ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Roberto Chile

Muchas veces, cuando pensaba en este momento, en vano traté de ordenar en el pensamiento las palabras que resultaran suficientes para delinear los contornos de haber formado parte del grupo que él siempre definió como sus colaboradores.

Por diez años lo acompañé en una de sus tantas obras fundacionales. Imposible olvidar el inquietante sobresalto de saber que él estaría presente en uno de nuestros claustros o reuniones directivas y saber que serían mis palabras –inmersas en las densas estadísticas docentes- las que deberían llegar a él, despojadas de la complejidad que implica todo reporte de un curso académico y de la vida universitaria.

Nunca fue sencillo el reto: era transmitir un mensaje a quien ha sido señor absoluto de la comunicación y de la palabra –en su más amplia dimensión- y de las emociones que de su oratoria, inevitablemente, siempre emanaban.

No pocos testimonios he escuchado en estas horas en que La Habana -su Habana, conquistada con ética de caballero andante- y toda Cuba, han manifestado su duelo. Quizás, la metáfora que más define lo que ha sido su vida es la que se apropia, acertadamente, del título y esencia del audiovisual[1] que invariablemente, al final de mis cursos de Cultura Organizacional, he proyectado a mis alumnos. Porque eso ha sido -y por siempre seguirá siendo Eusebio Leal: un restaurador de almas.

Su concepción multidimensional del patrimonio, de su preservación o rescate y de la importancia de la gestión sociocultural para la formación de valores que fomentaran el amor hacia el legado histórico y cultural, es heredera del pensamiento y obra de Emilio Roig de Leuchsenring.

De igual manera que, pedagógica y didácticamente, es heredera del constructivismo y del humanismo que Jean Piaget y Lev Semionovich Vigotsky reconocieran para los procesos cognitivos y formadores del sujeto y para la interrelación e implicación que se establecía entre él, su contexto y las acciones de transformación social, cultural y espiritual.

Es sobre esos cimientos, sin duda ninguna, humanistas y también científicos, y sobre la presunción cultural básica de Proyectar el futuro desde el pasado como piedra angular, que el Dr. Eusebio Leal Spengler ha consolidado su autoridad moral no sólo para el rescate del patrimonio; sino para la continuidad y perpetuidad de esos empeños mediante la instrucción-formación obrera y de nivel superior de los ejecutores y hacedores de la gestión patrimonial.

Y, también, es en esa integración de pensamiento y obra, que el primero de octubre del 2007 quedaría inaugurado el primer curso del Colegio Universitario San Gerónimo de La Habana, desde una perspectiva sui generis por su carácter de laboratorio in situ que a su vez lo insertaba en el conjunto de facultades extra campus de la Universidad de La Habana.

El solo nombre de los estudios superiores que en él comenzarían a cursarse: Preservación y Gestión del Patrimonio Histórico-Cultural,proyectaba suficiente luz sobre los frescos y vitrales de una misión que abarcaba cuatro áreas de formación integral, todas, en estrecha relación con la labor comunitaria y socializadora, y capitalmente, con la de la construcción de significados compartidos que la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana había desarrollado durante décadas.

Tal y como se concluye en el audiovisual citado, el eje de toda esa labor que se ha desarrollado en el Centro Histórico Habana Vieja –labor y obra que hoy se ha expandido en red por toda Cuba y que ha servido de referente internacional- ha sido el desarrollo humano, muy en especial, de aquellos que residen y están llamados a preservar su patrimonio y su identidad.

En mi empecinado empeño, hoy, de encontrar las palabras que mejor pudieran resumir –algo imposible- la obra del querido Eusebio Leal, ninguna de ellas pudiera ser mejor que las imprescindibles que perviven en el pensamiento martiano –y que ahora desandan con indiscutible inmortalidad las calles de La Habana– y son esas, las que desmienten a la muerte cuando se ha cumplido bien, lealmente, con la obra de la vida.

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Guillermo Calixto González Labrada dijo:

1

6 de agosto de 2020

10:28:06


Eusebio Leal deviene en Paradigma de la utopía humanística en concreción sistemática en la lealtad cotidiana que permanecerá eterno para todos los revolucionarios agradecidos

Lilia Delia dijo:

2

15 de agosto de 2020

09:18:34


Eusebio Leal, es y sera una huella marcada en la historia de Cuba, ejemplo de lealtad plena a la revolucion y digno ejemplo de continuidad.