ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001 y los recientes ataques llevados a cabo por grupos ex­tre­mistas en París, han colocado a los mu­sulmanes en la punta de la lan­za de va­rias sociedades europeas, que culpan a todos por igual sin tener en cuenta que el terrorismo no tiene ciudadanía, y me­nos religión.

Los vínculos entre el Islam y Eu­ropa tienen sus raíces varios siglos atrás, cuan­do la expansión territorial de los grandes imperios y el ansia de conquista llevaron a la confrontación de varias culturas, pero so­bre todo de dos religiones: el cristianismo y el islamismo. A esto se le su­mó, el contacto directo entre habitantes de distintas regiones y el fe­nómeno mi­gratorio.

A partir de ese momento, se produjo un entrelazamiento histórico entre el viejo continente y el Islam que conllevó al surgimiento de vínculos valiosos, sin los cuales el camino de la civilización europea habría seguido probablemente otras ru­tas.

En la actualidad, Europa recibe una repentina llegada de cientos de miles de personas de Medio Oriente y África del Norte. Según datos, en la Unión Eu­ropea hoy habitan alrededor de 16 millones de musulmanes.

Paralelo a esto, el territorio europeo ha vivido en los últimos años un auge de los partidos xenófobos y ul­tra­dere­chis­tas y una crisis económica, de la cual culpan a los inmigrantes.

 
 
 
¿Qué es el Islam?
La palabra “Islam”, significa “ren­dirse, en­tregarse” o “sumisión” en el idioma árabe y en el sentido religioso, quiere decir la sumisión de la hu­manidad a la voluntad de Dios. Es un conjunto de preceptos morales y dog­mas que siguen más de 1 322 mi­llo­nes de personas en el mun­do.
El Islam se inició con la predicación de Mahoma en el año 622 en La Meca, en la actual Arabia Sau­dita. El crecimiento de musulmanes cambiará el mapa religioso glo­­bal en el 2050, cuando los seguidores de esta corriente casi igualen el nú­mero de cristianos (contando a ca­tólicos y a miembros de confesiones que siguen a Cristo), según el Pew Research Cen­­ter de Es­tados Unidos.
Por otra parte, la institución señala que para el 2070 las líneas se unirán, cuando musulmanes y cristianos representarán cada uno el 32 % de la población mundial.
La ley sagrada del Islam es la Sharia, que significa está en “camino”. Esta es un código de conducta, derechos y establece deberes religiosos, políticos, privados y públicos.
 
 
 
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silvio Fernández Cabezas dijo:

1

20 de noviembre de 2015

11:45:43


Es necesario hoy en dia mantener una información diaria al respecto porque se precisa educacion y conocimientos de la verdadera historia .. siempre alimentada por la acción de sembrar amor por la convivencia en paz, etapa que demos asimilar y comprendernos como humanos... Gracias

Dania dijo:

2

20 de noviembre de 2015

14:42:15


Es uno de los mejores artículos que se ha escrito en estos días sobre el tema. MUY BUENO!!

Dania dijo:

3

20 de noviembre de 2015

14:43:43


Es de los mejores artículos que se han escrito sobre el tema a raíz de los últimos acontecimientos. Realmente muy bueno

nestor dijo:

4

20 de noviembre de 2015

15:04:17


Muy buen articulo, al descubierto las verdaderas causas y a cosechar las consecuencias, excelente infografia, deberian analizar que es realmente el hombre, biologicamente hablando y preguntarle a los cristianos que hacia Dios antes de crear el mundo porque la realidad es que: Hoy nos estamos matando en nombre de Dios que es Amor y estamos haciendo la Guerra en nombre de la Paz que todos deseamos: que alguien responda que somos, de donde venimos y hacia donde vamos ...

Andrés dijo:

5

20 de noviembre de 2015

15:14:39


Es un buen intento por abordar una realidad histórica necesaria Linet. Yo en lo personal no pertenezco a ninguna fe religiosa organizada, sin embargo, haber vivido más de una década en Europa me ha permitido ver de cerca la gran injusticia, contemporánea e histórica, que se comete contra la fe musulmana y sus practicantes. El desencuentro con la sociedad occidental ha llegado a tales niveles de barbarismo, que por acá por Europa los medios también han comenzado a abordar el asunto desde una perspectiva histórica con vistas a tratar de entender mejor el origen de todos los problemas actuales. Sin embargo, debes ser cauta a la hora de escoger las fuentes. Una buena parte de la narrativa que conocemos sobre el islam parte de una perspectiva occidental. The Economist, Eurostat y Pew Research Center son excelentes puntos de referencia cuando se trata de asuntos occidentales. Pero sus perspectivas sobre el resto del mundo son profundamente sesgadas y casi siempre reflejan los prejuicios que existen en Occidente respecto al tema. Hacer una exploración de este tipo te obliga necesariamente a usar otras fuentes, aunque sean occidentales, pero de tono más académico. Por ejemplo, la famosa batalla de Poitiers (o de Tours) se vende en Occidente como el momento en que Charles Martel detuvo al califato Umayyad en los Pirineos, contribuyendo con ello a delimitar lo que hoy se considera la Europa cristiana. Sin embargo, esta perspectiva es muy discutida, incluso por historiadores occidentales. Hay otros hechos más significativos que la historiografía tradicional ignora. Si se quiere realmente hablar del legado musulmán en Europa, deberíamos referirnos a la herencia científica y filosófica dejada por esta civilización en Europa. Por ejemplo, la escuela de Toledo. Todo esto es importante para nosotros los cubanos pues, aunque somos un país dónde la herencia occidental se ha impuesto, pertenecemos al Occidente de periferia. Esto nos obliga a tomar estas narrativas muy en serio. Si las repetimos irreflexivamente, estaremos contribuyendo a expandir una visión colonialista del mundo que se ha empleado para subyugarnos a nosotros mismos. Nuestro sistema de educación tiene una tarea pendiente en el particular. Aún recuerdo la forma en que aprendí de las cruzadas en las clases de historia de sexto grado. Esa visión debe ser renovada. De cualquier manera, encuentro meritorio este acercamiento. El público cubano necesita más de esto.