ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Todo ocurrió en fracciones de segundos. Cuando despertó, ya era un hombre a su cama pegado. Solo su respiración rápida delataba la furia, las ganas de darle un manotazo al colchón para exorcizar tanta rabia contenida. El cuerpo seguía impasible, ajeno al huracán de emociones que lo corroía por dentro sin poderlas expresar.

Desde entonces, su espacio vital se redujo a centímetros de ancho arropados por una sábana blanca y olorosa. En par de días conocía de memoria la cantidad de losas que adornaban la pared de la sala de hospital.

Luego llegó a la casa. Varias visitas lo animaban. Otros lo miraban con cara de lástima. En los primeros meses la familia estaba ahí, atenta a sus necesidades, pero el tiempo pasó y solo dejó a las personas más leales, en su caso, a su hermana.

La existencia de ella se redujo a los metros de la casa. Organizaba su rutina según el horario de los medicamentos que le tenía que dar. Despertaba temprano y, luego de un baño de los buenos, le masajeaba los pies y las manos. Aprendió a ser enfermera.

Toma aire, lo retiene por unos instantes, abraza a su hermano y lo sube para acomodarlo. No puede quedar ni una arruguita en el pañal que cubre la lona, porque llegan las temidas escaras y las curas… y el sufrimiento mayor.

De ahí salta a preparar la merienda, limpia la casa, pone el almuerzo, lo pasa por la batidora, se lo da. Apenas prueba un bocado y monta la lavadora, escoge el arroz, ya es hora de la comida. Otra vez le lleva su meriendita, le acaricia la frente y se miran, una mirada dulce y triste, agradecida y cansada.

A veces, solo quisiera un poco de ayuda, que alguien de la propia familia se quedara una noche o le limpiara la casa. A veces, con tanto ajetreo, olvida hasta su propio nombre.

Esta no es la historia de una persona específica, sino la de muchas que viven el dolor de ver cómo se desgasta, consumido en una cama, el cuerpo del ser amado y el suyo propio.

Como ella, otros cientos de cuidadoras batallan cada día. En ocasiones sienten que no pueden más, pero les nacen ganas de esa fuerza impulsora que es el verdadero amor.

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Eduardo Pérez Fábregas dijo:

1

26 de octubre de 2020

08:51:39


Estimada, siempre leo sus opiniones y esta, realmente conmovedora, me hace reafirmar mis criterios de la vida, la eutanacia es mi bandera, debemos lograr que este mundo no se nos venga encima haciendo sufrir a los demás, ya he contactado con usted en ocasiones y agradezco infinitamente su ayuda, gracias por su opinión y me gustaría hiciera un comentario o una opinión sobre el tema de la eutanacia, abogo porque me la practiquen cuando me encuentre en ese estado que usted ejemplifica, gracias

Ana Cristina dijo:

2

26 de octubre de 2020

11:27:49


Felicitaciones, colega. No creo que pueda hacerse una descripción más exacta del quehacer de una cuidadora, y sobre cuán difícil es su rol.

Lys dijo:

3

26 de octubre de 2020

12:14:58


verdadero amor ,eso es lo que hace superarlo todo y lo facilita tengo el privilegio de ser cudadora despues de mas de una decada ,el placer de hacerlo es lo unico que te libera del sindrome del cuidador ,ese que la gente con lastima te dice es que estuvo cuidando a fulano por tanto tiempo por eso se enfermo .no hay metodo ,receta ,ni formula solo hay amor para lograrlo,recibi ayuda economica y muy poca o ninguna de la otra ,pero doy gracias a diosnpor haberlo logrado y siento orgullo pq mi paciente jamas estuvo descuidado

Janier Reyes R Respondió:


4 de noviembre de 2020

17:00:59

Fui testigo de algo similar en mi etapa de bisoño. Vi con mi propio ser y alma como se "consumía" la familia cuidadora. El paciente necesitaba hasta el baño. También fue por más de 10 años. Dondequiera que esté se los debe estar agradeciendo de por vida.

margarita dijo:

4

26 de octubre de 2020

14:55:31


Querida Leslie escribes hermoso mi niña. Tus palabras hacen reflexionar sobre temas de la cotidianidad, no frecuentes en los medios. El que ha vivido una experiencia similar a la que cuentas, entiende mejor que nadie porqué como dices, solo el amor logra sacar fuerzas cuando se cree que éstas se agotan. Saludos

Ailice dijo:

5

26 de octubre de 2020

15:31:34


Buen articulo ,es el dolor que pasamos muchos de conjunto con el enfermo que amas y te sientes con el deber cumplido cuando batallas a su lado , yo lo pase con mi abuelita y me veo reflejada en esta historia, pero es solo el amor lo sustenta la fuerza en esta batalla por la vida

marianna dijo:

6

26 de octubre de 2020

22:54:54


ASI ES!!!! Me vi tan reflejada en la historia que creo que usted ha vivido la experiencia muy de cerca..mis respetos...Ojalá este tema se trate más en los medios y se logre sensibilizar a las personas..no es nada despreciable el numero de cuidadores que hoy viven este drama en nuestro país..gracias Leslie....sigo sus comentarios porque siempre traen un mensaje de Amor..

jorge luis dijo:

7

27 de octubre de 2020

07:24:04


LESLIE TU TRABAJO HA SIDO COMO TU CARA, MUY BONITA.

Anamary dijo:

8

28 de octubre de 2020

07:59:55


GRacias por traer a la luz publica este tema que afecta a muchas personas. Soy una persona de la 3era. edad cuidando a mi madre que está en la 4ta. Par mi lo peor es ver su deterioro sin poder impedirlo a pesar de todos los esfuerzos.

Janier Reyes Respondió:


5 de noviembre de 2020

16:18:08

Búsquese una compañía, que no sea de la 2da. ni la 5ta. Comparta con ella, estimúlense, hagan cosas juntos y acompáñense. Usted sabe mejor que ella que no están em el final de la dichas edades ni de la vida

kiko dijo:

9

28 de octubre de 2020

14:16:56


Eso hay que vivirlo y sufrirlo , para saber lo que es realmente, a mi me toco asumirlo, con mis dos padres a la misma vez. Muy conmovedor el articulo

Angel dijo:

10

29 de octubre de 2020

10:24:04


Hermosa descripción de una realidad cotidiana de cientos de cubanos encargados de cuidar y atender personas enfermas o ancianas, ojalá tu artículo despierte la comprensión y el sentido de apoyo hacia esos héroes anonimos que han dejado a un lado sus aspiraciones y metas para atender a otros que lo necesitan. Los cuidadores requieren reconocimiento familiar y social, palabras de aliento, repeto y ayuda. También son humanos que sufren. Hoy simpre preguntamos ¿Cómo sigue el enfermo, qué necesita? Muy pocos preguntan por la salud y el biernestar del cuidador. Bello tu articulo.Gracias

Zaida Yadila Gomez Ramos dijo:

11

30 de octubre de 2020

10:50:01


Haz tocado un tema que debe llegar a muchas personas en este país y lo has hecho con una claridad y sencibilidad que denotan tu amor y profesionalidad. desde el sentir del enfermo, reflejaste lo que hacemos muchos cuidadores. Me gusta la forma en la que haces tus reportes periodisticos, los busco cuando leo el Granma que es algo que aun puedo hacer. Gracias por tus lindas y reconfortantes palabras. Fue un lindo articulo que habla bien de tu esperiencia a pesar de tu juventud. yo estoy pasado cosas similares con mi mamá de 83 años. GRACIAS.

Leonor Roque dijo:

12

30 de octubre de 2020

14:45:56


GRACIAS POR ESTE ARTICULO. MUCHO AMOR Y TERNURA SON NECESARIOS EN NUESTRO QUEHACER DEL DIA A DIA

Angela dijo:

13

30 de octubre de 2020

15:34:22


Muy buen artículo, cualquiera pasa por esta situación, es triste y dolorosa, y tenemos que estar para ello.

Yusi Cordero dijo:

14

5 de noviembre de 2020

21:24:06


Gracias x reflejar la vida de una cuidadora , me siento reflejada en ella xq es muy parecido lo q vivo diario , cuido a mi bella madre y la verdad es el amor mas grande q se siente al cuidarla Te agradezco esas bellas palabras q reflejan todo los q vivimos esa situación ,nunca había leído algo así tan detallado .Mis felicitaciones x el trabajo realizado