ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Foto: Rancaño., Ernesto

Hora es ya que los ojos de Fidel

sean tus ojos, mis ojos, los de este y los de aquel.

Hora es ya que el oído de Fidel

sea tu oído, mi oído, el de este y el de aquel.

Hora es ya que la palabra de Fidel

sea tu palabra, mi palabra, la de este y la de aquel.

Así nadie tendrá que expresar

incomprendido en su pesar:

¡Ay, si Fidel lo viera!,

¡Ay, si Fidel lo oyera!

¡Ay, si Fidel lo palpara!

¡Qué dolor sentiría!

¡Cómo resolvería con una idea clara!

Duele profundamente

ver que el gran dirigente,

que adondequiera va,

tenga que estar aquí, tenga que estar allí, tenga que

estar allá…

Y nosotros, ¿qué hacemos?

Si no lo asimilamos,

cuando no lo tengamos,

¿con qué ojos veremos?,

¿con qué oído oiremos?,

¿cómo caminaremos si su modo de andar no interpretamos?

Para que nunca se nos muera,

hay que hacerlo Partido, clase obrera,

con los campesinos en estrecha unión.

Para que siempre, dondequiera,

estén con nosotros sus ojos,

sus oídos,

su palabra,

su hermoso corazón.

 

El otro

(enero 1, 1959)

Nosotros, los sobrevivientes,

¿A quiénes debemos la sobrevida?

¿Quién se murió por mí en la ergástula,

Quién recibió la bala mía,

La para mí, en su corazón?

¿Sobre qué muerto estoy yo vivo,

Sus huesos quedando en los míos,

Los ojos que le arrancaron, viendo

Por la mirada de mi cara,

Y la mano que no es su mano,

Que no es ya tampoco la mía,

Escribiendo palabras rotas

Donde él no está, en la sobrevida?

 

Palma real

Palma real, bandera viva

en el paisaje clavada,

tu nombre lo mece el viento,

el viento que llega y pasa.

Cuando al ondular susurras

fina, verde, libre y alta

¡qué cerca te ve la nube

y qué firme la sabana!

Palma real, ¡qué nombre el tuyo

para evocar a la patria!

 

Renacimiento

Hija de las aguas marinas,

dormida en sus entrañas,

renazco de la pólvora

que un rifle guerrillero

esparció en la montaña

para que el mundo renaciera a su vez,

que renaciera todo el mar,

todo el polvo,

todo el polvo de Cuba.

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