El embajador de Cuba ante la Santa Sede, Leyde Ernesto Rodríguez Hernández, trasladó una invitación de las autoridades cubanas al papa León XIV, para que visite la Isla.
Así lo informó ANSA Latina, luego de que, en un encuentro con periodistas, el diplomático cubano destacase el papel de la Iglesia católica en los esfuerzos para poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de Estados Unidos a la Mayor de las Antillas.
En ese sentido, recordó la preocupación expresada por el sumo pontífice en febrero pasado ante las amenazas de Washington y el recrudecimiento del cerco por parte de la actual administración republicana.
Además, señaló las recientes declaraciones del secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, ante la Asamblea General de la ONU, en las que se refirió a las consecuencias para la población cubana, de esa política de asfixia sostenida por la Casa Blanca durante más de 60 años. La misma que, desde inicios del año en curso, se ha visto reforzada sin precedentes por órdenes ejecutivas, presiones diplomáticas a terceros para variar su posición respecto a la nación caribeña, así como la imposición de medidas coercitivas unilaterales.
En su intervención, Rodríguez Hernández hizo énfasis en su confianza en obtener un amplio respaldo internacional en la votación prevista para el 28 de octubre en la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde se presentará el informe con los perjuicios provocados por el cerco en el periodo del 1ro. de marzo de 2025 al 28 de febrero de 2026.
«Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí», afirmó el diplomático de la Isla. Al mismo tiempo, aseguró que: «Somos un país de paz, queremos y merecemos la paz».
En el espacio, también condenó las presiones y las intimidaciones del gobierno estadounidense, para intentar revertir el histórico respaldo de la comunidad internacional a la Resolución que pide poner fin al bloqueo.
La invitación al pontífice adquiere un significado especial ante el próximo aniversario de otro viaje histórico: en enero de 2028 se cumplirán 30 años de la visita de Juan Pablo II a Cuba.
Durante aquella visita, el papa polaco pronunció la célebre frase: «Que Cuba se abra al mundo y que el mundo se abra a Cuba», que, según Rodríguez, también puede interpretarse como un llamado a poner fin al bloqueo estadounidense.








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