La solidaridad mundial con Cuba es hoy una retaguardia estratégica en apoyo a nuestras luchas, afirmó aquí la embajadora Enna Viant, quien denunció la peligrosa escalada de clara y directa amenaza de agresión militar estadounidense.
En una conferencia ofrecida a propósito del 65 aniversario del Partido Comunista de Cuba (PCC), la diplomática se refirió a la nueva orden ejecutiva emitida el 1 de mayo por el presidente Donald Trump, la cual amplía radicalmente, con otras medidas coercitivas, la presión económica con carácter extraterritorial que ejerce Estados Unidos.
Subrayó además el rol desempeñado por el PCC durante más de seis décadas, en el transcurso de las cuales Cuba ha estado sometida a permanente agresión, sanciones, políticas de máxima presión y a un bloqueo económico, financiero y comercial intensificado en el presente año 2026.
«El Partido Comunista de Cuba ha sido capaz de liderar como fuerza rectora de nuestra sociedad y, con el respaldo del Estado, el Gobierno y el pueblo, ha dirigido el proceso de construcción socialista de nuestra Revolución», remarcó.
En este camino, destacó la embajadora cubana, hemos sido privilegiados de andar junto al Partido Popular Revolucionario de Laos (PPRL), al cual agradecemos junto al Gobierno Lao, por el incondicional apoyo y su permanente intención de fortalecer los lazos partidistas, corazón de las relaciones políticas y bilaterales existentes.
Durante su intervención Viant se refirió también a la implementación en Cuba de un Programa de Gobierno que prioriza el redimensionamiento del sector presupuestado y apunta a una transformación integral y una mayor eficiencia en la gestión económica y social, en medio de un agresivo y hostil ambiente de recrudecimiento del bloqueo.
Otro aspecto abordado en la conferencia fue el diálogo de Cuba con Estados Unidos, para la cual existe plena disposición por parte de la Isla, siempre que se base en el respeto mutuo, la igualdad y soberanía, sin coerción ni imposiciones, y tomando en consideración los principios del Derecho Internacional y de la Carta de Naciones Unidas.
La diplomática cubana insistió en que el recrudecido bloqueo estadounidense es el principal obstáculo para un diálogo constructivo, por lo que la eliminación de sanciones sería una condición esencial para normalizar relaciones.
«Cuba es un país de paz, no busca la guerra, pero se defenderá en caso de agresión militar», remarcó la embajadora, y afirmó que «no hay nada que pueda justificar una agresión militar por parte del Gobierno de Estados Unidos, pues Cuba no representa una amenaza para nadie, ni ha sido un país agresor».
Viant agradeció por último la valiosa y necesaria solidaridad internacional activa y la convocatoria a fortalecer el movimiento global de respaldo a su país ante la embestida hegemónica, lo cual –aseveró- «es una retaguardia estratégica en apoyo a nuestras luchas».













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