Santo Domingo.– El Pabellón de Judo de Santo Domingo-2026 fue testigo este domingo, nuevamente, de la estirpe indomable cubana. Marlon Herrera sorprendió a todos en la división de los 73 kilogramos, al alcanzar la medalla de oro con un fulminante ippon que resolvió el combate definitivo en cuestión de nueve segundos, sin dar tiempo a que el sofocante calor caribeño hiciera mella en su uniforme.
La consagración de Herrera no fue obra de la improvisación; siguió al pie de la letra la estrategia diseñada desde la silla de mando. Al bajar del tatami, aún con las pulsaciones elevadas, pero con la serenidad de los campeones, el antillano comentó en la zona mixta el plan maestro.
«Salí a buscar la pierna, fue lo que el entrenador me dijo: primero empezar con pierna y después hacer mi técnica de hombro», confesó emocionado, reconociendo que la proyección había sido repasada al detalle durante los calentamientos previos. «Lo estábamos entrenando y salió», resumió con la sencillez de los grandes atletas.
Para Herrera, este título centrocaribeño representa el examen final de un riguroso proceso de adaptación y hermandad colectiva. El monarca destacó la excelente preparación física que completaron en suelo dominicano, permitiendo que las altas temperaturas de la subsede jugaran a su favor y no en su contra.
Asimismo, colocó un énfasis especial en el rol de soporte que desempeñan figuras consolidadas de la escuadra nacional como Iván Silva y Andy Granda. «Somos una familia, convivimos más entre nosotros que en nuestras propias casas», sentenció el campeón, quien ve este oro como el trampolín ideal para lo que viene.
El excelente desempeño de la rama varonil encontró respaldo en el sector femenino, donde la comitiva de la Isla cosechó dos nuevas medallas de bronce.
En la división de los 63 kilogramos, la experimentada Maylín del Toro sacó a relucir su oficio sobre el tatami. En el combate por el tercer peldaño del podio neutralizó por completo el plan de la costarricense Noilyn Aguilar, controlando el tiempo y las transiciones para asegurar una merecida victoria que aporta consistencia al medallero antillano.
Por su parte, la joven Anisleidys Ur López imitó la ruta del podio en los 70 kilogramos, con otra definición electrizante en la jornada. En su pleito por la medalla de bronce, frente a la hondureña Tracy Arias, no dio margen a las especulaciones y liquidó el combate por la vía del ippon a los escasos 28 segundos de haber iniciado el enfrentamiento.
Con botín de un título y dos bronces, el judo cubano cerró una fecha productiva en Santo Domingo-2026 y aún tiene opciones reales de seguir sumando preseas.



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