ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foreigner: Migration Into Europe 2015-2016 (Extranjero: migración hacia Europa 2015-2016), es un libro fotográfico firmado por Daniel Castro Garcia y Tom Saxby, y constituye una iniciativa donde se intenta capturar historias individuales de la crisis migratoria del Medio Oriente hacia Europa. 

Es evidente que existen diferencias notables entre cómo los grandes conglomerados me­diáticos dan cobertura a los atentados y  en­fren­tamientos armados que suceden en el Medio Oriente y cómo reflejan esa misma realidad en Occidente.

Está claro que los siniestros son igual de terribles y que en todos se repudian la muerte de población civil, la destrucción de lugares de interés histórico y cultural, así como la pérdida de recursos naturales, no importa el motivo o el territorio donde ocurren.

Entonces, ¿por qué destacar unos más que otros? Los grandes centros gestores de información concentran la atención mediática en las deformaciones estructurales de los países en conflicto mientras responden a intereses de la política exterior de una élite de poder.

Por tanto constituye un factor de más relevancia mediática este tipo de hechos en las llamadas “zonas de paz” o lugares sin conflictos que en sitios donde desde hace años existen guerras civiles, enfrentamientos armados o que se encuentran bajo amenaza directa de gru­pos terroristas, como lo es el Medio Oriente.

Los analistas coiciden en que los medios occidentales presentan a Europa y Estados Unidos como víctimas del terrorismo internacional, pero no hablan de las condiciones en que viven millones de personas en el Medio Oriente y que por su realidad geográfica es­tán destinados a interactuar con grupos extremistas.

Los conflictos internacionales recientes están ubicados, en su mayoría, en regiones distantes de la vida cotidiana de los ciudadanos de las potencias que protagonizan su origen y desarrollo. Entonces resultan los medios de comunicación una vía para instituir consensos sobre las contiendas.

Las noticias diarias sobre los países del Medio Oriente se reducen a números, recurriendo a la política de la sobresaturación de la información. Es casi normal acceder a información sobre estos sucesos con una sola visión.

Mientras se fijan en los atentados terroristas de París, Bruselas o en altercados armados en Estados Unidos, como el ocurrido recientemente en Orlando, dejan en una sombra las víctimas civiles del Estado Islámico (EI) y de las coaliciones internacionales en territorios sirios e iraquíes, o se tergiversa lo que ocurre.

Por ejemplo, la destrucción de las ciudades de Homs, Palmira o Damasco en Siria como consecuencia de los bombardeos de la coalición internacional lidereada por Estados Unidos fue reportada como resultado de los ataques del Ejército de esa nación árabe contra la oposición armada y los grupos extremistas.

La analista política chilena Francisca Quiroga comentó a Telesur que el papel de los medios hegemónicos es mostrar solo una visión de los conflictos para mantener la matriz de opinión positiva sobre las acciones de las coaliciones contra “un supuesto enemigo”.

Las principales agencias internacionales de noticias reportan invariablemente la compleja coyuntura que atraviesa la población de los países del Medio Oriente, se alejan del periodismo ciudadano o humano, no buscan una sensibilidad en los receptores, sino abogan por limitar el conocimiento lo suficiente como para que se respalde el status quo.

Por otra parte, en las redes sociales se gestan casi a diario campañas de solidaridad, con las víctimas de estos sucesos de la parte occidental del mundo.

Las etiquetas #somosorlando y #somosbruselas continúan virales incluso meses después de los acontecimientos en esas ciudades.

Otro ejemplo fue cuando Facebook activó una alerta para que los usuarios que se encontraran  cerca de los atentados múltiples que sacudieron París, en noviembre del año pasado, notificaran sus estados a los amigos.

La etiqueta #PorteOuverte avisaba a los ciudadanos de las casas en las que buscar refugio. #NousSommesUnis (todos unidos), #Tristesse (tristeza) o #PrayForParís (rezar por París) fueron también algunas de las etiquetas solidarias en Twitter.

Las fotografías de cuando edificios y monumentos emblemáticos como el Empire State, el Cristo Redentor de Brasil y el estadio de futbol Wembley de Londres, se  iluminaron con los colores de la bandera de Francia, causaron también impacto en la comunidad internacional.

Varios artistas, personalidades políticas y gobiernos enviaron sus condolencias a las víctimas y familiares de estos siniestros.

Recientemente, el realizador norteamericano Rayan Murphy consumó un  cortometraje sumamente emotivo en el que reunió a 49 celebridades de Hollywood, donde cada una contaba la historia de los fallecidos en la masacre de Orlando.
Aunque resulta también posible encontrar atención mediática a esta clase de acontecimientos en el Medio Oriente, la diferencia de trato y cantidad es abrumadora.

De acuerdo con la teoría de la Manipulación mediática del  filósofo y activista estadounidense, Noam Chomsky, hoy día, los medios de co­municación en los conflictos armados juegan un rol de pivote tanto en la arena del disturbio como en la estructura del sistema político.

La mayoría de los atentados en lo que va de año han ocurrido en países del Medio Oriente, es fácil caer en cuenta de que existe un vacío mediático.

El atentado del pasado 3 de julio cuando dos ataques con bomba en la ciudad de Bagdad, capital de Iraq, causaron la muerte de más de 300 personas y dejaron un saldo de más de 240 heridos, ha sido hasta el momento uno de los hechos más tratados por la prensa y aunque despertó campañas de solidaridad parecidas a las de Occidente, estas no contaron con el seguimiento necesario de las personas.

Pero aún realidades como la siria, palestina, iraquí o afgana quedan fuera de las parrillas informativas de los grandes consorcios de las comunicaciones.

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pedro dijo:

1

15 de julio de 2016

03:08:26


Amigo, mucho ojo con las destrucciones que citas en Homs, Damasco y Palmira. La realidad no es así y hay que explicarla. Este mensaje es desde Damasco, Siria. Nunca la aviación de la Coalición liderada por EE.UU, bombardeó esas ciudades, Hay destrucciones pero no son totales y se deben al ataque de grupos terroristas a zonas civiles.Reitero mis saludos.

Javier Gómez dijo:

2

15 de julio de 2016

06:52:49


Ernesto en la lógica imperial ellos son el mundo y los demás ciudadanos de seguna, sin relevancia, que mueran más o menos en cualquier país de la periferia no tiene importancia para el sistema. lamentablemnte es así. solo mirar lo que pasa con la Nueva Comsión de Derechos Humanos de la ONU, el mismo perro con un pero collar.

Nardisiara dijo:

3

15 de julio de 2016

09:51:01


Estoy de acuerdo con que los periódicos y otros medios de prensa transmiten solo lo que interesa y vende. Vivo en Italia y si no fuera por Internet, o revistas como Internacional, muchas cosas no las sabría. Son pocos los medios de prensa independiente. Personas como yo, que buscan fuera de los medios oficiales, son pocas, y normalmente la gente acá ( como en casi todos los países) se beben solo lo que dicen en TV y basta. Ayer mismo miren lo que pasó en Nizza!!! Esto les demuestra por qué las personas en Europa se preocupan más por los muertos de acá . Los muertos de otros países nos dan pena también pero cuando los muertos son tus familiares o cerca de ti, entonces los sientes más. No importa de quien sea la culpa y quien haya alborotado el avispero. Los pueblos de Europa y EEUU son también víctimas de la polítca exterior de sus países. Tengan en cuenta que Europa, CEE, existe la libre circulación y aunque hay mucho más control ahora, en nada se asemejan a los que hay en Cuba, incluso antes de 11 de septiembre, y hacer un atendado como el de Nizza o Paris, no es difícil. Italia está más tramquila pero vivimos el terror de salir a lugares conglomerados y que un fanático gritando Alaju Akbar se haga explotar o coja un camión y arrace con la gente. Esto ha creado sospecha por cualquier árabe/Musulmán con quien nos cruzamos por las calles. El hecho que haya menos muertos en Europa o EEUU, no justifica a los terroristas. No se puede justificar estos actos con las guerras provocadas por EEUU o bombardeos europeos. El supuesto Estado Islámico promueve la guerra contra todos los infieles, lo que quiere decir que también contra la mayoría de nosotros los cubanos. Concluyendo: No demos solo la culpa al sólito imperio sino a todos los que promueven el terrorismo de cualquier tipo!

Orlando Chirino dijo:

4

15 de julio de 2016

15:13:00


Nardisiara: Estoy de acuerdo con lo que ha escrito. Pero cuando usted dice: "No importa de quien sea la culpa y quien haya alborotado el avispero.", menciona el milagro, pero no el santo, como dice el dicho. El avispero lo alborotó el presidente George W. Bush (hijo), quien siguiendo "sugerencias" de su compinche el entonces vicepresidente Dick Cheney invadió Iraq solo para destruir un país que después ayudó a “reconstruir” parcialmente una compañía en la que ambos tenían grandes acciones. Este fue un negocio redondo para ambos. La fortuna del antiguo "vice" asciende actualmente a 90 millones de dólares. Esa guerra innecesaria fue un gran negocio para muchos (también el entonces Secretario de Defensa Donald Rumsfeld se llevó su tajada); quitaron a alguien que nos gustara o no (Saddam Hussein) mantenía a raya a muchos de aquellos que dieron origen al terrorismo de hoy. En cuanto al comentario anterior sobre el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y a sus miembros: eso es algo de risa, a no ser por lo trágico que resulta: el pasado año Irán se encontraba en un foro supuestamente consagrado a los derechos de la mujer, cuando es harto sabido que la situación de las mujeres en Irán es especialmente atroz. Irán y otra serie de regímenes despóticos han conseguido durante años puestos en los principales organismos sobre derechos humanos. Una vez el presidente de Siria Bashar Al Assad le dijo en una entrevista a una periodista: “La ONU es un juego donde jugamos todos”.