ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Más que una derrota circunstancial, la desafortunada actuación matancera responde al estado actual del beisbol cubano. Foto: WBSC

Claro que conmociona un desenlace como el de los Cocodrilos de Matanzas en la recién concluida tercera edición de la Liga de Campeones de América.

En Cuba la pelota es un sentimiento nacional, de ahí la vergüenza ante tan magro resultado, con marcadores desproporcionados hasta de 36 carreras permitidas en un juego; con más de 40 ponches en cuatro salidas, una enorme cantidad de boletos y una sola victoria.

Es cierto que cuando se hace una representación internacional de una Liga, el resultado deviene el reflejo de ella. Nadie se esconde para decir que nuestra Serie Nacional pasa por uno de los momentos de más baja calidad en su historia, tal vez el más crítico.

No es el beisbol un fenómeno aislado, recibe el mismo impacto que causa en la sociedad el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por EE. UU., ahora recrudecido y con el pérfido intento de ahogar a un país completo por un cerco energético.

La pelota pasa por las mismas penurias de apagones, problemas con el transporte y la alimentación que sufre el pueblo. En muchas ocasiones, los peloteros no cuentan con las condiciones mínimas que demanda un deportista de alta competencia.

Así y todo, tuvimos Serie Nacional y fue una proeza terminarla, pero a un costo muy alto de su calidad, que ya venía resintiéndose desde hace unos años.

Sí, porque las campañas cubanas han sido lastradas por un proceso migratorio, que si bien lo padecen varias ligas del continente, no ocurre igual en el caso de Cuba. Los peloteros de la Mayor de las Antillas están obligados a desertar para hallar un contrato que respalde su nivel.

Eso pudo haber cambiado, pues se llegó a firmar un convenio entre la MLB y la Federación Cubana que ordenaba ese flujo, mutuamente ventajoso. Sin embargo, en menos de un año, de un plumazo fue roto por el mismo Gobierno que estrangula la pequeña isla caribeña

Mucho más que bolas y strikes incide en la calidad de la pelota nacional. Pero bloqueo, ataques a ese deporte y a todos en general, en tanto constituyen una gran conquista de la Revolución, hemos tenido siempre.

De lo que se trata es de no detenerse. El beisbol tiene una estrategia nacional, discutida en todo el país, flexible y ajustable. Tal vez por esos atributos podría sopesarse el formato de las temporadas.

¿Podemos sostener una Serie Nacional con 16 equipos? ¿Esa cantidad garantiza los niveles competitivos que deseamos?

Una mirada a las ligas de nuestra área, las del llamado Circuito del Caribe, nos aporta algo para pensar. Solo una, la de México, llega a diez equipos, en un país con más de 132 millones de habitantes; en Venezuela, con más de 28 millones de pobladores, la LVBP tiene seis conjuntos, igual que la dominicana Lidom, en un territorio de aproximadamente 11 millones de personas, y la Roberto Clemente, de Puerto Rico, también de seis elencos, con 3,2 millones de boricuas.

Ninguna de ellas rebasa los 70 desafíos en su calendario; más aún, únicamente la mexicana está por encima de los 60. Es decir, se juegan intensamente, pues requieren calidad en cada salida al terreno.

Nuestra campaña con 16 plantillas es un reto a su propia sostenibilidad, y hoy tiene un desbalance crítico entre costo y beneficio.

Concentrar el talento llama la calidad, porque se tendría un mejor certamen; podrían optimizarse los recursos, hasta revertirse en mayor remuneración del pelotero o mejoramiento de sus condiciones de vida y del estadio.

Por supuesto, se necesita un estudio. Pero una salida de racionalidad y calidad en el primer nivel del beisbol cubano favorecería a las categorías inferiores con calendarios más largos, a fin de tributar un jugador más hecho.

Creo que lo visto en la Champions League no es el nivel de nuestro beisbol, aunque sí del que jugamos. Ha de incluirse todo lo que pueden aportar las posibilidades brindadas por la Ley del Sistema Deportivo Cubano, aprobada en diciembre pasado en la Asamblea Nacional, la cual entrará en vigor el próximo 13 de mayo.

El deporte, y la pelota en particular, siempre está convocado por aquellas palabras del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, el 24 de agosto de 2008, en su reflexión Para el honor, medalla de oro: «Revisemos cada disciplina, cada recurso humano y material que dedicamos al deporte.  Debemos ser profundos en los análisis, aplicar nuevas ideas, conceptos y conocimientos».

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