
Alicia baila como baila el viento; / se diría que al viento escenifica; / pero el viento se mueve y nada explica, / y Alicia explica con el movimiento; y precisamente por esa cualidad suya de fundirse en Cuba, de que baste su nombre para saberla nuestra, de resumir –a la vez– la luminosidad, sencillez y fortaleza de la Isla, hubo para ella reconocimiento en un día histórico dentro de los destinos del país.
A fortalecer el futuro, con todos los desafíos que supone sostenerse en el camino de construir una nación alternativa, está llamado el Parlamento cubano; y justo en una jornada en que se habló de planes, presupuestos, economía… surgió la mención a Alicia Alonso. Pero ¿no es la política limpia también arte?
No podían las diputadas y diputados cubanos olvidar que la Prima Ballerina Assoluta cumplía ayer 98 años, y fue el homenaje de la Asamblea Nacional para la mujer que fundó una manera otra de bailar, que despertó a Giselle de las grisuras que atrapan a los clásicos si no se les pone el alma, que se atrevió a demostrar que el ballet podía ser patrimonio de los humildes y parte de su felicidad.
Y, de seguro, ante la mención de su nombre, muchos presentes recordaron que Alicia baila, vuela, cuenta un cuento / y canta sin cantar música rica. / El viento en su persona se osifica / y ella si quiere se convierte en viento; y también que no es su único mérito esa capacidad de volar.
Su hacer, revolucionario por esencia, encontró a partir de 1959 cauce en la Revolución y en el propósito de erigir la cultura como instrumento liberador.
La Alonso, al tejer las raíces de la escuela cubana de ballet, impulsó el nombre de su Patria a los escenarios del mundo, y no hay, hasta hoy, público que desde el conocimiento o la sensibilidad no se quede sin respiración ante esa obra. El arte es también política limpia.
Bienaventurado el país que sabe identificar sus monumentos vivos y en ellos mirarse. Quienes andan ajetreados por la Constitución y el mañana que implica, saben que ese camino necesita de pilares. Muchos tiene Cuba, entre ellos la Alicia acróbata de sueño, que sube / como el vapor… Se transfigura en nube / y baja en lluvia de lineales galas. / Ahora, sube y no baja por sus huellas: / echan sus pies maravillosas alas / y sus manos alcanzan las estrellas.
*Los versos destacados pertenecen al poema Alicia Alonso, de Jesús Orta Ruiz.











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PP dijo:
1
22 de diciembre de 2018
08:18:23
doris dijo:
2
22 de diciembre de 2018
09:36:56
doris dijo:
3
22 de diciembre de 2018
09:37:43
Miguel Angel dijo:
4
22 de diciembre de 2018
13:09:35
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