ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

¿Quién quiere ser delegado de circunscripción? Creo que si hiciéramos esta pregunta en una asamblea y luego la repitiéramos a cada uno de los participantes en privado, encontraríamos respuestas que nos pondrían a meditar en esa parte importante del sistema democrático cubano que es elegir a los representantes de la base. Y como quiera que ya estamos frente a un nuevo proceso eleccionario, me parece que no hay un mejor momento para hacerlo que ahora.

Elegir al “delegado” no puede ser cuestión de repetir hasta la saciedad aquello de votar por el mejor y más capaz, sino de pensar bien cuál es la misión de la persona que vamos a proponer y si realmente está en condiciones de enfrentarse a ella. Es un momento vital en la vida de la comunidad y por extensión del país, por lo cual debemos tomarlo con gran seriedad.

Pero del mismo modo en que debemos meditar todas nuestras opciones, también de­beríamos revisar la imagen que tenemos de lo que “debe ser” un delegado de circunscripción. En mi opinión, una buena parte de la sociedad ha ido asimilando la idea de que la persona que desempeñe ese cargo tiene que convertirse en el hombre orquesta, porque además de cumplir con su trabajo debe tener tiempo para atender las necesidades de la comunidad, sin importar horarios. Y claro que debe hacerlo, mas el delegado no debe hacerlo todo, solo.

Peligrosa es también la tendencia a nominar pensando que tiene que ser alguien que “resuelva”, entendiendo resolver como la facilidad en el acceso a recursos materiales, ya sea por la vía de sus responsabilidades laborales (léase car­go), o por la de las “relaciones o influencias”, que sirven igualmente al propósito de solucionar las carencias. Quienes así actúan olvidan que hay una gran diferencia entre administrar recursos y ser dueño de ellos, a la vez que evidencian que ven al delegado solo como el individuo que tiene que repartir recursos o discutir por el gramaje del pan que hace la panadería.

Hemos depositado tal carga sobre sus hombros, que es lógico que la gente se resista hasta de ser reconocida por sus vecinos cuando son propuestos para representarlos. Digo hemos porque en ello llevamos nuestra parte todos, las instituciones y organismos que deben apoyar su trabajo en cualquier época, y no solo durante las asambleas de rendiciones de cuenta, cuando van; y las personas que esperamos a que él o ella tengan respuesta para todo y tomen nuestro lugar, incluso en el reclamo por lo que es nuestro derecho.

Durante más de 30 años quienes han de­sempeñado esta tarea han protagonizado una proe­za, pues se les ha pedido ser hombres y mujeres montañas capaces de resistir las más duras pruebas: el periodo especial, el recrudecimiento del bloqueo, las agonías de la crisis económica mundial junto a las carencias provocadas por el paso de los fenómenos meteorológicos. Pero hoy, y precisamente por­que se mantienen estas condiciones, no podemos continuar pensando igual.

Hay que devolverle al delegado su verdadera dimensión de guía, coordinador de los esfuerzos de la co­munidad para solucionar sus problemas, que no son solo los viales, la vi­vienda en mal estado y el pobre abastecimiento del mercado.

No podemos continuar viéndolo como el designado para sacar recursos materiales de debajo de la tierra, sino como el gestor de la ayuda de terceros, cuando sea necesario, y el representante de quienes lo elegimos a niveles superiores.

Pero también al delegado hay que enseñarlo a desempeñar este papel, darle herramientas para que pueda encauzar las fortalezas de su circunscripción, para que de conjunto veamos más allá de lo material y comencemos a pensar cómo ayudar a los miembros de la comunidad que más lo necesiten.

Bajo ningún concepto propongo renunciar a depositar expectativas y esperanzas en la persona que vamos a nominar, de lo que se trata es que la sociedad, con todos sus esquemas de funcionamiento, comprenda que la tarea no puede ser superior a las fuerzas del hombre. Nuestros delegados deben ser las personas más humanas, preparadas y tenaces, pero se­rán mucho mejores si comenzamos a trabajar como aquel pueblecito del cuento, que se llamaba Fuenteovejuna.

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Adolfo dijo:

1

20 de febrero de 2015

09:05:25


El sistema electoral cubano requiere hace ya algún tiempo ser actualizado. Las funciones de un delegado de circunscripción no pueden ser cumplidas bajos los mismos conceptos que le dieron vida. Es hora de PROFESIONALIZAR esta tarea si queremos que tenga éxito. No podemos seguir con la idea romántica de que un hombre o mujer de este pueblo cumpla con sus obligaciones laborales y después invierta su escaso tiempo libre en resolver los problemas de la comunidad de "gratis" y más aún cuando el sistema de gobierno es decir el Poder Popular que sustenta al delegado está profesionalizado. Si lo miramos con objetividad no se puede seguir pensando en que las personas realicen un esfuerzo doble o triple por el solo estímulo moral y en muchos casos sin el "poder" real para resolver los problemas de su radio de acción

Allisson dijo:

2

20 de febrero de 2015

09:43:08


me gutsa esta comentario creo k ser delegado va mas alla de preguntar quien quiere ser delegado

Osvaldo Miguel Pupo Bosch dijo:

3

20 de febrero de 2015

10:17:27


Considero que la valoración de la periodista es la fotografía de lo que hoy sucede en nuestras cuadras, y sin dudas requiere el analisís de todas aquellas personas e instituciones que influyen en la labor de estos aguerridos hombres y mujeres que gestionan los problemas de la comunidad.

YAVZ dijo:

4

20 de febrero de 2015

13:32:33


Ser el Delegado de la Circunscripción, es una tarea muy importante, es el Estado en la comunidad, el lider elegido por el voto secreto y directo de todos, pienso que no debe ser el mejor y mas capaz, debe ser en humilde criterio el que tenga la voluntad y el deseo de cumplir con el mandato del pueblo, algo que no debe fallar es que las administraciones sean las que respondan los planteamientos a los electores y no el delegado, La solucion a los planteamientos debe ser colectiva de las administraciones y el Consejo de la Administracion Municipal

aleka dijo:

5

20 de febrero de 2015

13:42:09


Estimada Karina, hice uso del articulo 46 de la constitucion pero ni asi me publicaron mi comentario, por favor si tienes acceso a este 2do es solo para esclarecerte de que di mi opinion y nada de contrarrevolucion ni ofensas, simplemente la verdad de mi criterio, tu articulo muy bueno.

Hyper-man dijo:

6

20 de febrero de 2015

17:35:55


En mi opinión es una tarea muy dura la cual cuenta con muy pocos recursos para llevarse a cabo, al menos es lo que he escuchado de algunos que han vivido la experiencia. Realmente me gustaría ver un delegado integro en su formación política y profesional, pero mas que eso me gustaría escuchar sus promesas y que tanto estaría a su alcance arriesgar para cumplirlas. Que mejor que la presa para que fiscalice su desempeño durante su mandato. Creo que tener en cuenta las ideas de aquellos que crearon la historia es perfecto, pero que hay de las ideas de quienes cargan con tal responsabilidad en tan difíciles tiempos de una paz complicada de vivir. Creo que no solamente se les debe depositar la confianza de sus electores sino, también las condiciones para llevar a cabo su versión de construir una sociedad, por parte de quienes permiten. Me refiero a una sociedad, mas aliviada para las personas corrientes, cuales trabajan muy duro y sin ganar lo que merecen, aun mantienen la fe de que un barrio mejor es posible. En lo particular soy de aquellos que no percibe un mal salario, pero percibo que es posible ganar un poco más. Solo espero que no me corrompa esa desesperación cada vez que veo que aquellos que andan en malos pasos, son quienes calzan mejores zapatos. Vivo en un barrio que tal parece fue olvido y no pierdo la fe de que en su momento sea restaurado por aquellos en los cuales muchos depositamos la confianza, para construir un barrio mejor.

Joan dijo:

7

20 de febrero de 2015

21:46:41


Creo que el delegado tiene tanto derecho a atender a su familia como cualquier otro adulto. Es injusto que se gane los frijoles ocho horas y después tenga que ocuparse de el sinfín de problemas de una circunscripción, descuidando a su conyuge y sus hijos. Es hora de tomar este "detalle" en cuenta, entre muchos otros relacionados con la actividad de los delegados de circunscripción.

Angel Zuazo López dijo:

8

21 de febrero de 2015

03:23:09


Me ha gustado mucho el artículo de Karina y muchos de los comentarios adjuntos. A pesar de que vivo en Polonia desde hace algunos años, he pasado la mayoría de mi vida en Cuba, donde estuve relacionado de una u otra forma con los Órganos del Poder Popular. Desde hace mucho tiempo comparto la idea de que los delegados a las Asambleas Municipales y Provinciales, deberían obtener un ingreso extra por su trabajo, que por demás es bien arduo, fuera de su horario laboral. Lamentablemente, soy de la opinión y según mis experiencias que no siempre se han propuesto los mejores candidatos potenciales y pienso que entre otras cosas se deba a esto que aquí se plantea es decir, sobre ese trabajo arduo después de la jornada laboral y las numerosas reuniones, etc. sin grqatificación. Esto pude constatarlo en dos circunscripciones, donde viví: una en el municipio de Alquízar en la actual provincia de Artemisa y en Centro Habana, en la barriada de Los Sitios. En ambos casos, había mejores candidatos potenciales para ser propuestos, pero de algún modo muchos presentaban sus excusas, por exceso de trabajo, por problemas de salud, etc. Sin embargo, si esas mismas personas recibieran un salario adicional, de seguro que estarian más motivados en desempeñar esas funciones. Pienso que los tiempos románticos de principios de la Revolución han pasado y se deben adecuar las acciones a los tiempos que estamos viviendo. Sé que hay muchos delegados concientes que aún realizan su trabajo con tesón y de manera voluntaria (tengo un hermano delegado en el municipio Plaza), pero incluso para aquellos que dan lo mejor de sí de forma gratuita, se les debe recompensar por su trabajo. ¿Porqué, por ejemplo, un plomero, electricista o cerrajero puede sacar una licencia de cuentapropista y trabajar en sus horas libres percibiendo un salario y los delegados no? Me parece que para estos tiempos eso carece de sentido. No se trata aquí de "profesionalizar", pues según mi opinión esto significaría que estos delegados sólo se ocupasen de su trabajo como delegado. Pienso que no, que en relación a eso, las cosas pueden continuar como hasta ahora, pero con el aliciente de que ganen unos honorarios adicionales. En fin, no se trata de que se enriquezcan, sino de que se sientan bien retribuidos por sus esfuerzos. Pienso además que esto tiene otro aspecto positivo, pues si algún delegado no cumpliera con sus funciones, sus electores lo demoverían sin problemas, pues sabrían que no se estarían ganando el sueldo que se les asigna. Esta es mi modesta opinión.

Aleko Moskvitch dijo:

9

21 de febrero de 2015

10:30:51


aleka (5): El articulo 46 de nuestra Constitucion (tomado de http://www.cuba.cu/gobierno/cuba.htm) dice: "artículo 46o.- Todo el que trabaja tiene derecho al descanso, que se garantiza por la jornada laboral de ocho horas, el descanso semanal y las vacaciones anuales pagadas." Es ese el que usted quiso utilizar?

JCZ dijo:

10

21 de febrero de 2015

19:58:42


Estoy muy de acuerdo con varias opiniones sobre el reconocimiento material que deben recibir los delegados del Poder Popular por tan sacrificada labor, no por el hecho de pagarle el trabajo que reralizan sino para que puedan de algún modo prestarle más tiempo a las necesidades del pueblo y no a las de su hogar, también les favoresco mi razón a quienes desarrollan otras tareas de importancia vital y con responsabilidades mayores y también deben realizar estas tareas en horario de descanso, que en muchas ocaciones es mínimo.

jff dijo:

11

22 de febrero de 2015

07:30:24


Buen artúculo, buenos criterios. Lo esencial para que tengamos buenos delegados está en que el Estado le otorgue autoridad legal por encima de los administrativos de su circunscripción para ejecer sus funciones . Y coincido en que debe ser profesional.

Olga Lidia Muguercia Suarezez dijo:

12

22 de febrero de 2015

10:47:40


Estimada Karina: buenos dias , soy holguinera y estoy prestando servicio en Venezueka, soy profesora de la Universidad del deporte en holguin , muy atinado tu articulo, es necesario por los medios de difusion acercarse al tema , ya que es muy vulnerable en nuestra sociedada,resulta necesario tomar dinamicas que ayudan a ver al delegado como la persona lider en las comunidades, que sea la persona que tenga valores y sea capaz con su ejemplo seguir construyendo un mundo mejor para todos los cubanos,. Felicitaciones te recuerdo por Teledristal, eres muy buena profesional, hasta pronto, nos vemos en nuestra bella ciudad de los parques

Alberto dijo:

13

22 de febrero de 2015

19:09:13


GRACIAS, KARINA TODO TU COMENTARIO ME TOCA MUY DE CERCA, SOY DELEGADO DE CIRCUNSCRIPCIÓN POR MAS DE 5 MANDATOS, EN LA PROVINCIA DE CAMAGUEY MUNICIPIO DE NUEVITAS, EN REALIDAD NO ME QUEJO DEL ESFUERZO PERSONAL, EN REALIDAD ES GRATIFICANTE.

Rafael dijo:

14

23 de febrero de 2015

09:20:40


Muy acertado este trabajo periodistico. Es inprescindible que, para el bien de nuestras comunidades, se analicen bien las condiciones en que hoy trabajan nuestros delegados para que se puedan mejorar, pues es casi imposible ser un trabajador de avanzada y buen delegado al mismo tiempo. Vean todos los comentarios que este trabajo ha generado. Gracias

Raudel dijo:

15

23 de febrero de 2015

09:50:24


Ser delegado durante muchos años, ha significado más que nada, sacrificio después de que nuestro país entrara en la crisis económica que inexorablemente le impactó con la caída del campo socialista. No obstante a los desafíos y deseos de los demócratas enemigos.... miles de personas de inmensa valía siguieron ejerciendo esa función en el amparo del modelo de delegado que durante los años 70-80 significó para muchos, la solución de sus disímiles problemas, recuerdo cuando mi abuelo bajo la dirección de su delegado y formando comisión de vivienda de la localidad, La sierra en Santa Cruz del Norte, a más de uno ayuydó a mejorar el techo de su casa....ejemplo que pude seguir desinteresadamente durante los años del período especial para enfrentar los estragos de más de un ciclón, para al menos, tramitar, informar y consolar a más de una familia que había resultado afectada; o para distribuir los bienes de la revolución energética; o para controlar la forma en como se cumplía el PAMI en la circunscripción..... todo en el escaso tiempo libre, bajo presión de incomprensiones en muchos casos de mis propios electores que sentían el desgaste de mi " poder" por el desamparo de posibilidades materiales que me dejaban apegado solo a los principios y las explicaciones que inevitablemente desgastaron la figura pública. Es cierto esta función social-estatal necesita de replantamiento, d e fortalecimiento desde la evaluación d e los candidatos, su capacitación, el mejoramiento de sus condiciones para el trabajo (a propósito escuche a Iroel con la maravillosa idea de destinar medios informáticos para estos) pero por sobre todas las cosas la potenciación de sus valores, la ética, la verguenza de lo que representa su mandato. Así se sentirá mucho más a la revolución de cerca.

maguero dijo:

16

23 de febrero de 2015

12:04:56


Este escrito va dirigido a la cra Enriqueta delegada de Plaza , que trato de ayudar a mi madre una señora de 77 años que vive con dos impedidos fisicos en una vivienda con peligro de derrumbe en calle 13 e/ 14 y 16 vedado , ustedes no pueden imaginar cuantas veces planteo esta situacion y nunca le ayudaron , ella logro que los vecinos de esa cuadra tuvieran mejoria con el abastecimiento de agua y fue capaz de trae a los funcionarios de vivienda para que vieran las condiciones de la vivienda de mi madre , pero como dice el dicho un frijol no hace un potaje , al verse atada de pies y mano para resolver muchos problemas decidio dejar de ser delegada .a ella le doy las gracias por cuanto hiso para ayudar a mi anciana madre y pienso que muchos como ella han perdido el deseo de ser delegados porque no son apoyados por los funcionarios de muchas de nuestras insttiuciones sino utlizados para dar disculpas que no resuelven nada sino dan fe de la indolencia y la falta de gestion de muchos . El poder Popular debe apoyar al delegado no frenar su gestion o utilizarlo para justificar cuando existe deficiencia.

tf dijo:

17

23 de febrero de 2015

13:01:35


Excelente artículo. Leyendo los comentarios, se me ocurre una propuesta, a ver qué opinan: Qué tal hacer un foro-debate On-Line en Granma, Cubadebate, Juventud Rebelde o el medio cubano que prefieran, donde las personas intercambien ideas sobre el delegado, el sistema electoral, los cambios que se requieren en estos momentos, y cualquier otra idea sobre el tema? Pero un foro debate bien divulgado por la TV, la prensa, la Mesa Redonda, donde no existan censuras a criterios discrepantes. Creo la sociedad cubana necesita también de la actualización de su sistema electoral y de gobierno, igual que se ha hecho con su sistema económico. Si se puede modificar la constitución o establecer miles de resoluciones económicas, también puede hacerse para la parte de gobierno y elecciones. Hay problemas que son sistémicos, del sistema, y otros coyunturales. El actualizar el modelo no quiere decir renunciar al socialismo o independencia, sino llenarlo de contenido acorde a estos tiempos y cubanos.

ricardo dijo:

18

23 de febrero de 2015

14:39:43


El delegado no debe ser remunerado, perdería su esencia, comenzaría a cuidar su salario y debería de pensar en los electores. La mayor fortaleza que debe tener un delegado en mi opinión es la honestidad y sensibilidad. El mayor estimulo para este representante del pueblo esta en el peso que tenga su participación en la asamblea y las comisiones de trabajo. La dirección de las asambleas juegan un rol fundamental, deberían ser elegidas por el voto directo del pueblo, de esta forma se esforzarían por responder a ellos. Como es posible que un periodista, etc tenga más autoridad que la dirección de una asamblea municipal.?

Kirkness dijo:

19

24 de febrero de 2015

09:31:16


Soy amigo de una persona mayor, 84 anoas, que fue el 1er y 2do. DElegado de la Circunscripcion 3 de Plaza de la Revolucion. El me decia que la poblacion lo eligio por tener muchos anos en ese barrio y coocia a mucha gente. Que no era el mejor candidato, ni mas preparado, ni con mas historia pero salio con un ancho margel. Que se sentia contento que por su trabajo rendido lo volvieron a relegir tambien por ancho margen y lo nombraron miembro de la asamblea del Municipio. El no resolvia a nivel de base el solo si no , como decia el, tenia un " Consejo de ministro que lo ayudaba y le dio resultado" El cree que cumplio con su deber por eso se siente satisfecho..

Manuel Toledo dijo:

20

24 de febrero de 2015

12:39:02


Karina: Leí con mucha atención tu artículo “¿Quién quiere ser delegado?” y me imagino que la respuesta a tu pregunta es fácil. Casi nadie. Y no por la carga de trabajo adicional que represente ser delegado de circunscripción sino por las pocas probabilidades de resolver los problemas de su comunidad y de sus electores de manera individual como consecuencia del poco respeto que muestran los que administran los recursos hacia su gestión. Ejemplos te puedo poner en cantidades industriales. Cuando yo voy a una asamblea de nominación de candidatos o cuando voy a votar en las elecciones a cualquier instancia, por supuesto que trato de informarme para votar y tratar al menos con mi voto que salga electo el “mejor y el más capaz” y no es cuestión de consignas sino del más elemental sentido común. Cuando quiero elegir al mejor me refiero a su integridad como persona, a sus valores, a tener la convicción de que bajo ningún concepto va a anteponer sus intereses personales a los de la comunidad que lo elige. Y cuando quiero elegir al más capaz no es al que “resuelva” en el sentido que tú lo planteas, por el acceso a recursos materiales que como tu bien dices no es lo mismo administrarlos que ser su dueño. Para mí el más capaz es el que sepa movilizar los escasos o a veces abundantes recursos materiales de que disponemos y que si mal no me enseñaron en la escuela son de todos pero que a veces administran personas inescrupulosas que irrespetan la gestión del delegado y al pueblo que ellos representan. Es lógico que en las asambleas de rendición de cuentas sean recurrentes algunos temas como el gramaje del pan, el pésimo estado de las calles, la vivienda, el pobre abastecimiento en el mercado, los precios abusivos en los productos y servicios, etc.; porque son problemas añejos a los que no se ha dado solución. Y ahora te pregunto ¿Tú crees que alguien quiera ser delegado si sabe de antemano que tiene que pararse frente a sus electores para explicar que a pesar de haberse “fajado” en la asamblea municipal para que le asignen alguito de mezcla asfáltica para tapar el dichoso bache de la esquina, de haberle mentado hasta la madre al administrador de la panadería porque el pan da ganas de llorar en lugar de ganas de comérselo, etc. y al final decir que ninguno de los planteamientos de la asamblea anterior y de los despachos semanales con sus electores se ha resuelto? Yo admiro a mi delegada, voté por ella y volveré a votar por ella si resulta nominada en las próximas elecciones. Es una mujer trabajadora que además de cumplir con las tareas que le garantizan “sus frijoles” sabe sacar tiempo para atender su familia y a sus electores. Es verdad que no ha logrado resolver muchos de los problemas que tiene la comunidad pero me siento representado por ella. Por último decirte que Fuenteovejuna no es un cuento, es una obra de teatro basada en hechos reales y es todo un símbolo de la unión del pueblo contra la opresión y el atropello. En la obra en cuestión matan al Comendador y al final quién lo mató – Fuenteovejuna señor… Espero que el final de tu artículo haya sido un llamado a la unidad del pueblo con su delegado para acabar con los comendadores que impiden que los problemas se resuelvan y no una incitación a linchar al delegado de la circunscripción.