ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA

¿Para qué atacar, sancionar, intimidar y satanizar al Tribunal Penal Internacional?

¿Por qué aplicarles sanciones, prohibiciones, insertar en listas negras a sus jueces, funcionarios, activistas y defensores de derechos humanos, mientras se protege por EE. UU. a verdugos, torturadores y genocidas israelíes?

¿Qué se esconde tras el veto o el voto en contra de cualquier resolución en ONU que trate de condenar a Israel, su exterminio en Gaza, sus guerras contra Irán, Líbano, Siria o el Medio Oriente y a las prácticas sionistas en los territorios ocupados?

¿Cuántos millones proporciona el lobby judío a las contiendas electorales de EE. UU. y a sus candidatos?

¿Cuánto le deben los altos funcionarios de la actual administración estadounidense al capital israelí que se mueve tras bambalinas y en Wall Sreet?

¿Cuán imbricados están los negocios de magnates, altos funcionarios, legisladores, mafiosos y gobernantes de ambas partes?

¿Qué nivel de involucramiento tienen el Departamento de Estado y familiares allegados de sus principales funcionarios?

¿Hasta dónde llegan los tentáculos de la alianza? ¿Quién escapa a la trama de favores compartidos en ambas direcciones?

¿Se sabrá algún día a cuánto asciende la ayuda militar de EE. UU. para sufragar las guerras sionistas para el dominio de esa parte del mundo por la alianza?

¿Cuán implicado está Israel entre los "escudos y lanzas" yanquis para reconquistar su poder en América Latina? ¿Cuánto lo estuvo en el Plan Cóndor o la Guerra Fría?

Cuando los propios medios de prensa de Estados Unidos o bajo su dominio en otras partes del mundo se preocupan por el renacer del fascismo, el genocidio contra el pueblo palestino, los crímenes de guerra contra escuelas y hospitales iraníes o libanesas y el cierre de válvulas para asfixiar y estrangular a los cubanos, son pruebas de que nadie exagera en la sospecha y la alerta de que los herederos de Hitler quieren dominar el mundo del siglo XXI.

Lo más preocupante es que esta vez las armas disponibles no son exclusivas para un territorio o continente, pueden llegar a todas partes, y son tan letales o nucleares que no dejan espacio a la supervivencia humana.

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