ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Casi nunca es lo mismo un sí que un no co­mo respuesta. Entre estas dos variantes mu­chas veces se debaten cuestiones definitivas, asuntos de gran importancia que tienen un peso en nuestros sentimientos y aspiraciones.

No hablaremos en estas líneas de ese No necesario, que acaso debemos aprender a decir, a juzgar por las muchas ocasiones en que ofrecemos un sí incierto, para que no se nos piense mal, para procurar ser más agradables o para admitir reprimendas que no creemos merecer del todo.

Tampoco se trata de ese No zalamero que hemos dicho alguna vez con los labios, pero que desmienten claramente los ojos y los modos de comportarnos, y llega a ser por ello casi un sí rotundo para el otro que nos hace el juego; ni de ese, que acompañado de argumentos y buenas maneras, intenta explicar a quien anda en busca de un sí, los motivos por los que se les responde con una negativa.

Hay un No impío que vive en la boca de algunos obstruyendo el triunfo del sí. Un No que presume de autoridad y que colinda con la insolencia porque a su sonido nasal y redondo —si miramos sus rasgos fonéticos— lo acompañan todo tipo de gestos de fastidio, indiferencia y falta de voluntad para convertirlo en una respuesta afirmativa que puede ser un asunto “de vida o muerte” para quien la recibe, o en última instancia, un problema menos de los que lleva encima.

En todos los sitios pueden hallarse estos seres adictos al No, pero hay contextos donde es más nociva su permanencia. Si en nuestra familia o grupo de amigos los tenemos localiza­dos, el “daño” es menor, porque aunque puede el No arruinar la dicha de un momento, o la salud de las relaciones interpersonales, la escala es más íntima, incluso más fácil de enmendar. Pero cuando estas personas ocupan puestos sociales y ofrecen con franca desvergüenza su palabra preferida, el No puede llegar a hacer estragos.

De esas personas con cara de No estamos rodeados, por lo que no es difícil toparnos con ellas lo mismo para hacer un trámite legal, con sus correspondientes papeleos, que para acceder al más simple de los servicios. Un No sin explicaciones ni elementos que puedan hacer que nos retiremos más satisfechos, sale gruñón y ronco lo mismo de un carnicero si le preguntas si vino algún producto, de un vendedor al que le molestan las indagaciones sobre lo que vende, que de una recepcionista a la que le preguntas si quedan turnos para el podólogo.

Sucede que en ocasiones el No, tiránico —o flemático—, queda mal parado cuando a la par de su articulación lo desmienten situaciones justicieras que pueden venir de otra persona que interviene para reprobar con sencillos elementos la denegación; o de la propia escena del “crimen”, cuando por ejemplo una vendedora en una farmacia nos dice, sin virar el cuello para comprobarlo, que no hay tal o más cual medicamento, cuando lo estamos viendo en el es­tan­te que tiene a la espalda.

El No que se ríe jubiloso de la cara asustada que lo recibió parece no tener contención. No suelen analizarse en reuniones laborales, que podrían ser muy bien aprovechadas, las conductas al respecto de quienes muestran la cara de una institución, de quienes deberían tener en su contenido de trabajo y en su convenio laboral, la responsabilidad de hacer que quienes se le acercan salgan tratados del mejor modo posible.

Pero no solo entre recepcionistas, ven­­­­­­­­­­­­­­dedores, custodios, o gastronómicos están los portadores del No. La palabra, ubicada en estos contextos poco sensibles, es usada como trofeo también por directivos, instituciones, organismos a los que pertenecemos… que de tomarse algún esfuerzo por intentar revertir esa respuesta a peticiones o propuestas de sus subordinados, podrían contar tal vez con un equipo de trabajo más comprometido.

Construir un colectivo cuesta mucho esfuerzo. Derroches de desvelos, amor, entrega, concesiones y valoraciones no son siempre suficientes. Muchos de los que se destruyen o no llegan a serlo tienen sus raíces en negaciones proferidas por superiores, mu­chas veces dotadas de altas dosis de caprichos, que tal vez vistas desde otros ángulos, hubieran podido dar una solución positiva antes de espetar el No aparentemente triunfal, pero perdedor como todo aquello que nos disminuye.

Pensar en las consecuencias que para los otros —y hasta para nosotros mismos—puede tener un No inapelable, antes de lanzarlo, sin buscar alternativas de antemano; ignorar el disfrute que sin dudas tiene el mostrarse en disposición de ayudar cuando está en nuestras manos, o cuando solo requiere levantarnos de la silla, podrían ser, al menos, los primeros móviles para cambiar esas actitudes hostiles que hacen de nuestra convivencia laboral y social una incomodidad agobiante.

El NO irreverente se instala cada vez con más fuerza, hasta se acompaña de expresiones como: ¡Total, si no es mi familia!, y otras por el estilo. A ese mal, comodón y resuelto, que se cree con más derechos que el que necesita una réplica satisfactoria, solo nosotros lo podemos detener. El escenario es complejo. Pero es preciso sacudirlo y poner a ondear las banderas de los afectos, del deber que tenemos como seres humanos con nosotros mismos. Saberlo extendido e ineficaz, es tan solo el primer paso.

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rcatoni dijo:

1

10 de julio de 2015

13:50:25


aguda, pero solo a la dermis de la piel

Ramon dijo:

2

10 de julio de 2015

13:59:48


Excelente articulo que refleja muy bien esa realidad.

Madeleine dijo:

3

10 de julio de 2015

14:26:00


rcatoni, las causas no caben en un artículo, varían desde rasgos de la personalidad hasta indolencia de las instituciones por exigir que se trate bien y con deseos de resolver a quienes llegan hasta ellas. Pensar en eso, reflejarlo como relidad cortante, que lo reconozcamos, que pensemos en ello, que no seamos nosotros mismos portadores del No, es el objetivo. Tal vez sea eso la dermis.

Nuria dijo:

4

10 de julio de 2015

15:37:07


Ese No que te deja sin capacidad de respuesta muchas veces. Te toma por sorpresa, te quita las ganas. Anda a la orden del día por ahí. Espero que los Sí, seamos muchos más otra vez algún día no muy lejano.

ana ivis dijo:

5

10 de julio de 2015

15:45:24


Sencillamente GENIAL colega. Produndo, enfático, objetivo, sincero y, sobre todo, HUMANO. Gracias por compartirlo. Ojalá solo de leerlo lo absolviera la conciencia de aquellos amantes del NO que hace daño, que lacera y destruye, y lograrán, con un simple pase de lectura, cambiar y ser un porquito mejores seres humanos. Un saludo.

Felo dijo:

6

11 de julio de 2015

10:13:34


Para que hacerlo facil si se puede hacer dificil. Esa es la mentalidad de los que aplican el NO abusivo.

josepedro dijo:

7

12 de julio de 2015

08:32:03


Ese NO es la cascada del centralismo que se perpetúa a pesar de legislaciones que lo erradican pero se manifiesta por intereses personales para cobrar favores o enriquecerse ilícitamente a costa del SOBERANO. Este NO es la falta de PARADIGMAS en el cotidiano actuar propio y de familiares de quienes deben ser REFERENTE y el SOBERANO entonces IMITA perdiendo valores y asumiendo que el hombre es enemigo del hombre, por eso NO pedimos de favor, damos gracias o deseamos buenos días, tardes o noches con cuantos nos cruzamos, trabajamos o convivimos. Ese NO absolutista es antidemocrático y dueño de una verdad que IMPONE más que nos lleva a la meditación, encontrar las relaciones de causas y convicción. El mundo que vivimos es otro universalmente, también son muchos los cubanos que han permanecido viviendo en otros países y comparten la cotidianidad actual nuestra,conocen de las injusticias pero también de éxitos haciendo las cosas de manera diferente a como la hacemos aquí y ese NO decide. Cuando la indisciplina se impone no pueden ser las mayorías las equivocadas y a mi juicio, la mejor manera de resolver el problema es OIR, ADECUAR Y RECTIFICAR para que la PARTICIPACIÓN DEJE DE SER MANIPULACIÓN, entonces, aceptaremos al NO moral.

Paulina dijo:

8

13 de julio de 2015

01:24:02


El "NO impío" nos ataca cada dia y nos deja cansados o enfermos de impotencia, y lo peor, como bien dices, es cada vez se instala con mas fuerza. Ojala muchos te leyeran y reflexionaran sobre el tema, y hasta lo debatieran! Quizas asi llegariamos a cambiar la actitud de algunos que prefieren lanzar un NO antes que dar explicaciones convincentes. Felicitaciones por tu buen tino al escoger temas.

Camilo rodriges dijo:

9

13 de julio de 2015

11:23:17


Ese NO es la cascada del centralismo que se perpetúa a pesar de legislaciones que lo erradican pero se manifiesta por intereses personales para cobrar favores o enriquecerse ilícitamente a costa del SOBERANO. Este NO es la falta de PARADIGMAS en el cotidiano actuar propio y de familiares de quienes deben ser REFERENTE y el SOBERANO entonces IMITA perdiendo valores y asumiendo que el hombre es enemigo del hombre, por eso NO pedimos de favor, damos gracias o deseamos buenos días, tardes o noches con cuantos nos cruzamos, trabajamos o convivimos. Ese NO absolutista es antidemocrático y dueño de una verdad que IMPONE más que nos lleva a la meditación, encontrar las relaciones de causas y convicción. El mundo que vivimos es otro universalmente, también son muchos los cubanos que han permanecido viviendo en otros países y comparten la cotidianidad actual nuestra,conocen de las injusticias pero también de éxitos haciendo las cosas de manera diferente a como la hacemos aquí y ese NO decide. Cuando la indisciplina se impone no pueden ser las mayorías las equivocadas y a mi juicio, la mejor manera de resolver el problema es OIR, ADECUAR Y RECTIFICAR para que la PARTICIPACIÓN DEJE DE SER MANIPULACIÓN, entonces, aceptaremos al NO moral.

jesus S dijo:

10

13 de julio de 2015

11:58:52


y elNO que tanto daño hace a jovenes y adolescentes?A aquellos que con un NO injustificado tranchan sueños y aspiraciones: " No tienes biotipo para este deporte". no posees aptitudes para la danza , o la actuacion" , etc. Y entonces ven que otros superan la barrera del No , aun con menos aptitudes que ellos. Por suerte , algunos perseveran Y superan esos NO, en estrellas del deporte o del arte , o referencias en sus carreras. Son monumentos al teson y a la constancia. Para terminar una referencia: hace unos daños , Berazain padre, el del ISDI, hablaba de que en ese instituto se habian eliminado los examenes de aptitud , pues resultaba que los de mejor desempeño docente al final de la carrera , no eran precisamente los que lograban mejores examenes de aptitud. Y yo me pregunto : esa sera la caus de tantos artistas , o periodistas mediocres? Gracias Madeleine. Cuando reapareces , pones el dedo en las llagas.Tu cabello rojo indica que eres pura llama

Madeleine dijo:

11

13 de julio de 2015

16:42:27


Jesús S, así mismo es, hablamos de un NO, que mutila, que troncha sueños, sin límites de quien lo lanza, como si este fuera dueño de la más absoluta verdad. Un No que disfruta el acrecentar la dificultad, en hacer más tenebroso el camino de quien sale con el sol a resolver un asunto, dejando muchas veces a un familiar enfermo al cuidado de un vecino, o solicitando un permiso en el trabajo, para procurar dar solución a una situación determinada. Me hizo escribir este artículo un cuento que escuché de un amigo que fue a pedir un papel que estaba guardado en la misma gaveta de la mesa de la recepcionista que, dicho sea de paso, no se lo dio, alegando que no había luz. Para que el muchacho se fuera feliz ella solo debía correr la silla hacia atrás y halar la manija. Situaciones así corroen nuestros desafíos del día a día, y ayudan a "fabricar" frustaciones. Pero si no logramos que a la gente le importe, que los demás puensen antes de decir NO, que la gente pague por su No, haremos montañas de infelicidad, movidos por el salvaje placer de maltratar.

mabelle dijo:

12

14 de julio de 2015

11:18:59


Excelente ¡¡¡!!! madeleine, sigues con temas de interes para los que queremos el bien de todos. sigue con nosotros

er incurto dijo:

13

14 de julio de 2015

16:00:49


Ese no bien dañino que refiere la periodista es un no firme, preparado, cosechado, armado hasta los dientes, por resoluciones, dispocisiones, regalmentos, carencias, mala preparación y hasta mala selección del personal que debe atender al demandante de un buen servicio o gestión. Unas veces ese NO tiene una cara por ejemplo en una resepción que no hay que ser un Freu para adivinar que te lo van a dar sin contemplaciones. Todo o la mayoria del aparto burocratico estatal parece destinado o preparado para la tal negación. Muchas veces este NO es el gran aliado de la corrupción, te cierro las puertas para que pagues para entrar, ¡¡¡¡esa es la mecanica. No tengo la pieza aqui pero por fuera sí. Hace tiempo que esa medicina no entra pero los vendedores del barrio si la tienen. En Coppelia se puede pagar para violar la cola mientras niños la aguantan por una hora o más. Son muchos los ejemplos de gestiones y servicios donde ese NO es una piedra angular de lo mal hecho y lo peor que es protegido por los que deben controlar y fiscalizar. Hasta en los sagrados servicios médicos el NO reina. Por ejemplo al tal carnicero que se menciona en el artículo, no se le da (como a los bodegueros, etc.) ni un lapicero, ni ojas de papel, ni se les reparan las maquinas de frio, ni pintura para embellecer los locales,etc. Pero se les exige como si tal, desde los torpedos hasta la bodega bonita con emulación incluida y todo. Con todo ese embrollo ¿Cömo apelar a la conciencia de la gente? Ese NO tambien entra en la cadena como aquel viejo documental de Enrique Colina es un NO del que hoy con el puedes ser victimario y mañana victima o si NO tu lo estas dando ahora y en cualquier lugar se lo están dando a uno de tus seres queridos (tus padres, hijos, esposa(o), nietos, etc.) La ética esta en estado de extincion, ella es la única que nos puede salvar...

Leonardo LYL dijo:

14

15 de julio de 2015

12:23:16


Existe un NO acompañado del por qué, que puede resultar un sí y es cuando nos enfrentamos a un reto, tarea, obra díficil de acometer y decimos ¿Por qué no?

Madeleine dijo:

15

15 de julio de 2015

12:36:22


Miren lo que ha escrito er incurto, no me cabe dudas de que nuestros artículos crecen y se consolidan con sus comentarios y experiencias. Es maravilloso poder leerlos y hallar en sus palabras lo que no puensamos o no nos cupo. Gracias a todos.

Humbertico dijo:

16

16 de julio de 2015

11:17:17


Excelente articulo, lo que debe significar y aplicar a toda la soceidad cubana , incluyendo las instituciones cubanas que estan plagadas con esa perogativa NO

pedro dijo:

17

16 de julio de 2015

15:37:09


Excelente articulo. En la sociedad cubana, se ha extendido el no y la negacion en sentido general. A veces se responde negativamente a acciones que si podemos hacer en beneficio de los demas. Todos debemos luchar porque esta tendencia negativa desaparezca de la sociedad cubana. La casa y la familia deben inculcarnos valores que nos permitan ser solidarios con los demas.

francisco dijo:

18

16 de julio de 2015

21:07:48


El NO es la soluciõn "universal" que todo burócrata de a caulquier problema. Pero, cuándo llegará el día en el cual nuestros periodistas cuando "dicen" el mal, diga los nombres y dos apellidos y otros datos de los burócratas yu corruptos?

Belkis dijo:

19

18 de julio de 2015

08:23:18


Excelente articulo Madeleine,capaz de hacernos reflexionar y porque no trabajar en nuestras actitudes diarias,espero que sirva de mucho.Saludos!

Rene dijo:

20

22 de julio de 2015

11:37:15


en el ambito laboral, lo más interesante de este NO, es que cuando haces la siguiente pregunta ¿y donde está escrito que NO, en que resolución, en que directiva, en que indicación?, generalmente en ninguna parte, solo el la indolencia, la prepotencia, y muchas veces tambien en el miedo de los que pudiendo decir SI, dicen NO, por si acaso.