Cuando se conoció este lunes que la Armada de Estados Unidos, que ilegalmente tiene bloqueado a Irán, había atacado a un buque civil de la nación persa, era evidente que Washington, mientras mediáticamente se refiere a que «está cerca de un acuerdo con las autoridades iraníes», continúa su guerra –en todos los campos– y sigue aportando incertidumbre en un mundo que pide paz.
El buque en cuestión, llamado Touska, con bandera iraní, de casi 275 metros de eslora, tuvo impactos de bala de cañón.
Desde el puesto de mando de la guerra y la piratería del Siglo XXI, en la Casa Blanca, su jefe máximo tuiteó: «nuestro buque de la Armada los detuvo en seco, abriendo un boquete en la sala de máquinas. Actualmente el navío se encuentra bajo la custodia de EE. UU.» ¡Satisfacción total!
Cuando desde el destructor de misiles guiados USS Spruance, se apretó el gatillo y salió la metralla, estoy seguro no se pensaba en que, con ello, una vez más, se rompía un proceso negociador, y que el presente y futuro de la humanidad, dependería, aún más, de una cuerda cada vez más frágil.
La guerra ya ha dejado 3 375 iraníes asesinados, de ellos 255 niños de entre 1 y 12 años, 121 adolescentes de 13 a 18 años, y 969 jóvenes de 19 a 30 años, de acuerdo con cifras dadas a conocer por la Organización de Medicina Forense de Irán, reportado por Hispantv.
Se está matando el presente y el futuro de una nación, con la misma saña, con que asesinan a miles de palestinos en Gaza, y se mutila la población libanesa.
Ahora las negociaciones están paralizadas. Recordemos que, antes de que comenzara el diálogo, la parte iraní había presentado una propuesta de 10 puntos, entre ellos, que no hubiera nuevas agresiones contra Irán; que Teherán mantendría el control sobre el Estrecho de Ormuz; el derecho a mantener la producción de uranio con fines pacíficos; el levantamiento de todas las sanciones; la retirada de las fuerzas armadas estadounidenses de la región, y el cese de la guerra en todos los frentes, incluyendo el Líbano.
Y como esta guerra ha contado por la parte agresora con un arsenal mediático de mentiras y desinformación, fuentes del The New York Times, han publicado hoy que Teherán todavía conserva alrededor del 40 % de su arsenal de drones de ataque y más del 60 % de sus lanzadores de misiles.
Según reporte de Hispantv, los iraníes también están desenterrando las provisiones de misiles que quedaron bajo los escombros tras los bombardeos, al tiempo que indican que esto podría ayudar a recuperar hasta el 70 % de su arsenal anterior a la guerra.













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