ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Dentro de los logros del mandato de Hassan Rouhani está el incremento de la presencia de mujeres directivas y en puestos de gestión en un 200 %. Foto: IRNA

El próximo 19 de mayo se decidirá en las urnas iraníes quién será, entre los seis candidatos avalados por el Consejo de Guardianes de Irán, el duodécimo presidente del país, en un ambiente particularmente tenso debido a la crisis económica y los conflictos armados en la región.

Los aspirantes realizaron sus campañas electorales centrados en tres puntos clave marcados por el Ayatolá y Líder Supremo, Alí Jamenei: «primero los asuntos económicos; segundo, el orgullo nacional e independencia de la nación y, por último, la seguridad y estabilidad nacional».

Desde la revolución de 1979, la mayoría de los presidentes de la República Islámica han ganado la reelección, por lo que las encuestas especializadas ubican a Hassan Rouhani, de 68 años y actual presidente, como principal favorito.

A pesar de que el mandatario tiene gran apoyo del pueblo, según describen las encuestas, principalmente de los jóvenes y los reformistas, aún tiene algunas deudas pendientes.

Durante su mandato,  Rouhani logró el acuerdo nuclear con Occidente, que redujo el peso de las sanciones que sofocaban al país, pero todavía persisten  algunas y una parte de la población no cree que el acuerdo haya sido del todo efectivo.

Según la Agencia de noticias de la República Islámica (IRNA), Irán ha experimentado leves mejorías en su economía. Por ejemplo, en la lista internacional para la facilidad de hacer negocios, uno de los factores más importantes para el crecimiento económico, la calificación del país mejoró del puesto 152 en el 2013 al 120 en el 2016.

También dentro de los logros del mandato del undécimo presidente iraní está el incremento de la presencia de mujeres directivas y en puestos de gestión en un 200 %. Pero aún debe lidiar con ciertos niveles de pobreza y una tasa de desempleo creciente.

Por otra parte, Ebrahim Raisi, de 57 años, concentra gran poder en Irán. Es el líder de la poderosa fundación Astan Quds Razavi, responsable de cuidar del santuario del Imam Reza, un lugar sagrado del chiismo.

Hasta el momento, la campaña del abiertamente conservador Raisi se concentra en su voluntad de reducir el desem­pleo, la pobreza, y en luchar contra la corrupción, con el pueblo como epicentro principal del cambio.

«Mi gobierno no separará al pueblo levantando muros. Nosotros solo construiremos muros entre los saqueadores económicos y los derechos de la gente», dijo Raisi esta semana cuando un periodista le preguntó su opinión sobre la política exterior de EE.UU.

A la lista de quienes disputan el asiento presidencial se suma por tercera vez en su carrera política el actual alcalde de Teherán, Mohammad Bagher Qalibaf.

Bagher Qalibaf defendió durante su campaña el establecimiento del bienes­tar y seguridad para todos, independientemente de su etnia o tendencia, como un deber. Asimismo, ha subrayado la formación de un gobierno islámico como un deber espiritual junto con el deber económico, que supone el desarrollo material para todos.

También en la fila de los conservadores, Bagher Qalibaf ha recibido durante sus funciones como alcalde de la ciudad más importante del país acusaciones de corrupción por el Concejo de Teherán.

Los principales analistas del tema concuerdan en que no es considerado un candidato con posibilidades y que se espera abandone la carrera para dar su apoyo a Ebrahim Raisi.

En parecido caso se encuentra el actual vicepresidente, Eshaq Jahangiri, principal defensor del Plan Integral (acuerdo internacional firmado en el 2015 donde Irán se compromete a una serie de recortes de su programa nuclear con el objetivo de que Occidente levante sus sanciones contra el país persa) como vía para enfrentarse a las sanciones de Occidente, específicamente de EE.UU.

Jahangiri, a pesar de ser uno de los principales políticos reformistas con una agenda de apertura a los derechos civiles de mujeres y niños, se espera que en algún punto una esfuerzos para lograr la reelección de Rouhani.

Agrandando la lista está Mostafa Mirsalim, otrora ministro de Cultura (1992-1997), quien fue el primer candidato en postularse para los próximos comicios.

A sus 70 años, Mirsalim ha centrado hasta el momento su campaña en el necesario rescate de la economía mediante la recuperación de los impuestos.

Por último, completa el cuadro de candidatos por segunda vez el reformista Mostafa Hashemitaba, vicepresidente durante el mandato de Ali Akbar Hashemi Rafsanjani, fallecido el pasado enero.

Hashemitaba ha girado su campaña en torno a la idea de que los principales errores en la gestión económica y social del país fueron a causa de las sanciones de la comunidad internacional. Pero hasta la fecha carece de un plan de acción específico de lo que hará si es nombrado como el duodécimo presidente de Irán.

«Se espera que cerca de 56 000 000 de iraníes acudan a los comicios. Los iraníes residentes en otros países podrán igualmente ejercer su derecho al voto mediante la presentación de sus pasaportes», afirmó el director del Comité Electoral del Ministerio del Interior persa, Ali Asghar Ahmadi, en conferencia de prensa.

Como demostraron los desenlaces políticos del pasado año en distintos lugares del mundo, en política nunca se sabe. Según las encuestas, en Colombia debía haber ganado el Sí a la paz, en EE.UU. no debería haber sido electo Trump y en Reino Unido el Brexit no debería ser un hecho.

No se puede estar absolutamente seguro entonces de qué sucederá en los comicios el próximo 19 de mayo en Irán.

Aunque los medios dan casi por ganador a Rouhani, las urnas tienen la última palabra.

CANDIDATOS

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Norberto Carlos dijo:

1

15 de mayo de 2017

03:58:51


Amigos!, El Palacio Verde es uno de los museos del actual complejo Sad Abad, donde residía el Shah antes de su derrocamiento en 1979. La sede del actual gobierno está en otro lugar. Abrazos.