ÓRGANO OFICIAL DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CUBA
Foto: Ilustración de Michel Moro

A golpes de mucho nos van destrozando la capacidad de sorprendernos. Pero una cosa –de por sí bastante cruda– es ya no poder ser carne del asombro… y otra muy distinta, dejar de ser presa de la sensibilidad, de la joroba en el pecho, la rabia y el asco cuando matan a un niño.

Y no es uno. En menos de dos semanas, solo en Irán, 180 infantes han sido asesinados por los embates de Israel y Estados Unidos. Del número –¡le estoy diciendo «número» a niños muertos por bombas!–, 168 eran mujercitas de entre 7 y 12 años.

A manos de los mismos garroteros, en Líbano se confirman 83 niños muertos desde el 2 de marzo, que se suman a la lista macabramente humana de otros 329, asesinados también en ese país, por Israel, apenas en los últimos 28 meses.

Un poco más al sur, en la Franja de Gaza, los organismos internacionales constatan que más de 64 000 pequeños han resultado muertos o mutilados por el ente sionista, interventor y colonial, solo desde octubre de 2023. Más de 56 000 han perdido a uno o ambos padres.

No es una novela. No es una crónica de Indias encontrada en el polvo de cientos de años. No está ocurriendo en una galaxia más o menos lejana. Está pasando aquí y ahora, delante de las cámaras de televisión y de los teléfonos inteligentes, delante de un mundo que lo está viendo todo, sí, lo está viendo, y no hace nada.

Desde el contexto cubano, es de vida o muerte entender y asumir cómo se interconectan estas violencias con nuestras realidades.

Nuestros hijos e hijas no están, en el minuto que corre, más a salvo que los hijos e hijas de iraníes, libaneses y palestinos. Nuestros hijos e hijas están bajo el colimador de los mismos aviones y de los mismos aparatos de inteligencia.

No solo los nuestros, también los de todas las personas que yacen hoy «mal parqueadas» en el mundo, por decirlo de alguna forma.

Todos los que están viviendo encima de tierras raras o minerales importantes, cerca de ríos estratégicos, en estrechos geopolítica y económicamente neurálgicos: «sobran». Todos los que «se tienen que ir» y ya dijeron que no se van de –ni a– ninguna parte: «sobran».

A los que en la sangre se nos cruzan más razas que a un perro sato, los del trauma colateral de los siglos, las fronteras quebradas y las promesas incumplidas por tiempo, tampoco somos bienvenidos.

Y no es que nos sorprenda a estas alturas –qué crudo no ser carne del asombro–; es que algo tenemos que acabar de hacer con la sensibilidad, con la joroba en el pecho, la rabia y el asco cuando nos vengan, otra vez, a matar un niño. Ya han venido. Ya sabemos.

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RSGO 54 dijo:

1

10 de marzo de 2026

19:26:13


Es un comentario para mí excelente, la barbarie no cobra vida de los que mandan las bombas, sino de los civiles y dentro de ellos están los infantes, las mujeres y ancianos, hospitales . Quienes son los verdaderos terroristas de hoy, de ayer y de siempre. Quienes desprecian la vida humana para lograr sus enormes riquezas, esa lección fue una historia de nazis y los que hoy la amplifican combatieron. Contra las hordas facistas o eran perseguidos y llevados a campos de exterminio cómo fueron los judíos y ahora que hacen los judíos de Israel, están al mis o nivel de aquellos. Les recomiendo ver una película del 2008 y que hace muchos años fue llevada a la televisión cubana y se titula " El niño con el piyama de raya" sería muy bueno que se volviera a reponer los lunes sugiero en la presentacion que hace el periodista Jorge Legañoa.

Javier Gómez Gutiérrez dijo:

2

11 de marzo de 2026

14:51:57


Todavía hay qui´nes piensan, incluso en Cuba, que esa es una realidad alejada de nosostros, nuestros problemas y preocupaciones diarias a veces no nos permiten ver con claridad. Acaso se puede esperar algo diferente de un gobierno, responsable de lo que hoy ocurre en medio oriente, que intenta asfixiarnos por hambre y desesperación y lo reconoce publicamente, acaso se puede esperar algo diferente de un gobierno que no le importa ni sus propio pueblo con tal de logara sus objetivos más oscuros? Yo no viví la Crisis de Octubre pero estoy convencido que estos son momentos mucho más desafiantes y críticos que aquellos, el gobierno de Estados Unidos se considera con el derecho a decidir sobre el destino de otros pueblos y de que solo su idea de "Democracia y Libertad" son los válidos, todos sabemos o que se esconde detrás de ello, su afán de dominación y a que todos se humillen ante ellos, eso es lo que no debemos hacer nunca, no solo por nuestra historia e4s por nuestra propia existencia como publo con deecho a decidir lo que queremos por nosotros mismos y no por quienes se pliegan a los gobiernos yanquis y dan la espalda a sus pueblos. Cada día que resistimos y luchamos es una victoria.