El papa Francisco anunció este martes nuevas reformas para simplificar el proceso de la anulación del matrimonio eclesiástico y facilitar así la posibilidad de casarse nuevamente por la iglesia.
Según la doctrina católica, el casamiento se contrae "para siempre", aunque hay casos en los que la iglesia permite la anulación del vínculo matrimonial mediante un proceso excesivamente complicado: la mayoría de las anulaciones se llevan a cabo a nivel de la diócesis local (obispos y arzobispos), pero cada decisión debe ser analizada por un segundo tribunal eclesial, aún cuando ninguna de las partes involucradas impugne el hecho.
Y una de las primeras medidas anunciadas por Francisco es la eliminación del paso obligatorio por un segundo tribunal. Y también establece un nuevo procedimiento, "más breve" que el proceso actualmente vigente.
El documento declara a los obispos alrededor del mundo como los principales jueces para tomar esta decisión, aunque hace hincapié en que la unión eclesiástica católica continúa siendo una "sociedad indisoluble".
Este proceso aplicará en los casos en los que "la demanda de nulidad sea presentada por los dos cónyuges o por uno de ellos con el consentimiento del otro" y "existan circunstancias de hecho o personales, sostenidas por testimonios o documentos, que no requieran de una investigación o una instrucción más exacta y que hagan manifiesta la nulidad".
Se cree que con estas reformas el proceso, que antes tardaba entre seis meses y un año, podría reducirse a 45 días.









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Alejandro Helmeyer dijo:
1
9 de septiembre de 2015
12:54:04
tania soto dijo:
2
11 de septiembre de 2015
23:21:54
Leidy dijo:
3
17 de septiembre de 2015
21:04:09
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