Ciudad del Vaticano- El papa León XIV pidió en la Vigilia de Oración por la Paz que los líderes mundiales elijan el diálogo ante posibles controversias y dejen a un lado el rearme, la guerra y la muerte, señala hoy un comunicado.
El Sumo Pontífice expresó en su rezo durante esa solemne ceremonia religiosa, celebrada la víspera en la Basílica de San Pedro, que todos tenemos una responsabilidad igualmente grande, la de repudiar a la guerra, «con hechos, no solo con palabras», señala una nota divulgada por la oficina de prensa de la Santa Sede.
«Unamos, pues, las energías morales y espirituales de millones, miles de millones de hombres y mujeres, de ancianos y jóvenes que hoy creen en la paz, que hoy eligen la paz, que sanan las heridas y reparan el daño causado por la locura de la guerra», alentó.
El Obispo de Roma apeló a enfrentar «ese delirio de omnipotencia que a nuestro alrededor se vuelve cada vez más impredecible y agresivo», y demandó que «¡Basta de idolatría del yo y del dinero! ¡Basta de ostentación de fuerza! ¡Basta de guerra! La verdadera fuerza se manifiesta en el servicio a la vida». «¡Levantémonos de entre los escombros!», pues «nada puede aprisionarnos en un destino predeterminado, ni siquiera en este mundo donde parecen faltar tumbas», exhortó, y apuntó que mientras «la guerra divide, la esperanza une».
«Sin duda, los líderes de las naciones tienen responsabilidades ineludibles. Les clamamos: ¡Basta! ¡Es tiempo de paz! ¡Siéntense a la mesa del diálogo y la mediación, no a la mesa donde se planea el rearme y se deliberan acciones letales!», añadió.
«Volvamos a creer en el amor, la moderación y la buena política. Eduquémonos y comprometámonos con ellas de primera mano, cada uno respondiendo a su propia vocación. ¡Todos tenemos un lugar en el mosaico de la paz!», reafirmó el líder de la Iglesia católica en su plegaria.
El 7 de abril último el Santo Padre condenó una amenaza catastrofista que se hicera desde la Casa Blanca, cuando se anunció la intención de ordenar un ataque devastador contra la República Islámica, que podría destruir una civilización entera, palabras que alarmaron y mantuvieron en vilo al mundo.
«Todos los ataques a las infraestructuras civiles son contrarios al derecho internacional, pero también son un signo del odio, la división y la destrucción de la que los seres humanos son capaces», expresó entonces el Papa, y reiteró la urgencia de la paz, recuerda un reporte publicado en el diario Vatican News.
El papa León XIV instó a los fieles reunidos anoche en la vigilia a «unir nuestras voces, nuestros corazones, nuestras vidas para orar por la paz» que todos llevamos en nuestros corazones, para que reine verdaderamente en todo el mundo.













COMENTAR
Responder comentario