El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla expresó en su cuenta en X, que Cuba tiene pleno derecho a comerciar combustible con cualquier país, sin trabas, condiciones ni cuestionamientos contrarios a la libertad de comercio internacional y que todo país tiene derecho a exportar combustible a Cuba y a desarrollar relaciones comerciales, sin la interferencia de una potencia ajena.
«El cerco energético impuesto por el gobierno de #EEUU contra nuestro país internacionaliza el bloqueo y evidencia su carácter extraterritorial; muestra que no es una cuestión bilateral; intimida, presiona y extorsiona a quienes comercian soberanamente con Cuba», destacó Rodríguez Parrilla.
Acerca de las últimas declaraciones del gobierno estadounidense sobre el tema, el jefe de la diplomacia cubana afirmó que estas pretenden crear confusión para seguir impidiendo la entrada de combustibles a territorio cubano.
La política de asfixia energética implementada por el gobierno norteamericano, forma parte del recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba hace más de 60 años, que solo entre marzo de 2024 a febrero de 2025, provocó pérdidas materiales estimadas en 7.556,1 millones de dólares, un aumento del 49% respecto al período anterior.
Este incremento se atribuye principalmente a la caída de ingresos por exportaciones y a la persecución financiera que obstaculiza las transacciones internacionales. Recordemos que Cuba fue incluida nuevamente en la infame lista de estados supuestamente patrocinadores del terrorismo, que la convierte en país de «riesgo» para cualquier transacción, negocio e inversión.
A precios corrientes, los daños acumulados por el impacto de esta política ascienden a más de 170 677 millones de dólares. Tomando en consideración el valor del oro en el mercado internacional, para evitar las fluctuaciones del valor del dólar, los perjuicios acumulados superan los 2 000 000 103 897 (más de 2.1 billones) de dólares, una cifra extraordinaria para cualquier economía, no solo para una insular y en desarrollo como la cubana.
Como parte de esa política, los buques petroleros que transportan combustible a Cuba son amenazados con multas, embargo de activos y exclusión del sistema financiero global. Esto causa retrasos en la llegada del combustible y deja indisponibles más de 300 MW diarios en la generación distribuida.
Una publicación reciente del Ministerio de Salud de la República de Cuba, muestra los devastadores efectos del bloqueo energético de EE. UU contra la isla. Más de 32 880 mujeres embarazadas se ven expuestas a riesgos, amenazas y restricciones adicionales como consecuencia de ese engendro.
Otros servicios médicos importantes para recién nacidos, menores, diabéticos, tratamientos contra el cáncer o intervenciones quirúrgicas o emergencias también se ven limitados debido a la escasez de energía.
El déficit energético afecta a la atención sanitaria materno-infantil con restricciones como la dificultad de acceso de las mujeres embarazadas a las ecografías obstétricas para controlar al feto, así como a las ecografías genéticas para garantizar un diagnóstico precoz de malformaciones.
También provoca restricciones en la atención de morbilidades maternas extremadamente graves y neonatos críticos, retrasos en el calendario de vacunación infantil, pone en peligro la vida de los niños con necesidades especiales (ventilación doméstica, aspiración mecánica y aire acondicionado) y otros problemas, como la disponibilidad muy limitada de transporte médico para atender emergencias. Estos efectos podrían tener un impacto significativo en los más de 61 830 niños menores de un año que necesitan atención especial en esta primera etapa de la vida.
Además, limita la atención a las emergencias médicas, los pacientes con cáncer y el seguimiento de los programas de enfermedades crónicas, no transmisibles y transmisibles.













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