ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

No porque mucho se haya batallado en el país por educar a todo el que ha abierto sus ojos en él, ni porque el bienestar de su gente sea prioridad permanente de las instituciones que lo dirigen, podemos acallar las malas conductas, sobre todo si no solo incumben al que las ejecuta. Tampoco consuela que el asunto del que tratan estas líneas sea un caso más o menos aislado, por tanto, no siempre atestiguado por las personas que suben a un ómnibus capitalino.

Sucesos de verdaderas contrariedades están teniendo lugar, sin que se trate de novedades en el escenario habanero, y pretendan instalarse como hechos sin importancia. Las indisciplinas protagonizadas fundamentalmente por adolescentes en los ómnibus –espacios públicos, aunque restringidos, que ya de por sí generan tensiones al no haber los suficientes, y ser además el transporte usado por la mayoría– constituyen absolutos insultos a la población que por necesidad tiene que abordarlos.

¿De qué insolencias hablamos?, pues veamos. No ocurren si alguno de estos muchachos, por separado, aborda la guagua. El asunto se da en grupos, donde las «gracias» del –o los– líder(es) negativo(s) se celebra a raudales y en cuyas circunstancias resulta mucho más fácil seguir la rima de la «proeza», mientras más soez mejor. La cuestión es ver quién grita más, quién lanza la ofensa más dura, quién manifiesta con más ímpetu ser el «bárbaro» que más obscenidades profiere, con todas las letras y recursos paralingüísticos que lleva la selección de improperios, los que, habiendo acabado de decirse, tienen listo el siguiente en la punta de la lengua.   

Los insultos, expresiones pasadas de tono, bromas pesadas, explicitaciones de situaciones íntimas, y a veces hasta de pasajes delictivos en los que han participado –ya se sabe que no todos los jóvenes tienen el comportamiento para el que han sido formados por la escuela, la sociedad cubana y la familia– no solo se proyectan al supuesto grupo que protagoniza la vergonzosa escandalera; pueden dirigirse –y de hecho lo hacen– sin el menor escrúpulo a cualesquiera de las personas que, incómodas y atemorizadas, comparten el escenario nada agradable, sino en extremo espeluznante.

Personas agotadas, que vienen del trabajo, o felices, bien porque regresan de algún sitio placentero o porque tomaron el ómnibus rápidamente, pueden verse de pronto en presencia de una hostilidad que no tienen por qué presenciar y que estamos en el forzoso deber de combatir.

Los grupos de marras tiene su propia estrategia. Dueños de estilos desafiantes, suben al ómnibus, al que tienen derecho, pero no les pertenece, como quien entra a una orgía. La algarabía, rociada a veces con bebidas alcohólicas, acompañada casi siempre de cajitas de música, con un contenido que por cortesía elemental omitimos, pero que desgraciadamente todos podríamos citar, cuenta con otro elemento, acaso de los más invasivos: los golpes sobre asientos y paredes de la pobre guagua, que como cuero de tambor soporta, junto a la multitud ensordecida la histeria ajena.

Olvidan, si es que alguna vez lo advirtieron, que el ómnibus está siendo conducido por un ser que tiene la responsabilidad de proteger la vida de cientos de personas que abordan el vehículo, y para ello requiere un mínimo de concentración, la que ya de por sí se afecta ante el menester de tratarse de un medio de transporte público, que implica paradas, cobros y relaciones interpersonales que tienen lugar durante el itinerario.

¿Qué no será posible cuando el chofer maneja en condiciones como las descritas, con bullicios semejantes, que hasta pueden distorsionar sus naturales alertas contra el tráfico exterior? ¿Qué estado anímico puede embargar a un conductor que sabe que lleva en su «territorio» a semejantes individuos?

¿Qué sucedería si además de llevar sobre sí la responsabilidad de la vida de los pasajeros, se dispusiera a enfrentar verbalmente a estos sujetos? ¿Qué garantía tiene de poder controlar la situación al voltear el cuerpo y reacomodarse ante el timón?

Otras preguntas también se imponen. ¿Cómo realiza su viaje el ciudadano común, el que respeta y predica la decencia, al compartir inconveniencias similares? ¿Cuántos problemas puede generar la llamada de atención, desoída e increpada, por un grupo envalentonado? ¿Es responsabilidad del pasajero enfrentar la arremetida de entes irrespetuosos? ¿Conseguiría controlar la situación?  

No imagino a mi país poseído por retoños indolentes que vean en estas conductas la norma de la alegría y la euforia. Con certeza se trata de rutas bien específicas, fundamentalmente en horarios nocturnos, de modo que no es tendencia, sino un hecho bien focalizado, lo cual es ya una buena parte de la solución.

No puede aceptarse que situaciones de este tipo frecuenten nuestros ómnibus, que insuficientes aún y no siempre confortables, son los que nos llevan al trabajo, al hospital, al encuentro con los amigos, lo mismo para festejar que para compartir la adversidad.

Enormes esfuerzos que cuestan caro al país procuran y dejan ver la mejoría en el transporte público urbano, que seguiremos necesitando y debemos como seres civilizados cuidar. La urbanidad tiene que ser una máxima inquebrantable en un país que hace tanto por su gente y por su cultura.

Quienes no sepan comportarse en los espacios públicos tienen que ser sancionados. La paz, de la que es bandera nuestra Isla, es también el respeto a la tranquilidad y a la seguridad, lo mismo si se camina por las calles que si se aborda cualesquiera de nuestros ómnibus. Conductas así la quebrantan y atentan contra la felicidad de un pueblo que ni las aprueba ni las merece.

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Edel Esteban Correa Mijares dijo:

1

16 de mayo de 2018

01:47:06


Estimada Madeleine, una vez mas pone en nuestras manos un articulo actual y caliente para los tiempos en que vivimos en nuestro pais. Me viene a la mente una reflexion del querido compañero Lazo, quien en varias ocasiones nos decia : la minoria se impone cuando la mayoria es pasiva. Nunca he pensado que actitudes como estas han desaparecido, si creo que por determinadas circunstancias que dilataria mi escrito han crecido e incluso proliferado, pero tambien creo que no podemos ni debemos suponer que seria justificable ni correcto poner un Oficial de nuestra Policia en cada esquina, en cada centro, en cada omnibus. No es esa la formula, pues si bien enarbolamos como muy pocos ante el mundo y muy realmente creo que es asi, la tranquilidad, la seguridad de nuestro pais , como un producto intangible muy valioso en estos tiempos , asumo considerar que paralelo a las estructuras de enfrentamiento , y llamo a todas, le toca a los ciudadanos , a las masas tambien jugar un papel activo, de mayorias y no replegarnos como pasa en la mayoria de los casos , cediendo espacio a las posturas en la mayoria de los casos pandillezcas de un segmento que ha ido ganando, sin dudas, un espacio amenzante para la sociedad. Coincido que hay que arreciar las medidas establecidas en nuestra base juridica, que deben ser mas energicos y viables los tramites en los luigares donde debmos acudir a denunciar y enfrentar esto, porque tambien nos pasa que es mas corto, en ocasiones, virar la espalda que enrfedarse en un conflicto como eso, cuando "hay otros para eso". El tema es polemico, actual y caliente. Merece todo mi respecto su articulo.

Julio Cesar Respondió:


16 de mayo de 2018

20:16:02

Discrepo con usted en el punto a la responsabilidad de la parte ciudadana que refiere. ¿Cuantas veces ciudadanos (as) en todo su derecho y con toda la autoridad han denunciado conductas como estas aquí descritas, no creo que sea una apatía o desidia a exprofeso eso tiene una causa y es sencilla y dolorosa a la vez, no sucede nada. Si las personas o instituciones que tiene que tomar cartas en el asunto no te responden y te protegen como debería ser y darle el valor que un ciudadano realmente debe poseer en nuestra sociedad, ¿qué queda, cual es el paso siguiente. Por eso la mayoría de las personas ante la anomia de las instituciones adopta esa postura que no es la correcta pero es una respuesta natural y biológica de conservación, además porque nadie en su sano juicio quiere REPLEGARSE ante estas manifestaciones como usted expresa, porque está claro y no es la primera vez que por atajar conductas de este tipo u otras sales muy mal parado, la responsabilidad y solución total ante estas manifestaciones que, no son nuevas y harto conocidas a todas las instancias y niveles es actuar en consecuencia por parte de las instituciones pertinentes …AHORA , para que el ciudadano sepa y compruebe que sus instituciones funcionan, entonces esos ciudadanos que usted describe no viraran las espalda ante otro hecho de indisciplina o quebrantamiento de la ley, y se sentirá protegido por estas. Un Abrazo

nelson dijo:

2

16 de mayo de 2018

08:41:46


,,,asi es el dia dia en la ruta a83, donde los estudiantes de una escuela cercana a la fortuna, la inundan con todo tipo de improperios ..y no pasa nada.

cesarv dijo:

3

16 de mayo de 2018

08:49:48


Muy bueno su comentario. La felicito. Ahora la pregunta es ¿ Dónde o cómo se aplica la ley a estás personas?

Adrián dijo:

4

16 de mayo de 2018

08:50:59


Si yo fuera el chofer..paraba el carro cerca de la primera patrulla de la PNR que viera. Y hasta ahi las clases.

Julio Cesar dijo:

5

16 de mayo de 2018

09:37:54


Para Martí era inadmisible maquillar la verdad, omitirla, disfrazarla. Y aún más deleznable, mentir. Este es otro apéndice de las indisciplinas sociales ya generalizadas y muy arraigadas hace muchos años, pero que de seguro se pueden eliminar en un periodo muy breve de tiempo si hay determinación por parte de los órganos que imponen el orden y la disciplina ciudadana. Los altos valores académicos que fuimos alcanzando, nunca fueron custodiados por verdaderos valores cívicos, por principios de cortesía y respeto, los más excelsos hábitos de conducta de nuestros abuelos que, aunque no tuvieran una instrucción escolar avanzada, eran dignos ejemplos de sabiduría urbanidad y respeto. Las normas de conducta, los valores morales y cívicos vienen del aporte de la familia y si esta no los aprehendió no existirán, no es pérdida de valores, es que nunca esa persona los aprendió. Lo que hoy existe en nuestro país es una total impunidad e insubordinación de una parte de los ciudadanos al apego de la ley, que al no ver freno en sus conductas estas se repiten de manera exponencial generando malestar a niveles insospechados en todos los ámbitos. No quiero hacer comparativas, pero en otras latitudes(muchas) a los ciudadanos que por algún motivo incumplen las normas éticas de convivencia, civilidad, urbanidad y para con su medio, las medidas que se toman son BRUTALES, y aleccionadoras. En este punto al que hemos llegado hay que hacer sentir la ley y tomar medidas punitivas altas contra todas estas manifestaciones, la ley existe, sencillamente no se hace cumplir. Para mí es bochornoso que cada cierto tiempo salgan comentarios y se muestren las alusiones a las indisciplinas sociales en nuestros medios, ya es hora que se tomen las medidas que eso conlleva y se llegue a la tolerancia cero contra todo acto que perturbe la tranquilidad, convivencia de la mayoría de nuestros ciudadanos y del buen funcionamiento de nuestro país, el bienestar de una sociedad o país, cualquier país, es la resultante de sus instituciones y éstas, a su vez, de los valores, costumbres y comportamiento de los ciudadanos que las conforman, ¿a dónde vamos a parar si YA no ponemos freno a toda esta anarquía.

Iván Luis Falcón Ramírez dijo:

6

16 de mayo de 2018

10:45:07


Primero que todo darle las gracias por este fabuloso artículo, compañera Madeleine, queridos lectores, les comunicaré un pequeño relato de lo sucedido en la isla de la juventud, en un barrio llamado delio chacón, unos adolecentes inmaduros por así nombrarlos, prácticamente atracaron un ómnibus de la ruta 204, el mismo sufrió serios daños en su interior, viéndose con impedimentos de realizar los viajes planificados. Es digno resaltar la actitud tomada por nuestros máximos cuidadores del orden público (PNR), ellos de una forma eficiente reunieron a dicho pueblo y por así decirlo denunciaron el delito, pero, ¿Era necesario que este hecho tan desagradable sucediera? ¿Los padres de esos adolecentes ya no tienen el control?, concuerdo con la opinión del compañero Edel Esteban Correa Mijares, no es necesario que nuestra (PNR) este también controlando la disciplina social de un muchacho con poca educación , sigo creyendo que nuestra principal prioridad es educar a esa juventud creadora de nuevas ideas, sean buenas o malas, ¡Se deben educar!; y los principales encargados para esta tarea deberían ser los padres y los profesores que habitan en las aulas, ese para mi es el kits de la cuestión. Si nuestro sistema educacional está fallando, todo estará perdido. A todos los padres y profesores en general pienso que deberían darse a la reflexión en este tema. Sin más. Saludos

rolando estevez dijo:

7

16 de mayo de 2018

12:03:29


Estas son algunas de las indisciplinas, pero mucha más, muchas, jóvenes y no tan jóvenes que te instalan un equipo de música, bien alto a cualquier hora del día, y madrugada, y no puedes ni quejarte porque no tenes ninguna protección, las autoridades no actúan, más bian apoyan eso...y de las guaguas ni hablar, pero lo terrible de esto que ese irrespeto es muy pelgroso y se puede esperar cualquier cosa, cuando las personas no respetan a los policías, entonces...

loriet dijo:

8

16 de mayo de 2018

12:22:53


Muy interesante su trabajo periodista pero siempre encuentro insatisfacción en la manera que en la prensa se asume sin una vertiente más crítica donde se evalúen las causales de estos problemas y la manera en que nuestras instituciones y nuestra legalidad enfrenta o no estas problemáticas, siempre las persolnas de otras partes del país vemos con preocupación que nuestra capital absorva enormes cantidades de nuestros presupuestos en la reposición de transporte y otras esferas que como resultado del maltrato llevan al deterioro irracional de los recursos que con tanto sacrificios nuestros pueblo dedica a estas actividades, muchas veces hablamos del problema pero no evaluamos por qué ocurren, muchas veces no nos referimos al papel de instituciones a las que corresponde resolver estos problemas como los compañeros del orden públicop quie deben imponer multas de gran valor, para que los jóvenes y la familia sepan lo que cuesta las indisciplinas sociales, tenemos que ser más incisivos, no basta con el trabajo educativo, en el socialismo rtenemos que aplicar la función coercitiva para resolver determinadas problemáticas, a las instituciones les correspñonde aplicar severamnente la ley, incluso si tuviéramos que el algunos casos plicar la reclusión en centros de menores tenemos que hacerlo, lo que no podemos pèrmitir nunca es que la sociedad se vaya de la mano, la prensa tiene que aremetyer contra las actitudes descritas y peedir cuenta a los órganos encargados de aplicar la ley.

Noel Alvarez Rivera dijo:

9

16 de mayo de 2018

12:40:16


Si, es muy cierto, las personas que perturban la paz de otros no respetando las normas de convivencias ciudadana de ben ser sancionados, muchas gracias Madelaine por tu opinion que coincide con la de muchos.

Noel Pérez Leyva dijo:

10

16 de mayo de 2018

12:55:43


pienso que se hace necesario la comunicación con la policía, pues por lo que plantea la compañera no hay otra forma que no sea con un camión patruya y conducirlos a la PNR y aplicar multas para salvaguardar nuestros principios de la convivencia entre seres humanos.

yuley dijo:

11

16 de mayo de 2018

13:09:30


Mi profe de la universidad esto sucede tambien en los edificios multifamiliares,el que más grite es el que esta de moda

Héctor dijo:

12

16 de mayo de 2018

13:55:40


Interesante artículo este para llamar al debate; pues manifestaciones de malas conductas nos vienen golpeando desde hace algún tiempo ya, sin que las mismas sean tan aisladas como a veces los medios, o algunos, nos quieren hacer ver; y sin que tampoco, las autoridades a quienes les corresponde hacer valer el orden parezcan estar interesadas en ponerle coto. Muchas, tanto objetivas como subjetivas, son las causas que han incidido en el surgimiento de malas conductas en cualquier ámbito, las cuales al no haber sido atajadas como correspondía al momento de su aparición han prevalecido; incluso, echando raíces hasta llegar a ser aceptadas hoy por parte de la sociedad como algo “normal”. Si bien, para toda persona decente, mostrar signos de buena educación resulta importante, parece ser que eso quedó en el pasado; pues generalmente, lo que prima en un amplio sector de esta sociedad son síntomas de mala educación, falta de respeto y desinterés, por todo aquello que debiera ser de cumplimiento de la sociedad. Habitualmente, muchos atribuimos los malos hábitos y falta de educación solo a un sector de la juventud; sin embargo, honestamente hablando, las malas conductas en la actualidad se manifiestan a todos los niveles, sin diferencia de edad, raza, sexo, o jerarquía. El ejemplo de inapropiada conducta, que refiere la periodista, no es un hecho aislado que sucede solo en algún ómnibus; acciones similares suceden también en espacios públicos, suceden en cualquier barrio cuando sin distinción de hora, se arma una escandalera musical, suceden cuando en medio de una cola aparecen una serie de “guapetonas y guapetones” que sin merecerlo siempre quieren ser los primeros y los que más cogen, suceden cuando existiendo cestos para almacenar la basura, se lanzan los desechos donde sea, haciendo bajo justificaciones diversas que nuestra ciudad parezca un basurero gigante en el cual terminamos moviéndonos ya habituados a que las soluciones para eso no den a basto, sucede cuando un jefe alza la voz por encima de un tono normal y da golpes sobre la mesa ante un auditorio con tal de imponer o hacer prevalecer su criterio. Mencionados solo unos pocos ejemplos de falta de educación que nos afectan, nos damos cuenta de que resulta lamentable que otra parte de la sociedad, digna, y merecedora de una mejor vida, deba estar a merced de estos “bárbaros”; pues aunque existen las leyes, los que tienen que hacerlas cumplir, no lo hacen, o lo hacen a medias, hayando justificaciones en ocasiones para soportar las causas de esos inadecuados comportamientos. ¿Hasta cuándo debemos seguir escuchando que le toca a los ciudadanos jugar un papel activo para contrarrestar los actos de indisciplina? Si bien la educación nace en la cuna, y todo ciudadano debe comportarse en correspondencia con los patrones de educación establecidos en un país; mantener el orden público le corresponde a las autoridades; ¿para qué existen la policía y los cuerpos de inspectores, quienes incluso reciben una remuneración por cumplir con su función? ¿Son nuestros policías de hoy el mejor ejemplo de conducta a seguir en la actualidad?; ese pudiera ser tema para otro debate; pero si los mismos cumplieran su papel, e hicieran cumplir la ley como corresponde, todo marcharía un poquito mejor en relación con el tema de referencia de este artículo. Dejemos de considerar que sería incorrecto poner un policía en cada esquina, o aplicar alguna sanción, solo por lo que “afuera” se pudiera pensar de nuestro país. Siempre que de mantener disciplina se trate los cuerpos del orden deberán estar donde sea; pues para eso existen. Las leyes se establecen para ser cumplidas, y las autoridades están para hacerlas cumplir de manera efectiva, no para estar con paños tibios que aplican unas veces sí y otras no. Eduquemos como corresponde a la sociedad; y sin mediar tapujos, sean sancionados de manera ejemplarizante, en el grado que lo merezcan, aquellos que deseen destacarse negativamente o afecten con su indisciplina a quienes les rodean y desean vivir en un país mejor. Discúlpenme, por lo extenso de mi comentario, y si acaso algún forista opinase que en mi razonamiento solo resalto las manchas del sol, le dejo saber, que precisamente hago este comentario a modo de evitar que el sol que pretendemos siga alumbrando nuestro camino, pueda seguir perdiendo su luz con el transcurso del tiempo.

Julito Respondió:


17 de mayo de 2018

12:37:54

Hector: Coincido con Ud. Quien debe garantizar la seguridad ciudadana y el orden público es la Polica y los órganos creados para eso. En el caso de los ómnibus los choferes pueden exigir disciplina en su interior, y amenazar con detenerse o ir a la estación de la PNR más próxima. Es muy bonito el discurso de que "es tarea de todos", pero ese argumento de que los buenos somos mayoría y debemos enfrentar a los indecentes desde hace tiempo no funciona, y es lo que nos ha traído estos problemas. Se imagina Ud, un ciudadano común tratando de controlar una horda de muchachos malcriados? Posiblemente sea peor el remedio que la enfermedad. Mientras no haya represión a estas conductas antisociales, por agentes de la autoridad que actuen con rigor y ética, continuarán los desmanes.

Taina dijo:

13

16 de mayo de 2018

14:37:19


Al cubano es una cosa que le encanta nombrar uno a uno los problemas que tiene la juventud actual. Nunca comienzan por el principio de meollo del arroz con pollo. Ay !!!! Bien analicemos un medio que siguen mucho los adolescentes "los audiovisuales" que les muestran estos "videoclips" musica que en muchas ocasiones sus letras son agresivas contra la mujer, contra la vejez, ect, ect. Como se visten las que bailan en estos videos ? Vealos y saque usted sus propias conclusiones. Entonces para ir finalizando si la casa y ademas la television educa de este modo que nos queda ? En quien va a recaer la tarea ? En el chofer de la guagua ? No, no lo creo. Basta ya de alar pelos !!!!!!! que aqui todo el mundo sabe !!!!!!!!! quienes son los responsables !!!!!!!! Y esos estan ganando tremenda cantidad de dinero ....especialmente con las letras de sus canciones.

karel Alexei Leyva dijo:

14

16 de mayo de 2018

15:05:27


es un excelente material ahora hay que acompañarlo de acciones concretas.

Revenge dijo:

15

17 de mayo de 2018

03:44:08


Estimada Madelaine. Este no es un problema nuevo; sino que lentamente ha crecido como una bola de nieve al compas de las limitantes socioeconomicas para vivir del trabajo; de las carencias urgentes, ante las cuales la educacion y la etica se convirtieron en estorbos; y de como el delincuente, el bisnero y la prostituta se convirtieron en paradigmas sociales. Paralelamente a esto, la batalla ideologica ha preferido estimular que los jovenes se sumerjan en banalidades y pachangas, antes de un comprometimiento con la realidad social que los lleve a organizarse y efectuar reclamos incomodos. Esto ha sido pan para hoy y hambre para mañana, pues los niños que fueron criados a ritmo de regueton y puntuaciones complacientes en las escuelas, y a quienes se les enseñó a que ' no hay mas ná', que no sea el extranjero o lo que venga de el, hoy son jovenes, adolescentes y hasta adultos disfuncionales. Egoistas, ignorantes, agresivos, amorales, irresponsables, sin sentido de pertenencia a su entorno, sin la necesidad de sentirse utiles a nadie que no sea ellos mismos. Muchos esfuerzos han tenido que desplegar las comunidades y familias para salvar su pedacito, para contrarrestar el deterioro progresivo de la moral y de la sociedad. Lo digo con conocimiento de causa pues en este panorama crie dos varones y una hembra, a quienes cada cinco minutos su madre o yo teniamos que darles una 'mesa redonda' ante cuentos que nos erizaban los pelos. Seis años de familia monoparental, pues ante la falta de FE (Familiares en el Extranjero) y de potencial delictivo, su madre y yo tuvimos que turnarnos en irnos de mision para garantizarles una base material decorosa en sus vidas. Marx - a quien se mienta tanto en estos dias- nos enseñó que las relaciones socioeconomicas son las que determinan las relaciones sociales. Y llevamos años queriendo ir en contra de esta certisima regla que funciona tanto en el socialismo como el capitalismo. Admiro su civismo y comprometimiento ante su disposicion de dar cara a quienes atropellan nuestra existencia con su groseria; y tenga en mi a un seguro colaborador.

Enrique dijo:

16

17 de mayo de 2018

03:55:43


Buenos días a todos. En reiteradas ocaciones se ha denunciado a través de los medios la violencia en nuestras calles. No solo de los jóvenes, si no también de personas que ya rondan la adultés y hasta la vejés. Nuestra sociedad, a mi modesto modo de ver, lleva apróximadamente 28 años tratando de sobrevivir inmersa en una competencia de poder y sobrevivencia desmedida, ya sea económico o de otro tipo. Donde algunos roles se han invertido o simplemente ya no existen y todo eso trae consigo determinadas alteraciones en el ciclo de vida de cualquier sociedad. El eje principal de cualquier sociedad es la familia, en ella se siembra la esencia del hombre nuevo, es donde se inculcan los parámetros de conductas fundamentales que posteriormente regirán el accionar de ese individuo en el futuro. Tenemos que recuperar el papel de la familia en nuestro pais. Muchas veces escucho el criterio de que las masas, que la indolencia de la población ante lo mal hecho, que si no le salimos al paso. Mucho cuidado con eso, para que esto funcione adecuadamente y no se convierta en un caldo de cultivo para nuevas formas de indiciplina social, necesitamos una mayor gestión de las entidades estatales donde su objeto social es precisamente salbaguardar el orden y la diciplina en la sociedad, es urgente que la policia nacional revolucionaria mejore su gestión, pues muchas veces ha pasado que se denuncian tales actos y nada sucede lastimosamente y eso deseduca y mal forma, pero de una manera increhiblemente rápida. Muchas gracias.

raulito dijo:

17

17 de mayo de 2018

08:00:59


En mis años de estudiante al maestro, se le respetaba y ante una queja nuestros padres tiraban de nuestras orejas y castigaban. Ahora es al reves,las quejas las dan los hijos,y los padres tiran o tratan de tirar de las orejas a los profesores, PORUQE LA TIENEN COGIDA CON SU HIJITO. He ahi el mal de fondo,que hoy estamos pagando,padres,maestros y toda la sociedad en general ante la indolencia,falta de respeto e indisciplinas sociales que veos a diario por los jovenes. Gracias por su articulo,esta muy bueno.

cesarv dijo:

18

17 de mayo de 2018

08:28:14


Es de destacar que existen problemas y muchos. El trabajo de los órganos policiales siempre ha sido de proteger, prevenir y es en el mundo entero un órgano represivo!!!!!, pero si a la policía la cogen para cuidar colas en las tiendas pierden su función. Tenemos todo estipulado en ley pero está no se cumple o no se aplica, no todo recae sobre los padres de esas personas (que cometen "fechorías" porque así debía llamarse), esos padres ni ninguno sabe como es el comportamiento de sus hijos en la calle, ni con quién se reúnen y basta un momento de euforia negativa para que se arme la desagradable. El Gran educador cubano Don José de la Luz y Caballero en uno de sus aforismos planteó “La Educación comienza en la cuna y termina en la tumba” .Debemos prevenir desde la casa, desde la escuela, desde el barrio y si esto no es suficiente, aplicar lo que está establecido en la ley con todo el rigor que se merece, no podemos esperar a que se conviertan en hechos de vandalismo como se ha dado el caso ya.

jpuentes dijo:

19

17 de mayo de 2018

08:35:16


Usted cree que cuando dos muchachos discuten de futbol, evidencian que saben de ese deporte?. Pues lo que evidencia es que el que mas alto grite y gesticule es el que gana la discusión. En muchos paises hasta por llevar el humo de un asado al vecino, se llama a la patrulla para que le impongan una multa. Las motos de alta velocidad se adueñan de las calles. La musica infernal altera a la gente. Las leyes están para aplicarlas, pero ni hay quien las cumpla ni hay quien las obliguen a cumplir. Los precios son alterados y se deshoye a las legislaciones referentes. Los jovenes quieren timar al cliente. El chofer fuma en la guagua. Los que no pagan el servicio casi quieren matar al chofer si este les llama la atención.....

diego dijo:

20

17 de mayo de 2018

10:35:49


Tal situación expuesta por Madeleine es cierta y tengo la certeza que se ha dejado cobrar fuerza, ahora, las medidas que se tomen tienen que ser fuertes y mostrarlas de alguna manera para que sirva de ejemplo y sepan esos indolentes lo que les espera si continuan promoviendo el desorden y la falta de respeto, las sanciones de acuerdo a los delitos incurridos deben ser en el barrio o lugar público como medida aleccionadora, pero mi pregunta es ¿ quien debe llevarlas a cabo ? porque si las autoridades cumplieran con lo establecido estas manifestaciones no hubieran cobrado tanta fuerza, considero que el mal hay que arrancarlo de raiz, y hay mucho trabajo que hacer en las granjas y en la agricultura porque es claro que esos personajes ni estudian ni trabajan y muchos de ellos son hijitos de mamá y papá o no tienen a la persona que les ponga respeto, por la parte social no se puede seguir mirando hacia el otro lado, esto hay que enfrentarlo valientemente pero tiene que ser tarea de todas las organizaciones y pueblo en genera.