Un poema puede cruzar océanos, recorrer distancias y superar barreras culturales.
Bei Ta, poeta chino y vicepresidente del Congreso Mundial de Poetas, llegó a Cuba con la certeza de la fuerza de los poemas. Acompañado por otros 16 creadores del gigante asiático, visitó nuestra Isla y encontró la oportunidad de trazar nuevos mapas culturales, junto a autores cubanos y el centro cultural CubaPoesía.
«Cuba, uno de los países más fascinantes del Caribe, es un sueño anhelado por los poetas chinos; por eso, aunque estamos aquí, sigue pareciendo un sueño», afirmó en el Centro Cultural Dulce María Loynaz, en una tarde de intercambio poético, en el que también accedió a conversar con Granma sobre la poesía y su importancia para las culturas.
Más allá de los imponderables geográficos, Bei Ta ve oportunidades en los nexos culturales, para acercar ambos pueblos: «Quizá porque hay una gran distancia entre nuestros países, pocos poetas chinos han estado aquí en Cuba y pocos poetas cubanos han estado en China. Así que espero que, en el futuro, más y más poetas de ambos países viajen a cada uno de ellos», explicó.
Afirmó que las traducciones literarias han permitido que la poesía de ambos países se conozca en el otro lado del mundo. «Algunas de las poesías cubanas han sido traducidas al chino desde la fundación de la República Popular China. Por ejemplo, José Martí. Él fue muy traducido y difundido en el contexto chino desde los años 50».
Apuntó que aún son pocos los poetas cubanos contemporáneos que se han dado a conocer en China. «Creo que vamos a buscar más vías para mejorar en este sentido».
La riqueza cultural es uno de los aspectos que Bei Ta valora profundamente en la poesía cubana. Según él, la nación caribeña tiene una mezcla de diversas culturas. Esta diversidad se refleja en su poesía, que incluye variedad de elementos que no se encuentran con tanta frecuencia en otros contextos. Desde su perspectiva, la poesía de la nación antillana tiene una amplitud y una pluralidad de influencias que la hacen particularmente rica.
Destacó, además, el vínculo directo de Cuba con el mar. «Ustedes tienen un sentido más fuerte del océano, de la cultura del océano. Mientras que China y su gente tienen una forma tradicional de pensar que somos de la tierra, no del mar. Así que deberíamos agrandar nuestro espectro del océano», reflexionó.
POESÍA, POETAS Y DIÁLOGO PARA UN MUNDO MEJOR
La poesía es idealista, considera Bei Ta, resaltando que la aspiración del poeta debe ser la de mejorar el mundo, buscando siempre lo más adecuado a los sentimientos y deseos humanos. «Ese es también el deber del poeta como un intelectual. Ser un idealista. Porque siempre deseamos que la sociedad se convierta en mejor y más adecuada a los deseos y sentimientos humanos», añadió.
Para Bei Ta, los poetas deben soñar un mundo mejor y crear obras que conecten más allá de las fronteras físicas y lingüísticas. Destacó que la poesía tiene el poder de suavizar las tensiones y promover el entendimiento mutuo. Por ello, los poetas tienen una responsabilidad importante en la creación de diálogos que permitan a las culturas comprenderse mejor.
«La poesía es el vehículo para contener la civilización, todos los grandes tesoros de las diferentes culturas. Cuando una persona lee un poema extranjero, puede sentir, puede aprender qué tipo de civilización es o puede vislumbrar diferentes civilizaciones», afirmó Bei Ta.
En ese camino, traducir poemas de otros países no es solo un ejercicio literario, sino una forma para acercar culturas. «Es una vía para que conozcamos más sobre otras personas y culturas, especialmente sobre sus sentimientos más profundos. Sin la poesía no creo que las personas puedan comprenderlos profundamente. La gente puede obtener mucho uno del otro, corazón con corazón».
La traducción es, por tanto, una forma esencial de acercar emocionalmente a los pueblos y permitir que cada cultura acceda al mundo interior de la otra.
Resulta motivo de alegría constatar que, sin importar cuántas millas existan, la poesía sigue siendo uno de los más poderosos vehículos para la comprensión y la empatía entre diferentes culturas.
Al mismo tiempo, nos recuerda que nos unen sentimientos y sueños compartidos, que pasan a ser lenguajes universales de los pueblos. Este diálogo constante, que permite la comprensión, se convierte en un puente y en una invitación a cruzar fronteras reales o imaginarias.
En Cuba, en China y en el mundo, la poesía es expresión de ideas, sentimientos y culturas, al mismo tiempo que continúa construyendo espacios para las experiencias y los sueños.











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