
La Revolución Islámica de 1979 en Irán removió las estructuras feudales y abrió una nueva etapa de desarrollo en el país persa, que hasta entonces había sido utilizado por Estados Unidos como su gendarme en Oriente Medio.
Pocos meses después del triunfo, el día 8 de agosto, el nuevo gobierno revolucionario restableció sus relaciones con Cuba, rotas algunos años antes por el Sha, el dictador instalado por Washington para garantizar sus ganancias de miles de millones de dólares con la explotación del crudo iraní.
Para saber cómo llegan los lazos entre ambos países a este aniversario 35 y conocer de primera mano la evolución de los acontecimientos en Oriente Medio, Granma conversó con el embajador iraní en La Habana, Dr. Ali Chegeni.
El diplomático persa llegó hace cuatro años a nuestro país y solo lamenta no haber podido dedicar más tiempo a compartir con los cubanos y su cultura.
Aunque pueda parecer increíble —aseguró— los iraníes tienen grandes conocimientos sobre Cuba y su historia, en especial sobre la Revolución. En los últimos años se han publicado decenas de libros sobre la Isla que ofrecen una visión distinta a las manipulaciones de los grandes medios occidentales.
“Somos países distantes geográficamente, pero tenemos muchas cosas en común”, refirió respecto a la búsqueda de la justicia, independencia y libertad que llevan a cabo ambos países.
CUMPLIR LA VOLUNTAD DE LOS PUEBLOS
El embajador destacó el alto nivel que han alcanzado las relaciones políticas bilaterales y aseguró que la colaboración en el plano internacional es ejemplar.
Sin embargo, lamentó el hecho de que los intercambios culturales, científicos y económicos no estén aún al nivel de la voluntad de ambos pueblos y gobiernos.
Chegeni afirmó que el comercio bilateral comenzó en el campo de la agricultura, con la venta de azúcar cubano y después se fue extendiendo a otros sectores como el biotecnológico y el farmacéutico. Entretanto, las exportaciones iraníes se han centrado en la industria alimentaria, plantas de tratamiento de agua, energía eléctrica y sistemas de riego.
La actualización del modelo económico cubano —añadió— abre nuevas oportunidades. Afirmó que las autoridades iraníes están promoviendo que su sector privado invierta en la Isla no solo con vistas al mercado nacional, sino con perspectivas regionales.
“Vemos a Cuba como una puerta hacia Centroamérica y América del Sur. Además, como un socio seguro”, dijo. “Muchas de las empresas de las industrias ligera y pesada de Irán están dispuestas a invertir aquí.
“Asimismo hay mucho potencial para la agricultura y la importación de diversos productos como las frutas tropicales”.
Mencionó también al turismo como un sector que, con la promoción correcta, podría crecer considerablemente en los próximos años.
El diplomático persa afirmó que avizora un buen futuro para la economía nacional. “Cuba tiene un gran potencial para crecer y desarrollarse; tiene gran capital humano, es muy seguro y cuenta con líderes sacrificados que buscan el bienestar de su pueblo”.
UTILIZAR EL POTENCIAL NACIONAL
Chegeni resaltó que Irán es un país que también ha pasado por bloqueos, sanciones y guerras, por lo que tiene una amplia experiencia en crear una economía de resistencia nacional con potencial propio.
Antes de 1979, el gobierno de Irán era un esclavo del imperialismo, algunos analistas consideraban a Irán como el estado 51 de EE.UU., recordó. “Exportábamos millones de barriles de petróleo y éramos un país pobre”.
“Pasamos de 250 mil estudiantes universitarios a 4,5 millones en estos momentos. Somos el país más alfabetizado de Oriente Medio y nos hemos volcado hacia el desarrollo. Según los últimos datos, el país ocupa el decimoquinto lugar mundial en ciencia”, dijo.
Puntualizó que mientras antes la mayor parte de los productos eran importados a altos precios a costa de los ingresos petroleros, en la actualidad su país produce cerca del 90 % de las necesidades internas y también exporta. “Hoy tenemos un Ejército defensivo muy fuerte, antes importábamos hasta las balas”, añadió.
Irán se convirtió —aseguró— en una potencia regional con influencia política, económica y cultural y tiene por objetivo la búsqueda de la estabilidad de todos los países. “Sin la participación de Irán no se resolverá ningún conflicto de la región”.
Chegeni destacó entre los avances de su nación el desarrollo de la energía atómica, un conocimiento al que accedió su país con capacidades propias y cumpliendo todas las normativas internacionales. “Su utilización con objetivos civiles es un derecho inalienable de los pueblos”.
LA CAUSA DEL TERRORISMO ES LA INJUSTICIA
Chegeni se refirió a la situación de desestabilización que vive Oriente Medio desde hace varias décadas. “Existen fuerzas que no quieren que nuestros pueblos se desarrollen”, puntualizó.
“Creemos que el terrorismo es un virus más peligroso que el ébola y no conoce nacionalidad ni piedad”, dijo y aseguró que quienes lo han auspiciado corren el riesgo de que un día regrese hacia ellos.
“La causa fundamental del terrorismo es la injusticia. La religión, la cultura, la nacionalidad son solo las pantallas que asume”, puntualizó.
Mencionó el ejemplo del autoproclamado Estado Islámico (EI), el cual ha matado a miles de mujeres y niños en Irak y Siria. “Eso no tiene nada que ver con los preceptos del Islam, palabra que significa Paz”.
En cambio, explicó que existen gobiernos y países cuya actitud puede catalogarse de terrorista, pues buscan un genocidio cultural. “Nadie tiene el derecho de imponer su sistema de pensamiento o gobernar a otro pueblo o crear una paz a la fuerza o mediante la injusticia”.
En ese sentido, refirió que el mundo ha sido testigo del crimen que se está cometiendo con el pueblo de Palestina desde hace más de 65 años. “Sin embargo, algunas naciones no solo hacen silencio, sino que defienden los actos criminales y antihumanos del régimen sionista”.
Destacó, en cambio, la “admirable y contundente” reacción de la mayoría de los países del mundo en especial de los pueblos y los gobiernos de América Latina en solidaridad con el pueblo palestino. “Tal y como dice el profeta Mohammad, toda la humanidad es parte de un mismo cuerpo y todas las naciones debe-rían ayudar a las que están teniendo problemas”.
Chegeni manifestó que su país busca fortalecer las relaciones con el ALBA y la CELAC e indicó que Irán, como actual presidente del Movimiento de Países No Alineados, tiene la tarea de continuar alzando su voz contra todo tipo de injusticias, como lo es también la continuidad del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba.
En ese espacio buscará estrechar aún más los lazos entre los países del Sur, su integración cultural y científica, así como la construcción de un sistema financiero independiente. “Este es el siglo de la paz y el desarrollo de las naciones del Sur, y mientras más pueblos se despierten más podremos hacer”.














COMENTAR
Pedro NL dijo:
1
21 de agosto de 2014
20:32:59
Alex dijo:
2
21 de agosto de 2014
22:12:35
Hache dijo:
3
22 de agosto de 2014
07:49:03
Alex dijo:
4
22 de agosto de 2014
10:24:16
nayra dijo:
5
22 de agosto de 2014
11:04:15
Responder comentario