ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Naciones de otros continentes han desplegado su ayuda solidaria a la crisis humanitaria en este país, que amenaza a miles de personas, principalmente a los infantes. Foto: La Jornada

Las malas noticias corren tan rápido como la pólvora; más aún las que tienen a África como escenario. Desde Occidente pocas veces se alza la bandera blanca de las buenas noticias sobre ese continente que lidera las listas de hambruna, epidemias y bajos niveles de acceso a la educación.

Uno de los países que en los últimos días ha mantenido al continente africano en el centro de los malos augurios es Sudán del Sur, donde se vive una crisis alimentaria calificada de grave por los organismos internacionales. Naciones Unidas decretó en el pasado febrero estado de alerta máxima por la hambruna que asola a cientos de miles de personas, muchos de ellos infantes.

Por su parte la FAO, el Programa Mundial de Alimentos (PMA-WFP) y Unicef, desplegaron un comunicado para solicitar ayuda humanitaria «a tiempo».  En el informe se especificaba que «urgimos a todas las partes a que permitan a las organizaciones humanitarias acceder sin restricciones a las poblaciones afectadas».

Se calcula que, además, como parte del proceso que conlleva la hambruna, 250 000 niños sursudaneses padecen en estos momentos de malnutrición aguda severa, así como 750 000 sufren una malnutrición aguda. En ambos casos, la situación de salud puede traer consecuencias irreversibles en el desarrollo mental y físico, con peligro para la vida. Así lo enfatizó Jeremy Hopkins, representante de Unicef en aquella nación.

Si de cifras se trata, los números pueden ser aún más alarmantes: más del 40 % de la población en Sudán del Sur, lo cual equivale a unos 4,9 millones de personas de los 11 millones de habitantes del país,  enfrentan una situación de escasez de alimentos como consecuencia de la escalada del conflicto en el país, dijo la Comisión sobre Derechos Humanos para Sudán del Sur.

Cualquiera, a primera vista, podría juzgar esta problemática, también, como una causa natural del cambio climático y sus consecuentes impactos en extensas temporadas de sequía, pocas lluvias y pocos alimentos. Sin embargo, más allá de los designios de la naturaleza, en Sudán del Sur están actuando los designios de unos pocos hombres, detentadores del poder.

La realidad de Sudán del Sur, el país más joven del mundo tras independizarse de Sudán, es crítica en ese sentido desde el 2013, año en el que una disputa por el poder entre el presidente Salva Kiir y su vicepresidente Riek Machar desencadenó una violenta lucha que ya cuenta decenas de miles de muertos y 3,4 millones de desplazados. Aquí, señalan medios de comunicación,  el factor étnico ha intervenido, dando lugar a verdaderas masacres.

Este martes 14 de marzo, desde la ONU se hacía pública una declaración, respaldada por un informe que daba cuenta de la responsabilidad de los dirigentes políticos sudaneses respecto a la crisis alimentaria.

«Los gobernantes de Sudán del Sur saquean el país», se leía en los titulares de las agencias. «Saquearon los recursos nacionales, dejando en manos de la comunidad internacional una crisis de hambre un país rico en petróleo», agregaba una nota de DPA en la cual se citaban, como fuentes, expertos de la ONU en derechos humanos.

«Un pequeño grupo de dirigentes políticos muestra total desconsideración, no solo por las normas internacionales sobre derechos humanos sino por el bienestar de su propio pueblo», denunció la abogada sudafricana Yasmin Sooka, presidenta de la Comisión de expertos.

Asimismo, se acusaba al Gobierno de bloquear la ayuda enviada a zonas controladas por la oposición, al igual que se culpaba por el despilfarro de la riqueza petrolera y el saqueo los recursos del país, dejando a la comunidad internacional a cargo de la provisión de servicios públicos, incluidas las agencias de Naciones Unidas, dijo Sooka.

En ese sentido, la solidaridad por parte de la comunidad internacional se hizo realidad en el país petrolero, cuando naciones de geografías foráneas al llamado continente negro, ofrecieron ayuda para minimizar la crisis.  

Plan International España inició una campaña que ofrece ayuda a los niños de Sudán del Sur, según informó el diario español El País. Plan International se une así  a otras 25 ONGS para dar una respuesta coordinada y poner el foco en el país más joven del mundo, formado tras su independencia de Sudán.

A fin de salvar a miles de personas de la muerte por inanición, Japón también se sumó a la causa de estos sursudaneses y prevé un abastecimiento de  cereales, agua potable y complementos nutricionales infantiles. La administración nipona también «suministrará asistencia de emergencia por seis millones de dólares a Sudán del Sur para luchar contra la hambruna» se leía en el portal web de la agencia Prensa Latina.

«En un encuentro del Gabinete, el gobierno del Estado asiático aprobó un paquete de ayuda por un valor cercano a los 26 millones de dólares para África y Oriente próximo», agregaron.

Pero acaso, ¿este mantenido asistencialismo de las grandes potencias a los pequeños estados subdesarrollados –como ya es habitual en las naciones del Tercer Mundo, especialmente en las de África–, resulta una alternativa sólida para contrarrestar problemas cíclicos como las hambrunas y crisis humanitarias?

¿De qué vale crear planes de desarrollo basados en ayudas cuando ya la leche está derramada, en lugar de que estas ayudas lleguen antes de que el vaso se rompa y pueda impedirse que la leche llegue al suelo y se haga trizas el vaso?
Por otra parte, es manejado por los teóricos contrarios a las tendencias «pro-poor», es decir, proclives al mantenimiento de la pobreza, que cada país debe canalizar sus conflictos. Por supuesto, nadie desestima el papel de los organismos internacionales. Pero no puede pasarse por alto que son precisamente los pueblos, los encargados de elegir a sus gobernantes y de hacerlos cumplir los intereses de las mayorías.

Debe recordarse que, fenómenos cíclicos y progresivos como este, tienen parte de su origen causal en la conformación geopolítica actual, en el orden mundial imperante que propulsa la existencia de muchos «pies descalzos» y pocas «barrigas llenas». Y a pesar de que las minorías son, a fin de cuentas, mayorías, una vez unidas, cuesta trabajo luchar contra ese 1 % enriquecido que se ha asentado como nuevo dios en la Tierra.

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Miguel Angel dijo:

1

24 de marzo de 2017

15:08:28


Pienso q en política nada es casual, sino causal. Sudán del Sur posee grandes yacimientos de hidrocarburos, fundamentalmente proviene de los estados fronterizos de Bentiu, Alto Nilo y Jonglei. Ocupa "el tercer lugar en África en términos de reservas de esta materia prima, algo que convierte a Sudán del Sur en un punto de fricción de los intereses geopolíticos", opinión de algunos analistas políticos. Además, también es un país rico en yacimientos de hierro, cobre, cromo, zinc, volframio, mica, oro, plata y diamantes. Casi nada verdad??? Algunos justifican las raíces del conflicto en Sudán del Sur por razones “étnicas”, pero otros analistas sostienen que se debe a causas políticas y económicas enmarcadas en la rivalidad entre Salva Kiir y Riek Machar durante décadas. Cuando el país logró su independencia en 2011 (apoyada por Washington, pura casualidad verdad?) las facciones rebeldes acordaron repartir el poder en esa nación. Así, nombraron como presidente a Kiir y Machar asumió el cargo de vicepresidente. Sin embargo, el 15 de diciembre de 2013 ocurrieron violentos enfrentamientos en los tres estados petroleros de esa nación. Kirr llamó a la rebelión armada porque supuestamente Machar planificaba un golpe de Estado. A partir de entonces el conflicto armado, las violaciones, el sufrimiento de la población civil y la migración de millones de personas desesperadas por la guerra y el hambre se mantiene de forma creciente. Lo cierto es q no pocos especialistas opinan q detrás de tales conflictos se puede encontrar la inteligencia de potencias occidentales, con el objetivo de evitar la influencia creciente de la RPCh en esta región y en el África en general, para obtener sus propios beneficios. Lo real es q este conflicto tiene como génesis los ricos yacimientos de petróleo y otros minerales, no es étnico. Es uno de los conflictos mas antiguos del continente africano. Gracias.

DENISE dijo:

2

27 de marzo de 2017

09:39:18


Concuerdo con Miguel Angel. Un artículo superficial, que no va a la raiz de la situación : la volontad de los paises ricos de apoderarse de las riquezas de Sudan (como de cualquier otro pais). Lo logran manipulando las diferencias etnicas. Publicar artículos que no hacen más que repetir lo que dice la prensa dominante, sin analisis marxista de lo que provoqua la guerras, no ayuda a los lectores cubanos y extrangeros a entender en que guerra global de dominación estamos: A Venezuela, van por el petróleo, a Bolivia, por el agua, a Irak, fueron por el petroleo.... Busquen una riqueza natural, y vendrá una guerra. Casual?

Miguel Angel Respondió:


28 de marzo de 2017

07:43:09

No se si ud está de acuerdo conmigo o no, o su intención es crear discordias y desavenencias, tergiversar mi opinión, pero yo no concuerdo con su criterio de q el trabajo de la periodista Darcy Borrero Batista es superficial, todo lo contrario, el trabajo es de excelente factura y cumple sus objetivos de información a los lectores, mi intención es sólo argumentar algunas cuestiones en apoyo de la brillante información de la Lic Borrero. No intente sembrar cizañas. Saludos cordiales Lic Darcy, es una provocación de alguien q conozco perfectamente y se dedica a estas vilezas. Gracias por publicar mi opinión.