«El Congreso no ha declarado la guerra a Cuba, ni a ninguna persona u organización dentro de Cuba, ni ha promulgado una autorización legal específica para el uso de la fuerza militar dentro de Cuba o en su contra», afirma una Resolución sobre Poderes de Guerra para impedir la intervención estadounidense en hostilidades militares en Cuba, con el apoyo del Congreso, presentada este martes por la congresista Nydia M. Velázquez, demócrata por Nueva York.
«El uso de la fuerza por parte de las Fuerzas Armadas de EE. UU. dentro de Cuba o en su contra —incluyendo el uso de la Guardia Costera de los Estados Unidos y de otros componentes de las Fuerzas Armadas para llevar a cabo un bloqueo o una cuarentena de Cuba— constituye la introducción de las Fuerzas Armadas de EE. UU. en hostilidades, en el sentido de lo dispuesto en la sección 4(a) de la Resolución sobre los Poderes de Guerra», explica el documento.
Esta Resolución «ordena la retirada de las Fuerzas Armadas de EE. UU. de hostilidades dentro de la República de Cuba, o dirigidas contra ella, que no hayan sido autorizadas por el Congreso», ya que es esa entidad la única con la facultad «exclusiva» de declarar la guerra en virtud del artículo I, sección 8, cláusula 11 de la Constitución de EE. UU.
Según El Diario NY, el texto explica, además que, aunque el Presidente tiene la responsabilidad constitucional de adoptar medidas para defender al país, sus territorios y ciudadanos ante cualquier ataque, el Congreso no le ha declarado la guerra a la Isla.
La Resolución sobre los Poderes de Guerra, remarca ese medio, es una ley federal de 1973 que limita la capacidad del presidente de EE. UU. para el despliegue de fuerzas militares en conflictos extranjeros sin que medie la autorización del Congreso.
El estatuto, que reafirma la autoridad constitucional del Congreso para declarar la guerra, establece en su artículo 50 U.S.C. § 1543(a) que el Presidente debe presentar un informe por escrito al Congreso en un plazo de 48 horas tras el despliegue de las Fuerzas Armadas en hostilidades. La ley busca garantizar la supervisión del Congreso en estos procesos.
Por otra parte, de acuerdo con un comunicado emitido por la congresista de origen boricua, esta Resolución surge como respuesta a las «recientes acciones agresivas» de la actual Administración de la nación norteña contra la Mayor de las Antillas.
Los últimos acontecimientos de la política exterior de Washington «demuestran que el Congreso debe reafirmar su autoridad constitucional y detener otra guerra desastrosa antes de que sea demasiado tarde», agrega el comunicado.
Esta acción de la legisladora federal se suma a la de los senadores demócratas Tim Kaine, Adam Schiff y Rubén Gallego, quienes el pasado 12 de marzo también presentaron en el Senado la Resolución de Poderes de Guerra.













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