
Amán, capital jordana, es sede desde el pasado jueves y hasta el próximo miércoles 29 de la vigésimo octava Cumbre de la Liga Árabe bajo un clima particularmente tenso debido a las condiciones de guerras, conflictos internos, afectaciones del radicalismo sionista, además de las intervenciones militares directas de potencias externas al bloque.
La nueva reunión, que concluirá con un encuentro entre los jefes de Estado de los países integrantes, tiene un objetivo claro, hacer valer «La Iniciativa de Paz Árabe», aprobada en el 2002, como hoja de ruta para la integración pacífica en la región.
Lo imperativo en esta oportunidad es lograr una posición común sobre los conflictos que vive la zona, sobre todo los que tienen lugar en Siria, Libia, Yemen e Iraq, a la vez que se trate de lograr un mayor protagonismo e influencia de la Liga, tanto regional como internacionalmente.
A esto se suma la necesidad de traer nuevamente a la palestra mediática la principal causa árabe, el conflicto entre Israel y Palestina, que ha perdido visibilidad en los medios frente a la lucha contra las células terroristas.
Otro tema principal en las discusiones será la situación de los refugiados. Varios analistas consideran que Jordania, en calidad de anfitriona, utilizará esta plataforma para demandar la ayuda internacional que desde el 2011 debería haber llegado al Reino Hachemita pues tan solo el 30 % del total de la asistencia estimada ha sido bonificada.
Según estadísticas de la Agencia de ayuda a los Refugiados de Naciones Unidas, Jordania acoge en los campos de refugiados a entre 730 000 y 1 400 000 personas.
En una situación similar se encuentra el Líbano, si tenemos en cuenta que la cantidad de habitantes no excede los cuatro millones y medio, con 1 200 000 refugiados es la nación con mayor número de acogidos del mundo en proporción a su población.
SIRIA NUEVAMENTE AUSENTE
Luego de que se manejara la idea de que el presidente sirio Bashar al Assad iba a estar invitado en calidad de observador a la Cumbre, el ministro de Relaciones Exteriores de Jordania, Ayman Safadi, informó que Siria no está invitada.
«No habrá ninguna invitación a Siria para asistir a la cumbre», dijo Safadi durante una rueda de prensa junto al secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Abul Gheit, que acudió a Amán para discutir los preparativos de la cita.
Siria fue suspendida de la Liga Árabe en noviembre del 2011, meses después del comienzo del conflicto armado en el país y a pesar de que ha pedido públicamente una salida negociada al conflicto, las diferencias entre sus miembros han impedido que el bloque adopte medidas concretas.
Llegar a un arreglo sobre el conflicto sirio sería el primer paso para unificar la visión sobre los otros conflictos cuando hasta la fecha subsiste el desacuerdo sobre la manera de enfrentarlo.
XXVIII: UNA CUMBRE DIFERENTE
Los diplomáticos han insistido en que esta Cumbre será diferente a las anteriores tomando como ejemplo la reunión previa celebrada en julio pasado en Nuakchot, capital de Mauritania, donde la ausencia de varios mandatarios árabes comprobó la falta de consenso para aprobar decisiones relevantes.
Por lo tanto se deben analizar cuidadosamente las nuevas agendas, planes y visiones y sobre todo la asistencia de los principales actores relacionados con los conflictos que más aquejan al mecanismo regional.
Ya el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, confirmó su presencia en la Cumbre, donde se reunirá con jefes de Estado y de Gobierno participantes y con el secretario general de la organización.
Esta es una nueva esperanza para la comunidad árabe que en resumidas cuentas es el principal afectado con estas situaciones. La comunidad internacional está observando y esperando lo que sucederá en los próximos días en la Cumbre de Amán con respecto al consenso árabe.














COMENTAR
Miguel Angel dijo:
1
25 de marzo de 2017
09:57:32
SANTI dijo:
2
26 de marzo de 2017
15:08:20
Leonardo Mario Ferraro dijo:
3
26 de marzo de 2017
18:53:06
Responder comentario