ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: EFE

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FACR-EP) y el gobierno de ese país rubricaron en esta capital, un nuevo acuerdo final para la terminación del conflicto y el logro de una paz estable y duradera en la nación suramericana.

Con la presencia de Bruno Rodríguez Parilla, Canciller de la Isla, Iván Márquez y Humberto de la Calle, representantes de las FARC-EP y el gobierno de la nación suramericana respectivamente, suscribieron el nuevo texto, calificado de mejor acuerdo.

Los garantes Iván Mora, de Cuba, y Dag Nylander, de Noruega, dieron lectura al comunicado conjunto número cuatro en el que subrayan que lo pactado debe ser compromiso común de todos los colombianos.

El acuerdo tuvo en cuenta más de 500 propuestas realizadas luego del plebiscito del dos de octubre pasado, por lo que señalaron, deberá contribuir a superar la polarización.

Para De la Calle este nuevo acuerdo final es mejor que el anterior, en tanto resuelve muchas de las críticas e insatisfacciones, aunque reconoció que su aceptación no será unánime.

Dijo esperar que la amplia base de apoyo, y la contribución a él de amplios sectores de la sociedad, lo hagan más sólido.

Los ajustes y precisiones realizados no sacrifican las convicciones que le dieron forma al primer acuerdo, reiteró el jefe negociador del gobierno de Juan Manuel Santos.

Está triunfando la paz, aseguró Iván Márquez, quien afirmó que solo el acuerdo no es suficiente, porque un papel florecido de promesas y buenas intenciones, sin veeduría ciudadana, fácilmente puede ser arrastrado a la frustración de la esperanza.

Reclamó como principal garante del cumplimiento y la implementación de lo pactado, al pueblo y sus organizaciones, porque nadie mejor que él puede sentir la urgencia de su concreción para lograr la paz.

Márquez reiteró el llamado al gobierno de Santos, a concretar un gran acuerdo político nacional encaminado a definir las reformas y ajustes institucionales necesarios para atender los retos que la paz demande, poniendo en marcha un nuevo marco de convivencia política y social.

Puntualizó el jefe guerrillero que el texto firmado preserva la estructura y espíritu del primero, pero despeja dudas, formula aclaraciones e incorpora propuestas, como en el caso de la Jurisdicción Especial para la Paz, donde se sumaron el 65 por ciento de las propuestas realizadas por los diversos sectores del NO en el plebiscito.

Se agregaron igualmente más de 100 variaciones que tocan los temas concernientes a la reforma rural integral, la participación política, nueva política antidrogas, víctimas, fin del conflicto e implementación y verificación.

Entre las modificaciones realizadas al acuerdo de paz firmado el 26 de septiembre en Cartagena de Indias ante un sinnúmero de mandatarios, está que las FARC-EP presentará un inventario de bienes y activos para destinarlos a la reparación material de las víctimas; y se fijaron los espacios territoriales específicos para el cumplimiento de las sanciones con tamaño máximo a las zonas veredales.

Asimismo se establecieron los periodos de ejecución de las acciones reparadoras, la precisión del lugar de residencia, los mecanismos de monitoreo y la regulación del sistema de autorización para los desplazamientos fuera de las zonas, requisito necesario en todos los casos.

Por iniciativa de algunos opositores se aceptó que mientras entra en funcionamiento la Jurisdicción Especial para la Paz, las acciones reparadoras debidamente verificadas pueden ser descontadas de la sanción que se imponga.

Se eliminó la idea de incorporar el nuevo acuerdo de paz a la Constitución Política y al llamado bloque de constitucionalidad, y se decidió que el principio general de garantía de cumplimiento es el compromiso de que ambas partes cumplirán de buena fe lo pactado.

De la Calle subrayó que no se puede pedir que cese la discusión en torno a la paz, pero sí desear que la gran decisión nacional sea poner en marcha la ejecución de los acuerdos, superar el conflicto armado, abrir caminos a la reconciliación y profundizar los esfuerzos para lograr una sociedad equitativa.

Reclamó Márquez igualmente que nadie trunque los sueños y las esperanzas de millones de alma y que la paz sea una condición estable y duradera sobre la base del respeto a los derechos del pueblo y la justicia social.

Ha llegado el momento de la construcción y darle vida a la esperanza mediante la lucha política, llenando nuestros corazones del más inmenso amor por la patria, concluyó el guerrillero.

El nuevo acuerdo final destraba el avanzado proceso pacificador que tras el resultado del plebiscito del dos de octubre en el que por escaso margen venció el NO, abrió un nuevo capítulo de debate en Colombia en el que diversos sectores aportaron centenares de propuestas.

Uno de los asuntos más espinosos sorteados por los representantes de la guerrilla y el ejecutivo colombiano fue el de la Jurisdicción Especial para la Paz, en virtud de la cual deberán crearse tribunales para investigar, juzgar y sancionar a responsables de la conflagración, con las premisas de cero impunidad frente a crímenes de lesa humanidad, pero que beneficia con indultos y amnistías en casos de delitos políticos y conexos.

Se reiteró el empeño del presidente Juan Manuel Santos y Timoleón Jiménez, Comandante de la guerrilla, en el camino para la paz definitiva en esa nación.

Iván Márquez y Humberto de la Calle agradecieron una vez más a Chile y Venezuela por su acompañamiento, y a Cuba y Noruega por su intensa y abnegada labor de respaldo a la consecución de los acuerdos de paz para Colombia. 

Comunicado conjunto #4

La Habana, Cuba, 12 de noviembre de 2016

El Gobierno Nacional y las FARC-EP atendiendo el clamor de los colombianos y colombianas por concretar su anhelo de paz y reconciliación, hemos alcanzado un nuevo Acuerdo Final para la terminación del Conflicto armado, que integra cambios, precisiones y aportes de los más diversos sectores de la sociedad y que revisamos uno a uno.

La construcción de una paz estable y duradera, objetivo al que responde este nuevo Acuerdo, debe ser el compromiso común de todos los colombianos que contribuya a superar la polarización y que recoja todas las expresiones políticas y sociales.

Invitamos a toda Colombia y a la comunidad internacional, siempre solidaria en la búsqueda de la reconciliación, a acompañar y respaldar este nuevo Acuerdo, y su pronta implementación para dejar en el pasado la tragedia de la guerra. La Paz no da más espera.

Al finalizar el día, los colombianos podrán consultar en la página www.mesadeconversaciones.com.co un documento en el que se señalan las modificaciones y los nuevos elementos. La integración total de los textos del nuevo Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera quedará disponible en próximos días.

Principales ajustes al acuerdo

  • Durante el término de la dejación de armas, las FARC presentarán un inventario de bienes y activos para destinarlos a la reparación material de las víctimas.
  • En cuanto a la Jurisdicción Especial para la Paz se atendió la mayoría de las propuestas formuladas.
  • Se precisaron de manera concreta las características y mecanismos de la restricción efectiva de la libertad.
  • Se fijaron los espacios territoriales específicos para el cumplimiento de las sanciones con un tamaño máximo a las zonas veredales, los periodos de ejecución de las acciones reparadoras, la precisión del lugar de residencia, los mecanismos de monitoreo y la regulación del sistema de autorización para los desplazamientos por fuera de las zonas, requisito necesario en todos los casos.
  • Mientras entra en funcionamiento la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), las acciones reparadoras debidamente verificadas pueden ser descontadas de la sanción que se imponga.
  • Sobre la conexidad del narcotráfico con el delito político, el acuerdo es que los Magistrados tendrán en cuenta caso a caso la jurisprudencia de las cortes colombianas.
  • Se eliminan los Magistrados extranjeros, pero se acepta la presencia de amicus curiae -expertos extranjeros- para rendir conceptos sobre los casos que se tramiten.
  • Queda claro que entre la normatividad aplicable se incluye el Código Penal Colombiano y que las normas procedimentales deberán ser incorporadas al ordenamiento legal.
  • Serán de competencia de la JEP las conductas de financiación o colaboración con actores del conflicto en que hayan incurrido los terceros no combatientes que tuvieron una participación activa o determinante en los crímenes más graves. Se eliminó la participación habitual. Y se reafirmó que los demás, si contribuyen a las medidas de verdad y reparación, pueden beneficiarse de la renuncia de la acción penal u otro tipo de terminación anticipada del proceso.
  • Se estableció el término concreto de duración de la Jurisdicción.
  • Se eliminó la idea de incorporar el Acuerdo a la Constitución Política y al llamado bloque de constitucionalidad. El principio general de garantía de cumplimiento es el compromiso de que ambas partes cumplirán de buena fe lo pactado, y en lo que tiene que ver con el Estado, los principios que informan el Acuerdo serán parámetro de interpretación y guía de la aplicación normativa y práctica.
  • Se estableció también que la revisión de la tutela contra decisiones de la Jurisdicción Especial en cabeza de la Corte Constitucional.
  • Se define qué se entiende por enfoque de género. Significa el reconocimiento de la igualdad de derechos entre hombres y mujeres y de las circunstancias especiales de cada uno. Supone reconocer que el conflicto ha impactado de manera diferenciada a la mujer y que, en consecuencia, se requieren acciones distintas y específicas para restablecer sus derechos.
  • Incluye también un principio de respeto a la igualdad y no discriminación, que implica que toda persona, independientemente de su sexo, edad, creencias religiosas, opiniones, identidad étnica, pertenencia a la población LGBTI, o cualquier otra razón, tiene derecho a disfrutar de todos los derechos. Ningún contenido del Acuerdo Final se entenderá o interpretará como la negación, restricción o menoscabo de los derechos de las personas.
  • Se estipula que en la implementación de lo acordado se deberá respetar la libertad de cultos, lo que significa el reconocimiento y respeto a la práctica de cualquier manifestación de religiosidad.
  • Mantenemos vivo el compromiso con el campo a través de una política de recuperación de la familia campesina, que impulse el acceso equitativo a la tierra y que cree condiciones de vida digna.
  • En la Reforma Rural Integral hemos afirmado que “nada de lo establecido en el acuerdo debe afectar el derecho constitucional a la propiedad privada”.
  • También quedó explícito que los programas cuyo destinatario es el campesino no impiden la puesta en práctica de diversas formas de producción, tales como la agroindustria o el turismo.
  • Para lograr darle la mayor solidez a la reforma rural, se ajustaron los tiempos de implementación a las nuevas realidades fiscales. El acuerdo además por sí mismo no crea Zonas de Reserva Campesina.
  • Desde el Acuerdo de Cartagena se había dado un paso inmenso en la lucha contra el problema mundial de la droga. Las FARC se comprometieron a romper todo vínculo con él y a cooperar en la superación de ese fenómeno. Ahora, en el nuevo Acuerdo se ha logrado precisar de manera concreta las características de esa cooperación y además quienes acudan a la JEP –todos, no solo las FARC- deberán informar de manera exhaustiva y detallada sobre las informaciones de las que dispongan para atribuir responsabilidades.
  • Se aclara que los programas de sustitución buscan tener territorios libres de cultivos de uso ilícitos de modo que no se establezca un marco de coexistencia entre el programa de sustitución y la continuación de tales cultivos.
  • En cuanto a la aplicación de las políticas sobre el consumo, se robustece el papel de la familia y de los grupos religiosos.
  • Se estableció el compromiso de respetar el principio de sostenibilidad de las finanzas públicas. En tal sentido, el Plan Marco acordado para las inversiones, deberá contener las fuentes de financiación.

Las FARC-EP y el gobierno colombiano concluyeron en agosto piasado una negociación de más de cuatro años para poner fin a la guerra de 52 años, que ha dejado, según cifras estimables, unos 220 mil muertos y millones de desplazados.

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Miguel Angel dijo:

1

13 de noviembre de 2016

15:03:02


Esperamos q se satisfaga la mayoría de las quejas e insatisfacciones de los colombianos en relación al acuerdo anterior, con el objetivo de alcanzar la definitiva y anhelada paz en la hermana República de Colombia. Viva la paz!!!!!!!

Luis dijo:

2

13 de noviembre de 2016

19:30:01


Que el Senor bendiga esos Acuerdos. y lo digo con sinceridad no con cinismo. Pero que las FARC abandonen su Cartel de drogas y cocainas que todo el mundo conoce. Coloco este comentario y le deseo lo major a mi pueblo.

jose dijo:

3

14 de noviembre de 2016

00:53:22


buena noticia

Abdalla Matoug dijo:

4

15 de noviembre de 2016

02:08:01


Este Es un logro para Colombia y el mound, Gracias Dios y a CUBA y el pueblo Colomniano