ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Los ataques del 11 de septiembre se usaron como pretexto para la invación a Irak en el 2003. Foto: Reuters

WASHINGTON.—El presidente de la Comisión de Servicios Ar­ma­dos del Senado de Estados Unidos, el demócrata Carl Levin, presentó una nueva prueba de que el expresidente George W. Bush había mentido al país para llevarlo a la guerra con Irak.

“Hubo una campaña acordada por parte del gobierno de George W. Bush para vincular a Irak con el horror de los ataques del 11 de septiembre en la opinión pública. Esa campaña tuvo éxito”, insistió Levin ante el pleno del Senado, según recoge AP.

Asimismo, acentuó que las en­cuestas de la época revelaban que un 70 % de la población estaba se­gura de que el exlíder iraquí, Sad­dam Hussein, estaba involucrado en los atentados.

Levin recordó cómo el 9 de di­ciembre del 2001, el entonces vicepresidente Dick Cheney apareció en el programa Meet the Press para decir: “Está bastante confirmado que Mohamad Atta fue a Praga y se reunió con un funcionario de alto rango del servicio de inteligencia iraquí en abril pasado, varios meses antes del ataque”. Atta fue el hombre que encabezó el secuestro de los aviones usados en el ataque del 11-S.

“Las conexiones entre Saddam y el 11-S o Al Qaeda eran ficción”, puntualizó Levin y presentó como prueba un cable que recibió del director de la CIA, John Brennan. El documento señala que es posible que dicho en­cuentro hubiera tenido lugar, pero que no fue en Praga en las fechas mencionadas, ya que Atta se encontraba en EE.UU. por aquellos días.

El mismo cable detalló que la información sobre la presunta reunión provenía de una sola fuente y que la CIA advertía en aquel mo­mento que era muy probable que fuera falsa. “No existe un solo ex­perto antiterrorista o del FBI que ha­ya dicho que tiene evidencia o co­nocimiento de que Atta ciertamente estuvo en Praga. De hecho, el análisis ha determinado más bien lo contrario”, concluyó el documento.

Este jueves se supo además que el expresidente estadounidense Geor­­ge  W. Bush (padre) defendió públicamente a la Agencia Cen­tral de In­teligencia (CIA), que se encuentra hoy en medio de un es­cándalo por emplear métodos bru­tales en sus interrogatorios.

El exmandatario fue director de la agencia de espionaje de 1976 a 1977, un periodo polémico y caracterizado por acusaciones de aplicar métodos abusivos. Mientras Bush dirigía la CIA se recrudecieron las acciones terroristas de grupos ex­tremistas de origen cubano que ope­raban en Estados Unidos y otros países de América Latina y el Caribe.

El reciente informe del Senado  re­veló las crueles torturas aplicadas por los oficiales de la CIA después de los atentados en Nueva York y Was­hin­g­ton, el 11 de septiembre del 2001, a prisioneros supuestamente acusados de terrorismo, las cuales se llevaron a cabo durante el gobierno de George W. Bush, hijo del exmandatario.

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Miguel Angel dijo:

1

13 de diciembre de 2014

12:13:41


Solo debemos tener un poco de paciencia, podremos leer documentos de diferente origen donde se expliquen los manejos sucios q se utilizaron para justificar la geo politica expansionista del gobierno de los EEUU. Tal como se conoce q fueron capaces de sacrificar a sus propios marineros del acorazado Maine, para justificar su intervencion en la guerra de independecia del pueblo cubano contra los colonialistas epañoles; asi como el incidente de Pear Harbor para lograr q el pueblo norteamericano apoyara la participacion de los EEUU en la 2a Guerra Mundial; otro acto de provocacion, en el WASHINGTON.—El presidente de la Comisión de Servicios Ar­ma­dos del Senado de Estados Unidos, el demócrata Carl Levin, presentó una nueva prueba de que el expresidente George W. Bush había mentido al país para llevarlo a la guerra con Irak. “Hubo una campaña acordada por parte del gobierno de George W. Bush para vincular a Irak con el horror de los ataques del 11 de septiembre en la opinión pública. Esa campaña tuvo éxito”, insistió Levin ante el pleno del Senado, según recoge AP. Asimismo, acentuó que las en­cuestas de la época revelaban que un 70 % de la población estaba se­gura de que el exlíder iraquí, Sad­dam Hussein, estaba involucrado en los atentados. Levin recordó cómo el 9 de di­ciembre del 2001, el entonces vicepresidente Dick Cheney apareció en el programa Meet the Press para decir: “Está bastante confirmado que Mohamad Atta fue a Praga y se reunió con un funcionario de alto rango del servicio de inteligencia iraquí en abril pasado, varios meses antes del ataque”. Atta fue el hombre que encabezó el secuestro de los aviones usados en el ataque del 11-S. “Las conexiones entre Saddam y el 11-S o Al Qaeda eran ficción”, puntualizó Levin y presentó como prueba un cable que recibió del director de la CIA, John Brennan. El documento señala que es posible que dicho en­cuentro hubiera tenido lugar, pero que no fue en Praga en las fechas mencionadas, ya que Atta se encontraba en EE.UU. por aquellos días. El mismo cable detalló que la información sobre la presunta reunión provenía de una sola fuente y que la CIA advertía en aquel mo­mento que era muy probable que fuera falsa. “No existe un solo ex­perto antiterrorista o del FBI que ha­ya dicho que tiene evidencia o co­nocimiento de que Atta ciertamente estuvo en Praga. De hecho, el análisis ha determinado más bien lo contrario”, concluyó el documento. Este jueves se supo además que el expresidente estadounidense Geor­­ge W. Bush (padre) defendió públicamente a la Agencia Cen­tral de In­teligencia (CIA), que se encuentra hoy en medio de un es­cándalo por emplear métodos bru­tales en sus interrogatorios. El exmandatario fue director de la agencia de espionaje de 1976 a 1977, un periodo polémico y caracterizado por acusaciones de aplicar métodos abusivos. Mientras Bush dirigía la CIA se recrudecieron las acciones terroristas de grupos ex­tremistas de origen cubano que ope­raban en Estados Unidos y otros países de América Latina y el Caribe. El reciente informe del Senado re­veló las crueles torturas aplicadas por los oficiales de la CIA después de los atentados en Nueva York y Was­hin­g­ton, el 11 de septiembre del 2001, a prisioneros supuestamente acusados de terrorismo, las cuales se llevaron a cabo durante el gobierno de George W. Bush, hijo del exmandatario. golfo de Tonkin para justificar la intervencion en la guerra contra el heroico pueblo vietnamita. Estoy convencido q algun dia se conocera, que el derribo de las torres gemelas era conocido por los organos de seguridad de los EEUU, por G Bush y sus mas cercanos colaboradores, que fue un acto deliberado, salvaje, horrendo, para alcanzar sus objetivos de llevar la guerra genocida y cruel al medio oriente. La verdad se abre paso por si misma.

Laura dijo:

2

13 de diciembre de 2014

14:34:56


Señor Miguel Angel, no se debe mezclar nunca la verdad con la mentira miserable, Pearl Harbor fue una agresión pura y dura de los japoneses y nunca un incidente para involucrar a Estados Unidos en la Guerra. Ha dicho usted unas cuantas falsedades históricas mas, pero no quiero extenderme en ellas, usted mismo las corregirá en su conciencia.

Francisco Porto dijo:

3

13 de diciembre de 2014

17:04:51


¿Pero no diJO Michael Moore que Era un conspiracion de Bush y la CIa?

Francisco Porto dijo:

4

13 de diciembre de 2014

17:18:27


Miguel Angel:Me parece que usted esta ofuscado. Lo siento, pero encuentro muchas inexactitudes y hechos no comprobados en su comentario. Hace mucho tiempo se comprobo que el Maine habia explotado por un accidente debido a un diseño deficiente del magazine y el almacen del carbon para las calderas. Todas las serias y profundas invertigaciones eliminaron la Teoria Conspiratoria achacada a Roosevelt en cuanto a Pearl Harbor. Gracias

Leonardo Mario Ferraro dijo:

5

13 de diciembre de 2014

17:19:01


Pearl Harbour fue un ardid, un montaje. EE.UU. sabía de antemano, por informes de su servicio secreto, que Japón iba a lanzar un ataque en cualquier momento, no tenía otra alternativa. Los buques que se encontravam en el puerto de Pearl Harbour, en el momento del ataque, eran en su mayoría buques chatarra. Las más modernas e importantes unidades de la flota yanqui no se hallaban allí. El episodio le dio la oportunidad que tanto esperaban a los yanquis para entrar en la II Guerra Mundial.