ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

No todos los médicos son buenos por el hecho de curar. Hay médicos que saben mucho y, sin embargo, son malos médicos.

El mal médico o la mala doctora no te mira a los ojos y tiene cara de molestia cuando te examina, como si hubieras decidido enfermarte solo para incomodar. Te pregunta apenas tres cosas y escribe párrafos y párrafos reglamentarios en la historia clínica.

El mal médico minimiza tus padecimientos, pone en dudas que sientes lo que sientes y que pasó lo que pasó, te toca de mala gana, y si no preguntas, insistente, no explica. Cambia tratamientos sin decir razones, atiende a los papeles que cuentan lo que te pasa, pero no a ti.

El mal médico puede que cure, pero no sana; sabes que no pone en ti el mismo interés que si fueses su familia, le temes a sus despertares malhumorados en las noches de guardia cuando parece que no debieras importunar su sueño si no vas al borde de la muerte. El mal médico no ofrece confianza, y por eso falla. Su rostro te asalta como un mal recuerdo.

Pero el buen médico, la buena doctora, es otra cosa. Te mira y te toca. Sonríe y hasta hace un chiste. Presta verdadera atención a tu historia, a los detalles como un chasquido o una molestia en alguna parte.

El buen médico te advierte que va a doler, pero te dice que es necesario, y que pronto vas a estar bien. Te respeta, y contesta las preguntas con seriedad, porque eres un ser pensante y lo sabe; y seguro también le exigen esa formalidad (muchas veces entorpecedora) de escribirlo todo, pero no lo antepone a tu examen.

Ese médico es el que te dice: «ven tempranito mañana, para verte antes de que salga de la guardia», sin que medie amistad ni la consabida jabita con merienda. Y no te asusta con tecnicismos, ni da malas noticias con la frialdad de los desalmados.

El buen médico no se cree tu jefe. Y no te culpa por las evidentes escaseces ni por su exceso de trabajo. No se libra de ti con un «no hay», y busca las alternativas. Le gusta su profesión y se nota. Puedes ser el paciente 101 de su día, puede que no haya tenido tiempo ni de bañarse en la guardia, pero hace de tu problema su problema. Y entonces confías, y sonríes aunque duela la cura, y se encoja el estómago con el inconfundible olor a hospital.

El buen médico, quizá de forma instintiva, domina el arte de la empatía, y por eso sana. Dondequiera que lo encuentres le ofrecerás algo que es tan valioso, y que tan poco se pondera y valora, el agradecimiento, y le darás tu mano para lo que le haga falta.

Sí, un mal día lo tiene cualquiera, pero no hay peores horas que aquellas en que se está enfermo o alguien que quieres lo está.

Ojalá se examinase en las academias médicas la capacidad de ser sensibles; ojalá no se dijese tanto: «fulano es tremendo médico, pero es un pesa’o»; ojalá que, como pacientes, no nos sintiéramos tan vulnerables ante el poder total de un mal médico.

Nuestra atención médica es gratuita, pero cuesta, y eso va también para quien la ofrece.

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marcos godoy villasmil dijo:

1

10 de febrero de 2025

08:34:01


Me gusto su escrito..Los malos mèdicos ni curan ni sanan,complcan al paciente.Lo peor que nos puede pasar es cuando salimos de la consulta es salir cabreados con el mèdico por lo mal que nos ha tratado o cuando no tenemos buena sintonìa con èl..Mirar a los ojos ,como Ud dice y ganarse la confianza del paciente con gestos y palabras amables es el inicio de un tratamiento exitoso..Ser mèdico no es profesiòn para arrogantes ni engreìdos..

Joaquin Gonzalez dijo:

2

10 de febrero de 2025

12:07:12


Muy bueno, debían ponerlo en letras grande en cada hospital y policlínico del país.

UNA PATRIOTA DE VERDAD dijo:

3

11 de febrero de 2025

08:21:00


Bueno, quiero creer que este escrito es a raiz de los sucesos de Damir, solo una aclaracion, Los medicos deben observar el Juramento hipocratico, especificamente en este caso dos de ellos; "1 NO PERMITIR que consideraciones de edad, enfermedad o incapacidad, credo, origen étnico, sexo, nacionalidad, afiliación política, raza, orientación sexual, clase social o cualquier otro factor se interpongan entre mis deberes y mis pacientes; 2 No me avergonzaré de decir «no lo sé», ni dudaré en consultar a mis colegas de profesión cuando sean necesarias las habilidades de otro para la recuperación del paciente. " Con amor y entrega solamente no se cura a un paciente, tenga eso en cuenta

jorge espaillat dijo:

4

11 de febrero de 2025

16:02:14


Muy buena reflexión , los malos médicos aparecen en todos los sistemas .

Ronald dijo:

5

11 de febrero de 2025

22:16:24


Existen buenas y malas personas en todas las profesiones. Hay periodistas excelentes que publican reportajes y artículos de investigación. A esos les dan las páginas frontales y los mejores espacios de los medios. También los hay malos con artículos de opinión mediocres, a esos les dan un espacio de relleno en la última página del periódico.

Yolanda Triana Hernández dijo:

6

12 de febrero de 2025

04:32:17


Totalmente de acuerdo con éste mensaje.Refleja exactamente las dos direcciones que toma cualquier personal de la salud por eso lo hago general. Hace muchos años fui maltratada por un gran médico del hospital Nacional, fue tanto el desdén que la impotencia me hizo llorar y no era yo la pcte de debía recibir sus servicios. Salí dolida, con mi sobrina a la que había que operar con urgencia,desarmada. Y me hice un propósito,regalarle a aquel médico la película El Doctor.Y lo hice con la satisfacción de devolver su maltrato con un regalo que cambiará su actitud y le explique lo que contenía mi regalo. No alego razones pero tampoco disculpas. Nunca he olvidado su rostro. Allí encontré en ese mismo hospital médicos que salvaron la vida de mi sobrina.Y que ese mal Dr propuso que todos los alumnos tuvieran que ver la película de mi regalo en la asignatura de Ética Médica.

marcos godoy villasmil dijo:

7

12 de febrero de 2025

07:40:20


Soy amigo solidario de la misiòn BARRIO ADENTRO , en mi paìs ,Venezuela, desde sus inicios ,hace 23 años y debo decir que si algo ha caracterizado el comportamiento de los mèdicos y paramèdicos cubanos ,en su gran mayorìa ,es el buen trato al paciente..Los cubanos son especiales a la hora de adentrarse afectivamente en el enfermp y ganarse su confianza y su cariño , y eso tambien cura....

Ileana dijo:

8

12 de febrero de 2025

08:30:37


"le exigen esa formalidad (muchas veces entorpecedora) de escribirlo todo," Ud no sabe lo que dice, eso es un requisito internacional en papel o digital . Además no tiene idea de lo que es la presión asistencial, y que los médicos no son Dioses sino personas sometidas a burnot, aunque es cierto que la empatía debía ser parte de su hacer yo prefiero un Dr House que sepa lo que hace y no un matasanos amable

Franho dijo:

9

12 de febrero de 2025

11:06:47


Es cierto, todo se resolvería con una ley de salud pública donde se normen y reglamenten las condiciones en una consulta y que lo conozca toda la población.

Rene García dijo:

10

12 de febrero de 2025

16:19:23


Me gustó su artículo y, si usted está de acuerdo, permítame compartirlo con un grupo de amigos en WhatsApp. Éxitos

Luis dijo:

11

18 de febrero de 2025

09:43:27


El buen Médico te cura la mitad de la enfermedad con su atención, la otra mitad la cura el medicamento. Cuando sales de la consulta te sientes mejor. El mal Médico te agrava más, aunque te regale el medicamento.

Maylin dijo:

12

19 de febrero de 2025

08:20:03


La felicito por este articulo. De veras conmueve y llama a la reflexion a los malos medicos que estan a tiempo de ser verdaderamente buenos. Gracias.

Tania dijo:

13

22 de febrero de 2025

08:58:55


Buen escrito. Mi hijo es médico y trabaja en un hospital, a veces en sus guardias no tienen tiempo ni de bañarse como dice usted. Me enorgullezco que su forma de ser sencilla y cordial, ayuda al paciente que llega sin ser conocido o pariente. Los conocidos que han coincidido con él alli me dicen que es muy bueno a pesar de ser tan joven, solo un año de graduado. Siempre le dije que en lo que eligiera ser en la vida debia ser bueno, superarse y además tratar a los demás como le gustaría ser tratado sin ser arrogante o creerse mejor que nadie. Sus compañeros me dicen igualmente que se desenvuelve bien. No le digo nada de eso para que no se venaglorie, más bien le exijo que sea cada vez mejor. He conocido muchos de esos médicos buenos que te curan con su trato e inteligencia y de los pesaditos que también. En estos tiempos tan difíciles, en los que veces no tienen ni un captopril para bajar la presión en el hospital tienen que ser más empáticos y cuidaosos con los pacientes. Hay muchos médicos jóvenes que son muy buenos, no por el mío, sino porque los he visto. Me entristece mucho que tantos de ellos estén trabajando en MIPYMES porque el salario no se corresponde con el esfuerzo que hicieron para graduarse y el que entraña la profesión y hoy cualqueira que nunca hizo nada por superarse trabaj en una MIPYME y gana tres y cuantro veces lo que esos muchachos que se quemaron las pestañas estudiando.

fabian velez dijo:

14

1 de marzo de 2025

17:28:45


Gran contribucion, mil gracias!!!

Ernesto Gajardo dijo:

15

19 de abril de 2025

08:44:27


Médicos malos hay en todas partes

Jose Recine dijo:

16

21 de septiembre de 2025

20:02:44


Excelente su articulo muy cierto, saludos desde Venezuela Caracas a sus ordenes.

José Antonio Respondió:


30 de diciembre de 2025

10:14:12

Saludos y creo real, lo que el artículo manifiesta y más si me incluyo como profesional, en algo tan sensible para una persona, familia o sociedad y es el estado de salud de la población, pero existe un reflejo de cambio social, que en nada debe influir en atender bien o mal a alguien que acude a una institución de salud, en busca de apoyo y mejoría ,el paciente tiene que atenderse bien con existencia o carencias de recursos, no carencia de empatía y sensibilidad. La salud de una persona, no puede constituir un negocio, ni mucho menos algo a cambio de intereses materiales, pero alguien se ha preguntado, que ha cambiado en los últimos años, en nuestro sistema de salud, que hemos perdido el camino seguro y correcto que nos enseñó el Comandante en Jefe Fidel, donde están los sueños de convertir a Cuba en una potencia médica mundial, entonces ahí radica la justificada crítica de médico bueno o médico malo, si todos tenemos la misma formación, aunque en diferentes épocas. Vale la pena rescatar todo lo bello que hemos perdido y encaminarnos hacia un futuro más luminoso y seguro y hacer de la atención médica en nuestro país, el mayor anhelo de cada cubano.