

 Siguiendo ese tenor, y a fin de advertir a los Estados miembros sobre la necesidad de observar los principios del Derecho Internacional referente a las relaciones de amistad y cooperación en el marco de las relaciones con otros Estados,  de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, es que la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó el 24 de octubre de 1970, en su XXV periodo de sesiones, la  Resolución 2625 que establece:  «Ningún Estado o grupos de Estados tiene el derecho de intervenir directa o indirectamente, y sea cual fuere el motivo, en los asuntos internos o externos de cualquier otro. Por tanto no solamente la intervención armada sino también cualesquiera otras formas de injerencia o de amenaza atentatoria de la personalidad del Estado o de los elementos políticos, económicos y culturales que lo constituyen, son violaciones del Derecho Internacional».

 «Ningún Estado puede aplicar o fomentar el uso de medidas económicas, políticas o de cualquier otra índole para coaccionar a otro Estado con el fin de lograr que subordine el ejercicio de sus derechos nacionales y obtener de él ventajas de cualquier orden. Todo Estado tiene el derecho inalienable a elegir su sistema político, económico, social y cultural, sin injerencia en ninguna forma por parte de ningún Estado».

No es necesario profundizar en los conceptos jurídicos que fundamentan el mandato de las Naciones Unidas. Solo enunciar que se trata de: soberanía, independencia, coexistencia pacífica, no intervención.  Conceptos jurídicos que recogen los derechos de los Estados miembros de la comunidad internacional, y los principios del Derecho Internacional, como pilares de las relaciones internacionales, que expresan y recogen el contenido mismo de la base de la existencia del Derecho Internacional, que permiten crear un orden jurídico cuya aceptación y respeto resulta necesario para la convivencia universal y la colaboración, y sobre los cuales descansa la tranquilidad de las naciones en su derecho a vivir en paz. Principios y derechos violados por el gobierno de  Estados Unidos en sus acciones contra Cuba desde hace más de 55 años,  y cuya violación constituye  un hecho ilícito internacional.

Sí, fue el anuncio de una vuelta a la derecha a la rosca que sujeta el bloqueo contra Cuba y su pueblo, para apretar, luego que su antecesor diera una vuelta a la izquierda para «aflojar».

Pero es que bloqueo y rosca que  aprieta o afloja desde el vecino de enfrente no es legal, es injerencia, es intromisión, es violación del Derecho Internacional.

Solo los que se sienten impunes a la acción de la justicia son capaces de delinquir a la vista de los demás.  ¿Dónde queda el respeto al Derecho Internacional? Vaya prepotencia: Ningún mandatario puede firmar una orden ejecutiva u ordenar medidas contra un Estado soberano y su pueblo.  Y, aunque sabemos que ellos (los del Norte)  ya lo han hecho,  ahora ni siquiera se cuidan de hacerlo  en el interior de  un Despacho, sino que se firma en un teatro y se transmite en vivo al mundo por televisión. No importa que el bloqueo sea ilegal, ilícito, «delictivo» en el orden internacional. Las ilegalidades de que se le acusa al mandatario no me constan. Pero esta vuelta a la rosca  es un hecho ilícito  internacional, público y notorio.  Ha quedado legalmente establecido y no admite prueba en contrario. En cuanto al fondo o contenido, no fue nada nuevo.  Un compañero comentó: Más de lo mismo. Lo de siempre… No les sirve de nada la experiencia de tantos años.

Por eso, apagué el televisor y me fui al salón de al lado, a  una actividad por el Día de los Padres en el trabajo que nos brindaron las compañeras,  evocando a Silvio: Nadie se va a morir, menos ahora, que el canto de la Patria es nuestro canto…

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

Caro Villarreal. dijo:

1

20 de junio de 2017

22:57:42


Cuba jamas necesitó del imperialismo yankee. Gracias a la revolución impulsada por el comandante en jefe no volveremos a ser esclavizados por el imperio ni humillados por sus tropas. Cuba seguirá adelante y no necesita los dólares del enemigo. Abajo el imperialismo yankee.

Justo Escalona Cartaya dijo:

2

21 de junio de 2017

02:50:21


Interesante su comentario Doctor,coincido plenamente con usted.EEUU sigue apretando la tuerca y nosotros seguimos resistiendo.Resistir vale tanto como acometer,eso dijo uno de nuestros mas iluminados proceres.Saludos desde Zanzibar.

Carlos Alberto dijo:

3

21 de junio de 2017

02:54:40


Es el principio mas violado y ultrajado de Las Relaciones Internacionales y de la Carta de Las Naciones Unidas.....que solo sirven para juzgar a paises pobres. USA y EUROTAN bloquean y chantajean a Rusia, Serbia,(desmembraron a Yugoslavia a base de bombardeos indiscriminados ) El Bloqueo a Cuba (el mas inhumano de la Historia), A Iran, Siria, Venezuela,............y una larga lista de violaciones interminables....Mientras le Permiten Crimenes y atrocidades a Israel y ellos mismos que bombardean cualquier pais. Hasta cuando???

Marta Respondió:


21 de junio de 2017

15:03:28

Eso de que chantajean a Rusia me parece que es al contrario, toda la inestabilidad que tenemos en Europa proviene precisamente de ese país, que se creen los amos del mundo invadiendo a otros como Ucrania por el simple hecho de que no están de acuerdo con ellos, e inventándose miles de excusas, cual de ellas mas absurda. No sé lo que leen ustedes, pero la comunidad internacional en pleno, a excepción de unos pocos (los de siempre) aborrecen las cosas que está haciendo el nuevo Zar.

emilio Fernández lobeiras dijo:

4

21 de junio de 2017

03:26:54


Es lógico pensar en una reacción de tal envergadura, sobre todo en un presidente egocéntrico, errático, que en su andadura política, se ufana entre otras cosas, de haber sido un "showman", de la tele, de mofarse de precandidatos de su propio partido, como lo hizo, del propio Marco Rubio, ahora su fiel e incondicional asesor en asuntos cubanos. ¡Menuda comparsa!, mueve a risa como ya lo he expresado, en otras oportunidades, y movería, o sería más serio el asunto, si no comprendiéramos, que este señor presidente, por suerte o desgracia, posee el maletín nuclear, del imperio. Se siente acosado en éste momento interna y externamente, por filtraciones de personal puesto por él mismo. Se supone escogidos y de su confianza. Lo más lógico es, como fue, distraer la atención como verdadero " showman", del circo mediático realizado en Miami. Ha cometido una flagrante violación al derecho internacional, si, y así, lo recoge el articulo de la Carta Magna de La ONU, pero..¿Que más da? ¿No es el Boss?..o se lo cree. Hay un proverbio que dice: "sube para arriba, sube, que al cielo haz de llegar, mas lástima te tengo, de la caída que te vas a dar"... la historia es implacable, y no la escriben " los clown", LA ESCRIBEN LOS PUEBLOS.

Rafael Lafranqui Lafranqui Francis dijo:

5

21 de junio de 2017

04:31:49


Si, más de lo mismo, qué otra cosa podríamos esperar de ese individuo?. y le daremos también más de lo mismo porque pese a todo, siempre hemo seguido adelante,