
LIMA.— Ver competir al tirador cubano Jorge Grau es una prueba perfecta para entender la sencillez y paz interior que debe tener toda persona. El representante de la Mayor de las Antillas hizo uso de esas cualidades este domingo para regalar a Cuba la tercera medalla de oro en los Juegos Panamericanos que aquí cumplen su tercera jornada oficial de actividades.
El guantanamero hizo una competencia con un alto nivel técnico, al punto que se colgó el metal dorado con 237.3 puntos, nuevo Record Panamericano. Durante el evento final Grau se mantuvo casi todo el tiempo entre los tres primeros lugares, en reñido duelo con el brasileño Julio Antonio de Souza, quien a falta de tres rondas para el final, perdió el ritmo y obtuvo bronce (217.3). La medalla de plata la alcanzó el estadounidense Nickolaus Mowrer (236.7).
Grau logró abstraerse ante el ruido de los aficionados presentes en la Base Aérea Las Palmas, y no cedió a la presión del sudamericano y el norteamericano. Total aplomo y control de la situación es una virtud que en este deporte deben tener sus practicantes y Grau se mostró sobre el polígono de tiro como un consagrado. Fue tal la serenidad del muchacho del Guaso que tras la victoria todavía mantenía una imagen de quietud total.
«Desde el día de ayer estaba pensando que si ganaba qué era lo próximo que tendría que hacer, pero hoy llegué aquí y no me enfoqué en eso, porque eso no me daría la medalla de oro. Lo que tenía era que enfocarme en trabajar para alcanzar este primer oro Panamericano en mi carrera deportiva», sostuvo Grau.
El cubano se llevó, además, el boleto olímpico hacia la cita de Tokio 2020 en una prueba donde estuvieron los mejores hombres de la especialidad en el continente americano, salvo un competidor de los Estados Unidos, quien previamente consiguió ese cupo, por lo que no está en la capital peruana.
Grau declaró en zona mixta a la prensa que, en ningún momento le presta atención al desarrollo de los demás contrincantes, durante el tiempo en que duran las rondas de disparos. Lo importante, según él, es ir tiro por tiro, sin pensar en nada más, ni estar sacando cuentas sobre los puntos que hacen falta para estar a la cabeza de la prueba, ni mirar a los costados para ver quien se quedó en fuera de las medallas.
«Lo más importante es la concentración. Si fallas un tiro hay que dejarlo atrás, reencontrar la calma para meditar en hacer una ejecución lo más perfecta posible. En cuanto al Récord Panamericano no es algo para tomar en cuenta porque ese registro se puede superar en un corto tiempo, ya sea por mi o por cualquier otro pistolero del continente americano. Hay que pensar en derribar esa marca», apreció Grau.
El hecho que Laina Pérez, ganará este sábado la medalla de oro en la misma especialidad, le permite a los dos ir a la capital nipona y presentarse además, en la prueba mixta, lo que constituye otra opción a medallas.
El joven cubano reconoció que la estrategia de realizar bases de entrenamiento fuera de Cuba, principalmente en El Salvador, ha rendido sus frutos, prueba de ello es los tres pergaminos logrados hasta el momento (dos de oro y un bronce).










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Miguel Angel dijo:
1
29 de julio de 2019
03:02:00
enrique dijo:
2
29 de julio de 2019
08:08:45
JOSECARLOS GARCIAJACOMINO dijo:
3
29 de julio de 2019
13:49:07
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