ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

Sin falsos “chovinismos” ni “pueril ni ro­mántico alarde”, suelo decir que pertenezco a una generación que pudo guardar en sus recuerdos infantiles hermosas emociones. Los cubanos que fuimos niños en los 70 tuvimos el privilegio de vivir en un país que estrenaba, hacía poco más de una década, un proyecto social que priorizó, entre muchos otros beneficios, la educación gratuita y obligatoria para todos sus habitantes.

A la labor de la escuela, convertida cada día y durante ocho horas en la casa grande, y habitada por maestros de probada vocación, se su­maba, en el empeño de formar a las nuevas generaciones de cubanos, una programación televisiva que —aun cuando carecía de los recursos tecnológicos con que pudiera contar hoy— dejó huellas muy hondas en los pequeños de entonces.

Simples canciones —aunque no canciones sim­ples— de letras entrañables como Bar­quito de papel, Protesto, La muñeca fea o Amiguitos vamos todos a cantar, vienen a mi mente, junto a muchas otras, cuando pienso en esa etapa esencial en que el mundo se nos abría como una concha llena de sorpresas para recoger esen­cias que duran para siempre. Programas como Amigo y sus amiguitos y Tía Tata cuenta cuen­tos; mensajes educativos y de corrección de la lengua materna por medio de graciosos y efectivos animados, y hasta un grupo musical —de esos que no ceden su lugar en el hit parade de los afectos— contaban entre aquellos productos culturales que los niños necesitaban oír.

Temas que hablaban de los derechos de los ni­­ños, el amor, la amistad, la paz, la pa­tria… “to­ca­ron” en sus canciones Los Yoyos —integrado por títeres humanísimos y casi per­fectos— para lle­­­gar a los niños como una caricia suave y firme a un tiempo, como para sembrar con la dulzura de una melodía esos va­lores imprescindibles sin los que no se puede ser un ser humano completo.

Pero había un espacio que tenía lugar de lu­­nes a viernes y ninguno de nosotros se po­día perder. Cuando ya estaba lista la comida y las tareas escolares posiblemente he­chas, el reloj del espíritu nos avisaba la hora de las aventuras, un programa destinado a los más pequeños —aunque deleitaba a la familia entera— y que por décadas cubrió necesidades que hoy no tienen resueltas en materia televisiva nuestros niños.

La falta de ese espacio se siente como una or­fan­dad que no pueden suplir las series ex­tran­jeras —u otras propuestas— que se exhi­­ben en ese horario, por muchos años ocupado por las aventuras, las cuales durante mu­cho tiempo no han vuelto a producirse.

El amor por nuestros actores y por nuestra te­levisión nacional es también el amor por Cu­ba. Conocerlos desde pequeños, en espacios destinados a los niños, es un modo también de cultivar el respeto y la admiración por los profesionales del patio, por aquellos que comparten con nosotros idéntica suerte.

Nuestra generación recuerda en plena ju­ventud a actores que continúan hasta hoy en la pequeña pantalla como Obelia Blanco; Ro­gelio Blaín; Luis Rielo; Enrique Almirante, ya fallecido, o Cristina Obín, por solo mencionar unos pocos de una larga lista, y no podemos menos que quererlos y recordarlos con gratitud por todo lo que sus personajes nos aportaron.

La literatura universal y la nacional salió bien parada también con las aventuras al llevar a estos formatos obras de las que no pocos pueden hablar hoy, aun sin que hubieran sido para entonces amantes de la lectura. Bien selec­cionadas estaban las creaciones literarias que se llevaron a los dramatizados televisivos de entonces a juzgar por la imantada atención que prestaban sus pequeños televidentes, los que se comportaban como fieles seguidores de las aventuras que no podían ser desplazadas fácilmente por otros entretenimientos.

Así fueron abriéndose paso en nuestro co­ra­­­­­zón personajes universales del género aven­­tu­ra como el capitán Tormenta, Enrique de La­­­gardere, Pierrot, el corsario negro, Robin Ho­­od; el prisionero de la máscara de hierro, Me­­­mé,  entre otros, como también la historia patria se ponía al trasluz viendo a nues­tros artistas desempeñarse en roles he­roicos de nuestras guerras independentistas.

La música de los nuestros se nos pegó tam­­bién por las aventuras. ¿Cómo olvidar en la voz de Sara González  la interpretación del tema Un hombre se levanta (o Antesala de un tupamaro) que compuso Silvio expresamente para Los comandos del silencio dirigida por Eduar­do Moya, sobre los Tu­pa­ma­ros de Uru­guay? ¿O al propio Silvio, junto a Pa­­blo y Sara cantando el poema Masa, de Cé­sar Vallejo, para Tierra o sangre?

Los ejemplos que ilustran los aportes de las aventuras serían muchos, incluso diferentes para unos y otros. Pero siempre un saldo en aras de dignificar por medio de una pro­puesta cultural la sublimidad espiritual del público te­levidente. En aquel entonces fueron propuestas a las que grandes precariedades no pu­dieron arrancarles un ápice de ve­ro­similitud.

Bosques de cartón y barcos apenas sin movimiento no fueron barreras para que creyéramos en ellos como mismo creíamos en el chin chin de las espadas y sables que hacían chocar los soldados de bandos diferentes.

Ojalá entre los futuros proyectos de la Te­le­visión Cubana cuente la restauración de este espacio cuya ausencia no parece andar buscando un regreso. Soñar no cuesta nada, pensemos entonces que los niños cubanos de hoy, antes de dejar de serlo, tal vez consigan sumar a sus actuales entretenimientos la alegría de encontrar a sus actores convertidos en personajes de aventuras.

COMENTAR
  • Mostrar respeto a los criterios en sus comentarios.

  • No ofender, ni usar frases vulgares y/o palabras obscenas.

  • Nos reservaremos el derecho de moderar aquellos comentarios que no cumplan con las reglas de uso.

virgen pereira cervantes dijo:

1

23 de abril de 2015

21:59:16


excelente todos los articulos escritos , es una evocacion a mi niñez y juventud , en especial este y el de serrat , es reconfortante que en tierras lejanas ,pueda hacerme sentir nostalgia , con un lenguaje tan profundo y humano , que siento que estamos compartiendo en la misma sala untaza de café gracias .

Manolon dijo:

2

24 de abril de 2015

07:43:20


Ah!! pero usted esta hablando de cuando la television cubana, casi sin recursos, era creadora, tenia iniciativa, era culta, educada, decente, con buenisimos artistas ... Si, eso perdura en la mente de los que tuvimos la suerte de ver aquella TV cubana, no solo los niños de aquella epoca!! Tambien los adultos fueron "marcados". Mientras que la de ahora ... En fin, como dice el dicho: "todo tiempo pasado ... "

Olguita dijo:

3

24 de abril de 2015

08:00:13


Madelaine: Usted ha escrito un artículo q valdría la pena q muchas personas lo leyesen y actuaran a favor de ello. En mi caso particular crecí escuchando esas canciones y juegos, pero me parece q hoy en día hay q retomarlas y no es imposible porque en mi municipio en los Círculos Infantiles se enseñan así q los instructores de arte de los centros educacionales deben proponerse esto y no dejarle espacio a enseñar otros temas q nada tienen q ver con los pequeños.Hoy en día es una realidad un gran % de niños vive frente a la computadora y otros medios informáticos donde no se desarrolla el colectivismo y otros valores q se crean aprendiendo de aquellas canciones q un día se aclamaron tanto.

preocupado dijo:

4

24 de abril de 2015

09:12:59


Es increible que un espacio estelar para los niños (7 a 8 pm) haya sido sutituido por la mesa redonda, un espacio nada infantil, sino politico, para adultos, pero mas increible aun que al otro dia en la escuela le pregunten a los niños de temas que se hablaron en la mesa redonda, recuerdo a mi hija cursando primaria preguntandole al abuelo de habia hablado la mesa redonda, para cuando le preguntaran al dia siguiente en la escuela. En cuba tenemos la mala costumbre que lo que sea para molestar, quitar o perjudicar de cualquier forma se queda para siempre y se realiza inmediatamente, sin embargo cuando es para beneficiar necesita 50 firmas, de 50 niveles, 50 requisitos, por lo que tarda mucho en llegar y se pierde facilmente, la mesa redonda es un ejemplo de ello, surgio por una situacione espacial Elian, pero ya Elian regreso, es hasta mayor de edad, y la mesa redonda continua, ocupando un horario infantil, pero ademas encadenadas con otros canales, tuve la oportunidad de disfrutar de aquellos maravillosos programas infantiles, desde la 7 pm hasta las 8 pm era sagrado, todos lo niños y hasta mas grandecitos viendo eso programas, historicamente fue asi, pienso la mesa redonda si quieren seguirla poniendo debe ser en un canal, nunca encadenado con otro canal y en otro horario, es decir para que la vea quien quiera (para gusto se han hecho colores), no es obligatorio, ni mucho menos preguntarle a un niño que se discutio en ella, estas con las cosas que hacen que la gente prefiera pagar el paquete, que ver la TV cubana, con un programa que no resuelve nada (porque es muy escasa la comunicacion con el pueblo), donde ademas se hacen analisis de noticias como si estuvieran hablando con un pueblo analfabeto, se olvidan que estan hablando con uno de los pueblos mas instruidos del mundo. ademas un programa que es como el catalejo ve los problemas que estan lejos, pero los nuestros no, y si aparece alguno todo lo justifica, de contra con Randy riendose permantemente cual si fuera un bufon. en fin todo tiene su tiempo y cuando este pasa, perde el sentido, devolvamosle su espacio a los niños y hagamoles llegar a trave de el, nuestro valores educacionales, historicos, etc. un buen programa de ese tipo puede ser mas util que cualquier escuela.

arojas Respondió:


10 de julio de 2017

15:12:58

hasta me reí un poco con tu comentario, pero sí, añoranza por aquella programación, aventuras, artistas, que también crean un sentido de pertenencia hacia la nacionalidad, su cultura y de amor a la patria.

Mirta dijo:

5

24 de abril de 2015

09:19:32


Perfecto como evocación pero.... resistiría una sola de aquellas aventuras el gusto prevaleciente hoy luego de que la gran industria acabó con los tiempos de muros de cartón y árboles de papeles? El espacio de Aventuras no se puede recastar solo desde ideales y eocaciones de los tiempos idos. Hay que ponerle presupuestos y filmarlos en exteriores para que los niños de ahora no se rían. Recuerden que lo que nuestros abuelos se tomaron muy en serio tanto en TV como en el cine puede ser motivo de burlas para sus nietos. Cada tiempos merece su respuesta artística, Mirtha

RAS dijo:

6

24 de abril de 2015

09:53:22


¡¡Qué belleza de artículo, cuan real!!, pero... ¿ustedes se han detenido a observar la literatura que más compran los jóvenes en las ferias del libro?... ¿alguien me pude decir cuantas ediciones del Capitan Tormenta, La flecha Negra o El Corsario Negro se han vendido en dichos eventos?... entonces señores y señoras mias, estamos fritos. Si no estimulamos la lectura de las más tradicionales e instructivas aventuras de la historia, como vamos a esperar que alguna casa productora de televisión gaste un céntimo en una producción, por demás cara, para que los jovenes a la "hora de las aventuras" se vayan a ver su novela coreana de preferencia en la compu. Nada hay que trabajar más para ennoblecer la mentalidad de nuestra juventud y hacer lo indecible por acercarlos un tin a lo más sano e instructivo. Por cierto, ¡¡¡ojalá que vuelvan esas aventuras!!! aunque sean copias viejas y/o restauradas, aunque sea en un espacio especial para recordar, aunque sea en DVD en las tiendas o en los vendedores de CD y DVD "quemados", como sea pero que regresen. Ahi nos veremos.

pbruzon dijo:

7

24 de abril de 2015

10:10:57


los tiempos cambian amigos mios esos son nuestros recuerdos ,me imagino alguin del 1800 anorando sus recuerdo,pero hoy las cosas son distintas nuestros muchachos se entretiene con las pc ,ps,xb cellular y quien sabe cuantas otras cosas mas vendran en el future,cada epoca tiene sus caracteristica tartar de perpetuar algo es ir contra el normal y doloroso proceso evolutivo

Raúl dijo:

8

24 de abril de 2015

11:15:02


Comnpletamente de acuerdo con los que me antecedieron, con sus opiniones, viví ese tiempo y a las 7.30 pm todos estabamos sentados frente al Krim 218 que hoy criticamos pero como nos aportó satisfacciones, soñabamos con ser Robin Hood, que quitaba a los ricos y daba a los pobres, Guillermo Tell siempre presto para ballesta en mano defender a los desposeídos, El Zorro siempre luchando contra el alcalde demoníaco, a favor del pueblo que lo apoyaba, La Flecha Negra, El Corsario Negro y por qué no nuestros mambises, cuanta enseñanza y cuanto lográbamos con poco, que cimiento para crear, cultivar o profundizar los valores que hoy estamos perdiendo, tengo un niño de 7 años y he visto muchos cumpleaños de niños que en vez de canciones de Liuba, Teresita, Ana Nora, entre otras, escuchamos a Wisin y Yandel, Don Omar, los Reguetoneros Cubanos que la historia se encargará de olvidar a muchos y solo unos pocos serán recordados. Yo estoy seguro que si logramos rescatar ese programas y otros para niños, jóvenes incluso adultos, nuestros hijos y la historia nos lo agradecerá, nada de series subtitulada que disminuye la audiencia de una parte grande de nuestros niños al no saber aún leer a la velocidad que esta necesita, bueno y la calidad en todo su expresión podemos lograrla, solo adaptar los guiones a la actualidad y por sobre todas las cosas, tenemos que priorizar tambián la divulgación de nuestros programas eso no es solo del capitalismo, nuestro sistema lo tiene que hacer pues al pueblo no les va a costar nada y es una inversión que al final nos permitirá difundir cosas que hacen falta en estos tiempos de unir, no de desunir pues no es extraño que reconozcamos que la necesidad del cubano y la acumulación de dinero en una capa pequeña de personas trabajadoras y de personajes inescrupulosos, legalizados con el cuentapropismo, han provocado el deterioro de muchos valores que hoy necesitamos muchos Robin Hood, El Zorro, El Mambisito entre otros. Gracias

Madeleine dijo:

9

24 de abril de 2015

11:22:01


Me parecen muy atinados los comentarios de los lectores, sobre todo porque se detienen por una parte a valorar la importancia del fenómeno Aventuras en la TV, y por otra porque analizan concretamente el contexto en que vivimos en el que ya no funcionarían los bosques de cartón ni los barcos tiesos. Sabemos de las limitaciones de recursos de la TV pero es tan necesario que de lo que se pueda destinar para la programación infantil se reserve algo para rescatar el espacio… Una buena trama dramatizada puede perfectamente competir con un juego electrónico o con otros entretenimientos. La televisión tiene su papel difusivo y es el medio que más llega a los hogares. Y no se trata de rememorar buenas experiencias y traerlas al presente para decir que cualquier tiempo pasado fue mejor —que no es la idea— sino que es tan buena la huella, que son tantos los saldos espirituales, culturales y educativos que nos dejó este espacio que bien vale una re-visión y una re- consideración de los decisores de estas políticas para traer de vuelta el programa o al menos, si en ello se ha pensado, darle un toquecito que reclame un análisis del asunto.

Sandor dijo:

10

24 de abril de 2015

12:49:25


Nací en 1985 y realmente pude disfrutar de las aventuras de los 90´. Hay títulos que de solo mencionarlos nos traen gratos recuerdos: Dos hermanos, Los papaloteros, Los pequeños campeones, Schiralad, Blanco y Negro No, El cucumí, Robin Hood (lo mejor de esta era la canción) etc... !En pleno período especial! Cuando los recursos escaseaban había cabeza para crear, actualmente se ha perdido la iniciativa. Claro el televidente no es el mismo, no se puede ni pensar en rescatar ese espacio con el formulario de los 90´ sino fuera un rotundo fracaso. Hay una realidad en los principios del 90´los cubanos teníamos un solo patrón de TV, no podíamos ni comparar lo que veíamos con otros productos. Ahora ya tenemos PC, Red, celulares, internet, paquete, memory flash, "antenas", DVD, Blue-Ray, etc... y simplemente cuando un niño compara el producto foráneo con el del extranjero ya se sabe que prefiere, y mas si se tiene en cuenta que culturalmente nos estamos dejando vencer y ya los jovenes consumen el 100 % de la pacotilla extranjera con muchop favoritismo. ¿Cual es la solucion? Yo no la sé, ya le contaré a mi hija cuando sea más grande la magia de aquellas aventuras, quizas ella se ría de mi y mis nietos, pero son un gran recuerdo de mi vida del cual aprendí mucho. PD Recuerdo mi muñeca rota por tratar de hacer el salto de Lorencito de cabeza por la ventana, el orgullo con que conducía mi carriola de madera por la esquina de mi casa imaginándome que me fajaría con Cutú, la coreografía que sabía de memoria del combate de la presentación de Schiralad, que recuerdos.....

marlene dijo:

11

24 de abril de 2015

12:54:17


que encantador mensaje tiene esta historia porque así lo es un cuento de nuestra historia de niños en nuestra cuba que fue realidad de los 70 y 80 aun con escasez, gracias made por tan lindo recuento, saludos de una amiga de la adolescencia, la china

marlene dijo:

12

24 de abril de 2015

12:55:06


quisiera leer el de serrat por favor envíamelo, gracias

Naisdel dijo:

13

24 de abril de 2015

13:17:22


Madeleine en una escala del 1 al 10 a este articulo le daria un 10 con sobresaliente, porque el espacio aventuras es una ausencia dolorosa de nuestra programacion. Usted menciono algunos titulos , mientra yo leia el articulo , recordaba con mucha alegria otras como por ejemplo: El Halcon, con una actuacion memorable de Jorge Villazon, Orden de Ataque, Los Papaloteros, y otra mas . Ese horario era especial, lo disfrutaban grandes y chicos, con diversos temas y grandes actuaciones. Muchas gracias por el articulo , ojala sirva para rescatar un espacio que solo queda en nuestros gratos recuerdos.

Sandor dijo:

14

24 de abril de 2015

13:39:17


Nací en 1985 y realmente pude disfrutar de las aventuras de los 90´. Hay títulos que de solo mencionarlos nos traen gratos recuerdos: Dos hermanos, Los papaloteros, Los pequeños campeones, Schiralad, Blanco y Negro No, El cucumí, Robin Hood (lo mejor de esta era la canción) etc... !En pleno período especial! Cuando los recursos escaseaban había cabeza para crear, actualmente se ha perdido la iniciativa. Claro el televidente no es el mismo, no se puede ni pensar en rescatar ese espacio con el formulario de los 90´ sino fuera un rotundo fracaso. Hay una realidad en los principios del 90´los cubanos teníamos un solo patrón de TV, no podíamos ni comparar lo que veíamos con otros productos. Ahora ya tenemos PC, Red, celulares, internet, paquete, memory flash, "antenas", DVD, Blue-Ray, etc... y simplemente cuando un niño compara el producto foráneo con el del extranjero ya se sabe que prefiere, y mas si se tiene en cuenta que culturalmente nos estamos dejando vencer y ya los jovenes consumen el 100 % de la pacotilla extranjera con muchop favoritismo. ¿Cual es la solucion? Yo no la sé, ya le contaré a mi hija cuando sea más grande la magia de aquellas aventuras, quizas ella se ría de mi y mis nietos, pero son un gran recuerdo de mi vida del cual aprendí mucho. PD Recuerdo mi muñeca rota por tratar de hacer el salto de Lorencito de cabeza por la ventana, el orgullo con que conducía mi carriola de madera por la esquina de mi casa imaginándome que me fajaría con Cutú, la coreografía que sabía de memoria del combate de la presentación de Schiralad, que recuerdos.....

Jesus S dijo:

15

24 de abril de 2015

15:36:00


En lo infinito de los cielos , en la inmensidad del mar , el hombre se enfrenta a su destino , y surgen LAS AVENTURAS!!!!!!! ese slogan lleno los suenos de varias generaciones de cubanitos , los que veiamos en la television , aun antes de los televisores sovieticos , las hazañas de heroes que antes habiamos imaginado en los libros , aquellos libros que comprados a centavos , llenaban nuestras bibliotecas caseras.Junto a escritres extranjeros , haciamos valer nuestra historia :Los bucaneros , Los mambises, Tierra o Sangre, y la epopeya Tupamara. Ganas , mas que recursos.Y eso que era la etapa en que habia uno o dos televisores en cada cuadra , y nos reuniamos 10 o 15 muchachos en la sala de vecinos complacientes , hasta que la algarabia infantil nos lanzaba a la calle en busca de otro televisor , que aveces veiamos desde la acera , a traves de una ventana entreabierta.Y esas escaseces , generaron valores , uno para todos y todos para uno , como los mosqueteros de Dumas. Ojala ,madeleine , que tu llamado encuentre oidos receptores .De veras necesitamos esas aventuras

LA CIENFUEGUERA dijo:

16

24 de abril de 2015

15:58:25


Q ue tema mas bueno y de acuerdo con el compañero que comenta ,cuando la television sin recursos era creadora, que verdad mas buena ,que necesidad hay que los niños sientan motivacion por el horario de aventuras recuerdo cuando niña jugabamos a la tacha al pon a zuisa y cuando mami se me paraba en la puerta y me decia van a empezar las aventuras silencio en la cuadra todos a correr y sentarnos delante del televisor. con eso no quiero decir que hoy todos los programas sean malos , estaba viendo el programa de amaury con dos que se quieran con silva nuestro panfilo y el lo decia para hacer buen humor no hay que decir malas palabras , y no solo el humor para ser verdaderamente autenticos y buenos no tenemos que ser chabacanes y desgraciadamente en nuestros medios de comunicacion abunda la chabacaneria y el mal gusto no quiero generalizar pero si abunda la vulgaridad y con bastante frecuencia , y es verdad ahora somos privilegiados en tecnologia por favor aprovecharla en hacer programas que perduren no en programas que cuando se acaben y apaguemos el televisor hasta ahi quedo su historia mañana ni hablamos de el muy bueno tu articulo Madelaine siempre das en el blanco

jose dijo:

17

24 de abril de 2015

16:19:36


Madeleine, creo que somos almas gemelas . Tu escribes en los medios, lo que yo a veces elaboro en mis pensamientos en fin creo que soy un periodista frustrado. Mi hijo de 13 años me pregunta porque yo admiro tanto a Pepe Mujica y le contesto que porque en mi niñez yo vi y disfrute los Comandos del Silencio y en mi imaginacion fui su compañero de lucha en las calles de Montevideo, todavia conservo la grabacion de la cancion tema y cuando la escucho me emociono. Ojala y algun dia los niños cubanos quieran ser Nacho Verdecia ,

Axel Hdez dijo:

18

24 de abril de 2015

16:30:59


No había mayor castigo para los que eramos niños en aquella época que nos prohibieran a modo de regaño no poder ver las Aventuras, recuerdo una que caló mucho en el sentir patriotico de los que eramos niños en aquella epoca: " El Mambisito".

Joan dijo:

19

25 de abril de 2015

03:30:55


Tampoco ya tenemos entre nosotros a Frank Negro, ni a Julito Martínez, ni a Enrique Almirante. Me perdí un año las aventuras, se fundió el tubo de pantalla del viejo televisor Magnavox... el tercero se lo puse yo mismo. Y el barco estaría tieso, pero recuerdo un capítulo del Corsario negro que, para compensar, la cámara subía y bajaba remedando el oleaje durante una tormenta (pienso que sería empujando una de aquellas viejas "motos" americanas arriba y abajo ) en un programa EN VIVO... ...el "mono asado" que se comieron Frank Negro y Armando Bianchi "en la selva"... una flauta de pan al que le arrancaban las migas de "mono asado" con las manos... suerte que era en blanco y negro, en un plano bastante abierto, con orticones gastados, y esos detalles no eran evidentes a simple vista. Esas son las historias de los que tuvimos televisores americanos y rusos. Y efectivamente, prohibir que vieramos las Aventuras era un castigo bien fuerte, porque nos privaba además de liderar los comentarios en la escuela al día siguiente. Así y todo, ¿quedará para la generación de los televisores chinos solo oir los cuentos de sus mayores? A mí en particular las aventuras basadas en obras de Verne y Salgari me despertó el deseo de leer los originales, y por ahi empaté le hilo con Victor Hugo, Stefan Zweig, Conan Doyle, Hemingway, etc, etc, lo que es un hábito necesario aunque virtualmente olvidado en la actualidad, lo que hoy salta a la vista cada vez que se revisa un exámen que requiera alguna argumentación escrita o se leen algunos posts en Cubadebate... ;-)

Tamakun, El Vengador Errante dijo:

20

25 de abril de 2015

09:19:44


Television, radio ... Antes eran creadores, innovadores. Ahora son malos copiadores de lo que no se debe copiar y ofrecen una buena variedad de programas de mal gusto y con mas recursos (por mucho que se quejen) de los que habia antes. Pero que remedio, los viejos con su comportamiento antiguo y arcaico, molestan en los tiempos modernos a los cuales "no saben adaptarse y solo crean problemas ...". Nada, dejemos a los jovenes de hoy hacer, pero ya veremos si cuando tengan nuestras edades tendran recuerdos gratos de su niñez y juventud (Je!! muchos de ellos gustan de nuestras cosas viejas como la muscia de nuestros tiempos). Yo todavia me voy mas alla y traigo a la memoria las aventuras radiales de Tanakun, El Vengador Errante!! Toda una sensacion y con seguidores en estos tiempos. O Leonardo Moncada, El Titan de la Llanura, O Los Tres Villalobos. O La Tremenda Corte. O, ... o ... "Donde la Miseria Oprima. Donde la injusticia desgarre. Donde el peligro Amenace. Ahi estara ... Tamakun, El Vengador Errante!!!