La razón: ninguna. El costo: extremadamente alto para la humanidad, incluyendo, por supuesto, para el pueblo estadounidense. Es posible que sus autores lo percibieran así, y por eso es una agresión no consultada y, por tanto, no aprobada por el Congreso de Estados Unidos. Pero ya los muertos y heridos suman miles y la destrucción material crece por día.
Empiezan a publicarse recuentos, encuestas y otros componentes mediáticos que, al cabo de 23 días de conflicto, muestran una guerra de agresión sin justificación, que ya expone ante el mundo, lo mismo niños despedazados por cohetes, que cadáveres cubiertos por la bandera de las 50 estrellas, que regresan a sus casas, luego de participar en una contienda sin sentido, y quizá sin conocer lo más elemental de la cultura milenaria que encierra el país persa.
Fueron enviados a esa guerra sin que nunca supieran de alguna razón que la justifique. Y hoy pasan a la historia como los que acabaron con miles de civiles iraníes, y son parte de quienes han llevado al mundo al borde de una conflagración mundial.
Otro tanto pasa con el pueblo estadounidense, engañado y puesto en peligro, no solo por la chispa que podría extenderse hasta su territorio, sino por el gasto económico, del dinero de los contribuyentes, que se usa para estas agresiones.
El congresista demócrata, Eugene Vindman insistió en que el presidente de EE. UU. debe centrarse en reducir los costos para las familias estadounidenses, en vez de arrastrarlas a caros conflictos extranjeros.
El funcionario enumeró los efectos negativos de la guerra en la economía doméstica: «Aquí en casa (en Estados Unidos), los precios de la gasolina están aumentando. Las facturas de servicios públicos se están disparando. Las facturas de los alimentos siguen subiendo», recoge un despacho de RT.
Y es que Estados Unidos gasta más de mil millones de dólares diarios en su guerra contra Irán.
Por estos días, medios de comunicación estadounidenses han divulgado que el costo total para Washington podría ascender a billones de dólares, y que serán sus nietos y bisnietos quienes acabarán pagando por el conflicto bélico.
El diario Financial Times ha publicado que el mercado energético global está al borde del abismo, y plantean un escenario de desabastecimiento prolongado.
También para Israel la situación resulta cada vez más complicada. Como nunca antes, los proyectiles iraníes han traspasado la famosa «cúpula de hierro», sistema de defensa militar, construido con un significativo aporte de Estados Unidos.
Misiles de Irán han hecho blanco tanto en instalaciones militares, como en la infraestructura energética e industrial israelí.


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Celia dijo:
1
26 de marzo de 2026
09:40:59
ernesto dijo:
2
17 de abril de 2026
16:37:29
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