ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Amén de ser el horcón familiar, aquella mujer de 45 años de edad estaba al borde de tomar una decisión tan drástica como impostergable.

Asumir el cuidado minuto a minuto de la abuela —ya sin el brío de anteriores décadas—  era el bondadoso paso que le pedía la vida para ofrecer apoyo a quien fundó ese haz de hijos y nietos, cuando el cariño ha de tornarse en paciencia ante los requerimientos de quien hoy no domina su cuerpo.

Dicen que al envejecer retornamos a la niñez. Desaparecen ciertas mañas hasta para hacer un movimiento sencillo; las ideas tardan mucho más en alimentar el habla; las respuestas son tardías, o quizá ninguna, en pos de traer al presente los recuerdos.

Para el que ha trabajado en la calle y de repente se le presenta la imperiosa necesidad de cuidar a un familiar, el cambio de actividad supone una adaptación a su nuevo rol que solo enfrentará con éxito si posee plena conciencia de su deber.

Más allá de cualquier impacto en el salario del cuidador (tal vez acostumbrado a laborar en un mismo centro durante décadas), la exigencia de velar por el bienestar de una persona adulta mayor representa un giro fuerte, porque entraña responsabilizarse con dos vidas al mismo tiempo, encrucijada que reclama concesiones.

Repetir el diario quehacer por un tiempo indefinido abona el terreno para la aparición del estrés. Poco descanso otorga esta función de atender las disímiles necesidades de un abuelo que ya no se vale por sí solo, y si no está a la mano alguna otra persona capaz de alternar en ese empeño, pues la recarga satura la salud de quien se halle al frente de manera perenne.

El cuidador no tiene horario, incluso hasta los pocos minutos que dedique para alimentarse pudiera verlos interrumpidos por una llamada urgente. Tampoco el descanso de madrugada está garantizado, o lo que equivale en muchos casos a «dormir a picotazos», y ese déficit martilla en contra de la concentración y las habilidades para solucionar las distintas situaciones afrontadas.

En aras de preservar su salud, el cuidador deberá respetar una máxima que redundará en mantener más seguro al abuelo: tratar de no sacarlo de su entorno, moviéndolo de su vivienda hacia otra, por muy cómoda que esta última resulte.

Conocí de una ancianita de 90 años, casi ciega (no quiso operarse las cataratas), que caminaba por toda su casa sin tropezar con los muebles. La persona a cargo de ella relataba que siempre, a la hora de dormir, efectuaba la misma rutina de detenerse frente a su escaparate, sacaba algunas piezas de vestir, las doblaba una y otra vez, y luego las colocaba en su lugar. Tras esos minutos, apagaba la luz de su cuarto para dormir. Esa tranquilidad para actuar a solas con sus recuerdos, le ofrecía seguridad, y también a quien la atendía.

Primordial sería si el cuidador contara con alguien para alternar esa tarea, pues además de variar su actividad, estaría en condiciones de tomar un asueto, hacer ejercicios, ver una película o leer un libro, actividades capaces de contribuir a reponerlo. ¿Quién cuida al que está cuidando?, es la pregunta que prevalece para estas personas dedicadas a velar por la vida de otro.

Hoy no son pocos los hogares donde los abuelos imposibilitados de valerse por sí mismos preservan el amor, la consideración y el respeto de sus familiares, agradecidos por lo mucho que esos veteranos lucharon por ellos. Si en contraste otros reciben el desdén como moneda de pago, quienes así obran contribuirán a acortar los posibles años de vida de un ser que merece todo el amor del mundo.

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Bárbara Glez Pérez dijo:

1

28 de octubre de 2016

08:02:12


B dias. Difícil tarea que hay que asumir cuando hemos tenido buenos padres y cuanto familiar se lo merezca. Es más difícil que cuidar niños, pues estos si se enferman deben mejorar pero los ancianos enfermos crónicos mantienen el problema y se vuelve todo en tratar de garantizarles calidad de vida para el tiempo que les quede, algo muy difícil. Los cuidadores vemos nuestra vida personal limitada para poderlos atender. Yo agradezco a mi colectivo laboral el apoyo que me dan, pues saben que cuando falto, llego tarde ó me voy temprano es porque tengo algo que hacer por mis viejos.

Tlcala dijo:

2

28 de octubre de 2016

11:51:27


Difícil tarea en la que el Gobierno y el estado deben poner más empeño pues no pocas veces los cuidadores deben dejar su trabajo, que mal o bien, lo proveen de un salario para hacerle frente, al menos, a la alimentación del anciano, el cuidador y por lo general a su prole. Además de mejorar e incrementar los Hogares de ancianos se debería estudiar una Licencia remunerada para estas personas y con eso, estoy segura, se contribuye mucho a su tranquilidad y a mejorar también la calidad de vida de personas que cuidan a sus ya envejecidos padres o abuelos y disminuirían considerablemente esos ancianos solos durante largos periodos de tiempo con todos los peligros que esto conlleva.

jpuentes dijo:

3

28 de octubre de 2016

11:53:57


En multiples oportunidades he expuesto este tema en los medios y no me cansaré de repetirlo. Hace falta una Ley de la Ancianidad, que proteja al cuidador, sobre todo para casos de pacientes con enfermedades neurodegenerativas. No podemos esperar levantar una infraestructura nacional o local para suplir estas carencias, porque mienstras se eleve o se apruebe el presupesto del Estado para la construcción de casas de abuelos sustentables o surja un mecanismo efectivo y realista para ello que abarque desde manuntención hasta habilidades profesionales, cobertura clinica, definición de politicas, etc, muchos trabajadores tienen que tomar una situación drastica al respecto, porque le va la vida a un ser querido. Eso hay que resolverlo con la Ley. Los casos de demencia senil, Parkinson, Alzhaimer, entre otros, aumenta a medida que aumenta la población mayor de 60 años y son tipicos problemas de los paises desarrollados. Está descrito y es aconsejable por los expertos que en los casos antes mencionados, el cuidador es lo mas importante, pues son enfermedades no reversibles. La oportunidad para terapias grupales, para alcanzar los conocimientos adecuados para ejercer la labor de cuidador son cuestiones hoy en dia perentorias. Tenemos que crear consciencia y ciencia del problema. Estas cosas funcionan o mejor dicho pueden funcionar con fundaciones, ONGs, asociaciones que producen muchas iniciativas. Nuestro pais tiene grandes ventajas para la creación de una infraestructura para el cuidador sostenible y sustentable, toda vez que confluyen dos cosas fundamentales: acceso al conocimiento relativos al tema, de manera gratuita y universal y un sistema de seguridad social de muchos años experiencia. Muchos paises tienen legislaciones avanzadas, no sé si tienen la capacidad de aplicarlas tal cual, pero con relación al nuestro sí creo que tenemos esa capacidad pero no tenemos una legislación viculante propia de nuestra realidad actual. Eso ha de hacerse. Con el mismo sentido de humanidad que ha caracterizado a nuestros sistemas de salud y de seguridad social.

Armando Enrique dijo:

4

28 de octubre de 2016

12:47:27


Somos un país que vertiginosamente va envejeciendo motivo del aumento de la esperanza de vida gracias a los niveles de salud alcanzados y lamentablemente por la indisposición de los jóvenes a comprometerse con la obligación de la maternidad por falta de una economía familiar solvente y posibilidades habitacionales independientes. Incrementar las casas de abuelos u hogares de anciano es de imperiosa necesidad para evitar la pérdida de fuerza de trabajo activa que hay en los cuidadores. No es dejar de amar a nuestros ancianos, es vivir objetivamente la realidad, los ancianos deben ser cuidado por instituciones especializadas cuando su núcleo familiar no se lo permite.

Maria de Los Angeles dijo:

5

28 de octubre de 2016

14:34:33


Vivo en el municipio mas envejecido de la provincia de Villa Clara y segundo del pais estoy en una maestria en Desarrollo Comunitario y estoy investigando sobre la gestion de gobierno en el tratamiento a la dinamica poblacional de manera que se pueda lograr incorporar mejor tratamiento a la dinamica poblacional y dejar de ver el tema de un modo asitencialista y lograr incorporar a los adultos mayores a la poblacion economiamente activa. Considero fundamental el tema de los cuidadores talves potenciar las casa de abuelo mas que los hogares de ancianos para no perder nunca la responsabilidad familar

Yere dijo:

6

28 de octubre de 2016

15:13:13


Muy bueno su escrito. Estoy pasando por una situación muy parecida. y si... creo que hace falta una ley de la Ancianidad

Silvina dijo:

7

28 de octubre de 2016

16:52:50


Saludos. Este tema es interesante, tengo la experiencia sobre este tema, pues vivo con una anciana que tiene 101 años y pienso que para ella ha sido muy importante, todo el amor que le brinda por toda la familia; todo se mueve hacia ella. Con esa edad todavía tiene cualidades a su favor, buena salud física y mental, camina sin dificultad, pero siempre se acompaña, para protegerla, ve el TV todos los días, pues le gustan las novelas. Se trata siempre de mantenerla en su casa, pues los recuerdos están y le sirve de fortaleza, además de la familia los vecinos, amistades la saludan y se mantiene al tanto de todos. Siempre abogamos por que esté junto a nosotros. Es muy importante y repito el amor que se les brinda.

yoel esteban gonzalez dijo:

8

29 de octubre de 2016

13:15:38


para un millon de enfermos por demencia y otros trastornos degenerativos del cerebro hace faltan 2 millones, uno para cuidar el enfermo y el otro millon para cuidar al cuidador, el deterioro de la persona que cuida esta presente y es mayor si esta solo, ese problema esta aqui en nuestro pais , estamos esperando que no se pueda trabajar para proyectarnos al respecto, no lo veo de otra forma, ya deberiamos estar preparando, personal para eso, asi como las educadoras de circulos infantiles, porque seran muchos,miles, mas que miles

susana dijo:

9

31 de octubre de 2016

16:27:18


Es difícil la situación del cuidador porque a veces se haya sin el apoyo familiar cuandola enfermedad se hace larga y solo recibe el apoyo de amigos (muy buenos por cierto) que demuestran que un amigo es el hermano que te da la vida.Los padres siempre tendrán incondicionalmente el apoyo de los hijos hayan estado o no a la altura de su papel en la sociedad