Santo Domingo.– Fue un partido para los nervios. Un choque que exigió hasta la última gota de sudor sobre el tabloncillo del pabellón de voleibol de Santo Domingo. La selección femenina de Cuba necesitó llegar hasta el quinto set para someter 3-2 a una impetuosa representación de Venezuela y asegurar su pasaporte a las semifinales del certamen centrocaribeño.
Las sudamericanas castigaron fuerte en el primer y tercer parcial, apoyadas en un muro defensivo sobre la red que acumuló 19 bloqueos (diez a la cuenta de Alejandra Argüello). Sin embargo, la garra antillana emergió en el cuarto capítulo. Con una ofensiva implacable que dominó los remates, liderada por la central Laura Suárez (nueve puntos), Evilania Martínez (ocho) y Yalain De la Peña (cinco), el elenco cubano forzó el tie-break para liquidar el pleito con un sólido 15-11.
Más allá del marcador, el choque evidenció el impacto táctico del estratega brasileño Luizomar de Moura, cuyo manejo del banquillo en los momentos de crisis resultó determinante. Minutos después del festejo en la cancha, de Moura conversó con Granma sobre el crecimiento del grupo, los desafíos estructurales del voleibol femenino cubano y la filosofía colectiva que busca imponer.
–Profesor, vivimos un partido de altísima tensión donde no se sabía para quién se inclinaría la balanza. ¿Qué análisis hace de esta victoria tan trabajada ante Venezuela?
–Venezuela es un equipo que viene con más tiempo de rodaje que nosotros; ellas vienen de jugar ocho partidos en la Copa Sudamericana. Nuestro conjunto apenas disputaba su cuarto choque oficial. Estamos entrenando muy duro y, para la formación de esta selección, para que se vuelva fuerte, es fundamental atravesar situaciones como la de hoy. Tuvimos que pelear durante el encuentro y meter a las jugadoras; prácticamente todo el elenco entró a la cancha a aportar. Eso me deja sumamente satisfecho.
–Apenas un año al mando y el seguidor del voleibol cubano ya percibe un cambio de rostro en el equipo. ¿Cómo valora esa respuesta del público y qué les exige en el trabajo diario?
–Día a día trabajamos con muchísima información y realizamos cambios. Para mí, más importante que el resultado inmediato que vengamos a buscar aquí es lo que ustedes analizan desde la televisión o en el gimnasio: si los fanáticos están viendo progreso o no. Eso es lo más importante para mi cabeza.
«Tenemos una generación relativamente joven. Las dos opuestas son muchachas, Dayana Martínez es una central con un potencial enorme, pero tenemos carencias estructurales. Por ejemplo, no poseemos una líbero de formación.
«Yanileydis Sánchez juega toda la temporada internacional en su club como auxiliar porque necesita ganar dinero y tener un buen contrato ofensivo. Entonces debemos ayudarla, porque con solo cuatro semanas de entrenamiento como líbero está jugando a un gran nivel.
«Pero lo ideal sería que en su club también jugase en esa posición, algo que es muy difícil para las cubanas. Todo eso lo analizo a diario porque debemos hallar soluciones».
–El cuarto set marcó el punto de giro con una remontada espectacular. ¿Qué varió tácticamente y qué mensaje caló en las jugadoras para cambiar la historia del choque?
–Salió a relucir la preparación y el compromiso de las que estaban en la banca, que estuvieron listas para cumplir su rol. Hoy entraron Greisy Finé, Whitney James y Claudia Tarín y nos ayudaron muchísimo en esa remontada. Yo siempre les he hablado claro a las chicas: para que Cuba vuelva a sus mejores días, hay que entender que hoy no tenemos una jugadora extraterrestre.
«La extraterrestre hoy ya no es cubana, es turca –refiriéndose a Melissa Vargas–. Nosotros no tenemos hoy una Mireya Luis, no tenemos una Melissa, no tenemos una Yumilka Ruiz ni una Regla Torres. Yo no puedo estar pensando que voy a encontrar mágicamente a una atleta que me vaya a ganar un partido sola. Les hablo mucho sobre la importancia de cada una dentro del entrenamiento y dentro del duelo. Tenemos que jugar como equipo».
–Se logró el primer objetivo: meter a Cuba nuevamente en semifinales y pelear por una medalla centrocaribeña. El rival es Colombia...
–Era importantísimo ver a Cuba nuevamente peleando y soñando con una medalla. Ahora nos toca enfrentar a Colombia, una generación que lleva más de diez años junta. Nos quedan horas para descansar, estudiar al rival e intentar hacer un gran partido, a ver si podemos llevar una medalla a casa.




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