ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: El Observador de Uruguay

Con la muerte del destacado músico, compositor y guitarrista Daniel Viglietti, Uruguay, Latinoamérica y el mundo perdieron no solo al artista comprometido, sino también al hombre que vivirá siempre por ser de ''los imprescindibles''.

El también periodista falleció este lunes a los 78 años en su ciudad natal, Montevideo, por un aneurisma de aorta, dijeron medios periodísticos.

La noticia provocó de inmediato no solo sorpresa, sino también dolor y desazón, porque partió hacia la eternidad el hombre, el amigo, el compañero y también, por qué no, el revolucionario que utilizó su voz y su guitarra para defender a los oprimidos y las mejores causas de los pueblos.

Fueron sus canciones himnos que acompañaron las luchas de los movimientos populares de izquierda de los años 60 y 70 del siglo pasado.

De esa época quedarán para la memoria eterna sus álbumes Canciones para el hombre nuevo (1968); Canciones para mi América (1968); Canto libre 1970); Canciones chuecas (1971) y Trópicos (1973).

Su compromiso con las causas justas y solidarias se mantuvo hasta el final, lo cual pudo constar Prensa Latina cuando en más de una ocasión tuvo la posibilidad de tenerlo cerca y, en ocasiones, el privilegio de compartir en actos solidarios con Cuba y Venezuela.

Pero no solo allí, también se le pudo ver en los homenajes que recibía ese otro grande imprescindible de la letras, también uruguayo, Mario Benedetti, en las feria del libro y donde oliera a cultura.

En una ocasión al cumplirse el 95 cumpleaños del autor de La Tregua, Viglietti declaró a Prensa Latina que de su inolvidable amigo recibió, sin que se lo propusiera 'incontables lecciones de ética y estética'.

Para las nuevas generaciones de uruguayos, de latinoamericanos, la obra de Mario, a través de tantos géneros diferentes, sigue naciendo y desafiándonos a nuevas interpretaciones de lo que nos dejó creado por su pluma, dijo.

Así podrán decir de él los que por décadas siguieron sus canciones aquí, Buenos Aires, La Habana, Managua, Paris y en otros muchos países de Latinoamérica y del mundo.

Su pasión por Cuba fue de siempre y para siempre, cuando escuchó de aquellos barbudos de la Sierra Maestra, y en 1967 llegó por primera vez, para luego viajar nuevamente en 1972 a participar en el Encuentro de la Canción Latinoamericana, y en otras sucesivas ocasiones.

De ahí su amistad con grandes de la trova cubana como Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Sara González, Noel Nicola y Vicente Feliú, y de aquel viaje nació el disco llamado 'Daniel Viglietti y el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC'.

De su estancia en Cuba en 1967, contó que 'nos cambió la vida', nadie volvió igual a su país de origen, todos volvimos con una conmoción enorme de que la Revolución se podía hacer en nuestro propio idioma y con nuestra propia idiosincrasia.

Pero su impronta cubana quedó en la perpetuidad cuando Fidel Castro colocó en su pecho en 1989 la medalla 'Haydeé Santamaría', lo cual -dijo- fue un 'enorme honor'.

También el 8 de octubre de 2014 recibió el premio 'Noel Nicola', en Casa de las Américas, y se convirtió en el primer artista al que le fue otorgado. 'Me siento más que honrado en recibirlo', dijo en aquella ocasión.

Hace apenas un año, al conocer del fallecimiento del líder histórico de la Revolución cubana, Viglietti dijo que la muerte de Fidel Castro 'es una pérdida que a todos nos afecta y duele, aún con la edad que él tenía y su vida plena'.

'Lo vamos a extrañar, pero vamos a tratar de extrañarlo activos', señaló. (Prensa Latina)

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JORGE TAVEL dijo:

1

31 de octubre de 2017

09:26:49


Enorme y sentida perdida. Queda su memoria.

Daniel Noa dijo:

2

31 de octubre de 2017

09:42:34


Un día de 1979, un entrañable amigo uruguayo (fallecido hace algunos años), colega de estudios en la FLACSO-México, me invitó a un concierto que daba Daniel Viglietti en el auditorium de la UNAM...allí lo ví en vivo, de cerca, por primera vez...y quedé fascinado especialmente por su maestría al pulsar las cuerdas de su guitarra, oficio que compartía con su hermano luego de muchas clases de un maestro especial que fue su propio padre...Desde entonces mi admiración por la música latinoamericana ha venido creciendo más y más. Cuerdas y voces del continente seguirán su camino por siempre, cantando como él...con un mensaje especial de solidaridad humana y latinoamericana....Guitarra, arpa, quena, zampoña, marimba, laud y toda suerte de instrumentos no se enlutan, no lloran, cantan, vibran para que las almas buenas no mueran.

charrúa dijo:

3

31 de octubre de 2017

09:42:09


Desde Tacuarembó, el pago del Chueco Maciel. HASTA SIEMPRE COMPAÑERO

Leandra dijo:

4

31 de octubre de 2017

10:27:51


Los cubanos que admiramos la música de Daniel Viglietti sentimos mucho su pérdida, fue un cantor de humildes y de gente sencilla a pesar de ser un músico de guitarra clásica. Nuestros más sentidos pésames a su familia y a todos los uruguayos por este dolor.

Julio A. Garcìa Caraballo dijo:

5

31 de octubre de 2017

11:20:43


Casi por esos extraños asares de la vida y debido a la amistad que me unió en la Universidad con mis buenos amigos uruguayos, hijos todos de aquellos que huyendo de la dictadura militar en su país, encontraron un nuevo hogar en nuestra tierra, conocí a Daniel Viglietti, primero su música y luego interactué con él en varias ocasiones, maravilloso artista, comprometido con su tiempo y con los más humildes, aun suenan en mis oídos algunas de sus bellas composiciones como: Canciones para el hombre nuevo , Canciones para mi América , Canto libre , Canciones chuecas y Trópicos, pero nunca olvidare en una fría madrugada en Alamar, oírlo cantar el Chámame a Cuba, obra que aunque anónima , echa por los presos uruguayos, siempre identificaré por la pasión que le ponía como si fuese suya. Vayan mis condolencias por la pérdida física del cantautor a todos los viejos amigos uruguayos de todos los tiempos y especialmente a mi querido compañero de estudios Gonzalo Serantes.