ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

El bolso ya no existe, pero su recuerdo permanece. Era grande, de piel sintética, marrón y beige, muy cómodo. Lo había comprado con mi propio dinero, de mis primeros salarios como reportera.

Todavía olía a nuevo cuando, apretujándome en una guagua para poder llegar al trabajo, un pincho de metal le hizo una raya oscura. No llegó a romperse, pero me dolió que se estropeara así tan pronto.

El desasosiego duró poco. Enseguida pensé que aquella marca hacía a mi bolso único en el mundo, de cierta forma ayudaba a contar su historia conmigo. Y, de hecho, así estuvo por mucho tiempo, en nada venido a menos por aquel accidente, hasta que de verdad se rompió del uso constante.

He defendido siempre esa filosofía en relación con las cosas, porque al final –como ya han dicho otros con toda certeza– de nada vale amarlas tanto; más bien es triste hacerlo, porque las cosas no saben que existimos.

Entonces, sin ser desprolija ni desconocer que lo material desempeña un papel necesario en nuestras vidas, no dejo que el valor utilitario o sentimental por un objeto me domine; si se rompe, si se marca, si se pierde…, es todo parte del relato de mi vida.

Y el día que llegó el momento de aplicarlo a mi propio cuerpo, ya no fue tan difícil. He aprendido a amar la cicatriz que me recuerda que estoy viva, que superé el dolor, que los malos momentos también pasan.

Nunca me peleo con ella cuando la veo en el espejo, ni trato de cubrirla de una mirada anhelante. También es parte de quien soy.

Todas las cicatrices son rastros de dolor y de victoria. Todas tienen su belleza, la de contar y contarnos.

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Maru dijo:

1

8 de noviembre de 2023

15:35:33


!qué bonito!!!!!!!, me has hecho reflexionar, qué profundo, qué cierto. Lo mismo aplica a nuestras canas. Felicidades

Viviana medina Sánchez dijo:

2

9 de noviembre de 2023

08:31:36


bella reflexión, lleva un hermoso y profundo mensaje a todos los que la puedan leer. Vale decir que a las cicatrices internas también hay que tratarlas de la misma forma, al principio duelen mucho pero poco a poco van pasando, un día sanan y nos hacen sentir mejor. la vida te demuestra que esta hecha de cicatrices que van contigo a todas partes, esa es la vida y lo más,importante es vivirla y encontrarle a cada herida su significado y ver que el positivo si tu quieres, siempre será más hermoso.

flores dijo:

3

14 de noviembre de 2023

08:22:39


Muy bello!!!! como todo lo que haces y escribes.... te admiro por tus trabajos y espero tenerlos todos....

Mayra Teresa dijo:

4

14 de noviembre de 2023

16:34:39


Me encantó la reflexión! Profunda y hermosa, nuestras cicatrices son la prueba de nuestro paso por la vida y de todas las batallas ganadas.