ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Los chinos le dan mucha importancia a la armonía entre la arquitectura y la naturaleza. Foto: Peraza Forte, Iramsy

BEIJING.-La capital de China es como cualquier otra ciudad cosmopolita del mundo. Los rascacielos dominan el paisaje, millones de autos copan las avenidas, las personas caminan sin detenerse y el metro se atesta de pasajeros en hora pico. Pero esa imagen es y no es Beijing.

Enclavados dentro de la enjambre de edificios están los parques de la ciudad, importantes espacios para beber de la cultura viva y latente del pueblo del gigante asiático.

Los parques de Beijing, y de gran parte de China, son una puerta a las costumbres y tradiciones de los pobladores de este milenario país.

Las personas con afinidades comunes se reúnen en estos espacios para practicar el deporte o la expresión artística de su preferencia. Foto: Peraza Forte, Iramsy

Sin importar el día de la semana o la estación del año, a estas plazas públicas, que en la antigüedad fueron jardines imperiales, acuden chinos de todas las edades para realizar las más disímiles actividades, desde practicar artes marciales hasta simplemente disfrutar del aire limpio.

Los parques de esta urbe desbordan energía y vitalidad, en ellos hay espacio para el asueto, bailes, ejercicios, juegos de mesa, y la música. Todo un espectáculo que permite a los más de 20 millones de habitantes de esta ciudad, sin acceso al mar, abstraerse por unas horas de la agitada vida diaria.

A los chinos les gusta cantar. Cualquier día de la semana los parques se convierten en auditorios improvisados donde se escuchan canciones tradicionales, especialmente de ópera. Foto: Peraza Forte, Iramsy

En ellos, músicos aficionados, con instrumentos tradicionales o a capella, entretienen a los transeúntes con un repertorio de temas de la Ópera de Pekín.

Con agua, este señor plasma ingeniosamente poemas y dibujos Foto: Peraza Forte, Iramsy

En una visita a un parque de Beijing es común encontrar a personas jugando mahjong o ajedrez chino (xiangqi), célebre por sus complicadas estrategias, grupos danzando al compás de ritmos de todas las geografías o toparse, en pleno parque olímpico, con un auditorio de ópera improvisado.

En consonancia con los preceptos de filosofía tradicional china sobre la búsqueda del equilibrio para la vida, un rasgo distintivo de estos paseos es lograr la armonía con la naturaleza.

Lo mismo en el parque Ritan, construido en 1530 por el emperador Jiajing de la dinastía Ming; en Tiantan Gongyuan, donde se encuentra el Templo del Cielo, o en Beihai, un antiguo jardín imperial de 69 hectáreas que fue abierto al público en 1925, las construcciones diseñadas por el hombre conviven con los paisajes naturales, finalmente la razón de ser de estas áreas de disfrute.

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Antonio dijo:

1

14 de junio de 2017

11:30:10


En La Habana es en sentido contrario. Cuando se cae una edificación vieja, lo primero que ponemos es quiosco de TRD, o un parqueo de carros estatales, etc. Nadie piensa en parques para los niños correr o montar bicicleta, o un lugar para adolescentes donde jugar baloncesto (con un solo aro) o un espacio pequeño para futbol de 6 jugadores. Un parque donde las personas mayores se puedan sentar a conversar con tranquilidad o jugar dominó. ¿Donde está la planificación física y el desarrollo futuro de la Capital?