Frank González, el querido y destacado actor del cine, la radio y la televisión, falleció en la madrugada de este viernes 9 de abril, a la edad de 73 años, a consecuencias de un infarto cerebrovascular, tras varios años alejados de los medios de comunicación audiovisuales por motivos de salud, aunque se mantuvo siempre presente en el pueblo cubano a través de personajes como el de Elpidio Valdés, para quien prestó su voz en la saga de animados de Juan Padrón.
Difícil es no recordarlo ante aquellas expresivas frases llenas de cubanía, valor y patriotismo que en cada nuevo filme de Padrón nos regaló como «¡Al macheteee!», «Corneta, toque usted a degüello», «¡Hasta la vista, compay!», «¡María Silvia!» o « ¡Eso habría que verlo, compay!», por no citar su exitosa carrera profesional asumiendo con «versatilidad y magistralidad, los múltiples personajes que interpretó en diversas series y programas dramatizados», como señalara la Uneac, en su mensaje de condolencias a familiares, amigos y compañeros.
El Icaic igualmente se sumó al dolor ante la pérdida de Frank, «cuya voz es parte de nuestra historia, nuestra cultura y nuestra memoria». A lo largo de su carrera participó como actor en varios largometrajes, como El otro Francisco (Sergio Giral, 1974); En tres y dos (Rolando Díaz, 1985); Baraguá (Jorge Massip, 1986), entre otros.

Según el sitio web del ICRT, en una entrevista donde le preguntaron sobre su habilidad para asumir varias voces, Frank comentó: «No es solo tener habilidad para cambiar la voz, sino para darle vida a un personaje a partir de una caricatura (…). Es comenzar a probar en un micrófono hasta encontrar la voz, el timbre que funciona, las características sonoras que debe llevar el personaje a partir de sus cualidades físicas y sicológicas; yo diría que es casi innato». Esta habilidad le hizo ganar el calificativo del «hombre de las mil voces».
Además del personaje de Elpidio Valdés (que sin dudas lo inmortalizó), Frank González puso voz a otros trabajos del Icaic como Filminutos, al personaje de Matojo de Manuel Lamar (Lillo), y en otros filmes de Juan Padrón como Más Vampiros en La Habana.
El teatro, aunque en menor medida, también le tuvo entre sus exponentes. Y se recuerdan sus actuaciones en obras como Los diez días que estremecieron al mundo con el grupo Teatro Estudio, La cuadratura del círculo y Romance a Federico en el Teatro Nacional. Pero, sin dudas, en sus más de 50 años de labor profesional, especialmente en la programación dramática de la radio y la TV, y después en el cine, encontró Frank González, la manera de dejar una huella imborrable en la cultura nacional.
Su última aparición pública fue el pasado 24 de octubre, en el Memorial José Martí, donde recibió el Premio Nacional de Televisión 2019 junto a otros artistas. Recibió, además, el Micrófono de la Radio Cubana y la Distinción por la Cultura Nacional, otorgada por el Consejo de Estado de la República de Cuba y el Premio ACTUAR 2016 por la Obra de la Vida, otorgado por la Agencia Artística de Artes Escénicas.
A petición de sus familiares, su cuerpo será cremado.











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Ana dijo:
21
10 de abril de 2021
11:36:02
Adalberto perz conde dijo:
22
11 de abril de 2021
08:26:16
Magdolis dijo:
23
12 de abril de 2021
09:05:44
Dr. Armando Hartmann Guilarte dijo:
24
13 de abril de 2021
10:16:21
Ileana Morales Barrabia dijo:
25
14 de abril de 2021
12:37:55
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