TEL AVIV.—El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, se refirió ayer a la promesa del presidente de EE.UU., Donald Trump, de mudar la embajada norteamericana de Tel Aviv a Jerusalén, vista por muchos como una provocación contra Palestina.
El gobernante declaró que desea darle pronto la bienvenida al nuevo embajador de Washington, David Friedman, especialmente en Jerusalén.
De acuerdo con las autoridades palestinas, el traslado de dicha sede diplomática sería una violación del derecho internacional, y un enorme revés para las esperanzas de paz, reportó Sputnik.
Analistas estiman que ese hecho podría desencadenar una ola de disturbios, protestas en las calles y violencia en los territorios palestinos y todo el mundo árabe.








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María Pilar dijo:
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29 de marzo de 2017
02:26:51
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